Rapinzel y la App de la Larga Cabellera

Había una vez una hermosa princesa llamada Rapinzel. Era conocida, desde bien niña, en todo el reino, por su cabello dorado y su pasión por la belleza. Rapinzel era una talentosa vlogger de belleza y tenía una gran cantidad de seguidores en su aplicación de redes sociales favorita, La Larga Cabellera. Sin embargo, había un pequeño inconveniente: Rapinzel estaba atrapada en una alta torre, lejos de la vida real y de la emoción del mundo exterior lo que, a pesar de tener su vlog y conseguir con él tal cantidad de seguidores y admiradores/as, estaba haciendo mella en la que fue una princesa libre y feliz durante tanto tiempo.

Sí, desde su ventana, Rapinzel podía contemplar los majestuosos castillos y paisajes lejanos, vivir soñando con aventuras y con la libertad de explorar el mundo. Esto hacía que no perdiese la esperanza de conseguir acercarse a sus seres queridos, de abrazarlos, y conocer a quienes la seguían por su vlog, siempre que a sus padres les parecía conveniente. Porque Rapinzel no estaba encerrada allí por sus padres ni por ningún padrastro ni madrastra: estaba allí por una bruja que le había lanzado un hechizo cuando Rapinzel, con solo dos años, la había pisado. ¡Por un pisotón con un pie tan pequeñito! Sin duda,… hay seres malos (y también personas malas) y hay que, incluso de niños/as, andarse con cuidado con ellos/as.

Rapinzel, cuando grababa un vlog, nunca perdía su alegría, ni mucho menos su entusiasmo por el cuidado del cabello. Al final… era lo único que podía hacer: cuidar su pelo y grabar sus vlogs. Ella no podía salir, pero sí podían dejarle productos de belleza en la puerta, agua, material de grabación y todo lo que le hiciese falta para crecer sana y esperanzada. Cada día, usaba su tiempo en la torre para crear tutoriales y consejos sobre cómo mantener un cabello sano y hermoso, además dedicarle tiempo a su alimentación, su aseo personal y, también, a recibir visitas extrañas por la ventana…

Mientras Rapinzel compartía sus consejos a través de videos y publicaciones, ganó muchos seguidores leales (y también cierta cantidad de dinero que sus padres le iban guardando para cuando pudiese salir, si lo conseguía). Su cabello largo y brillante se convirtió en su sello distintivo y su historia inspiró a otros a aceptar su individualidad y a amar su cabello y sus físicos tal y cómo eran: le animó a cuidarse tanto como pudieran física y mentalmente y a no perder jamás la esperanza, a amar su vida y la de los demás y a respetar por encima de todas las cosas.

Pero, Rapinzel, en ocasiones, grababa desde el borde de su ventana. Y eso, a sus padres y a sus seguidores les tenía especialmente preocupados. A pesar de sus consejos, no sabían si estaba perdiendo la cabeza sin confesarse. Ya se sabe que las enfermedades mentales son difíciles de detectar y de confesar, desgraciadamente, y siempre se han de tratar.

Por ello, mientras Rapinzel estaba grabando uno de sus videos, una pequeña hada, una bruja buena, llamada Lily voló por la ventana de la torre, apareciendo primero como una pequeña hada, que no era perceptible, y luego con la forma a la de una niña para que así Rapinzel sintiese la cercanía de una amiga real. Lily había visto los videos de Rapinzel y estaba fascinada por su historia y su espíritu valiente. Por nada del mundo quería que corriese peligro, aunque ella pudiese interferir en el hechizo maligno que le lanzó la otra hada (algo que la ponía a ella en peligro). Decidió ayudar a Rapinzel a encontrar una manera de salir de la torre y experimentar la vida fuera de los muros del castillo, liberándola de esa terrible situación.

Juntas, Rapinzel y Lily idearon un plan. Rapinzel escribió una publicación en su aplicación de redes sociales, explicando su situación y pidiendo ayuda a sus seguidores. La respuesta fue abrumadora. Personas de todo el reino, incluyendo a otras influyentes de belleza y amantes del cabello de otros reinos, se unieron para apoyar a Rapinzel y ayudarla a escapar de su prisión.

A medida que la fama de Rapinzel crecía, su historia de superación y amor propio llegaba a oídos de un grupo de influyentes de belleza muy especial. Estos influyentes eran conocidos por su creatividad y su dedicación al mundo del cabello, y se sintieron inspirados muy especialmente por la valentía y la pasión con que Rapinzel luchaba. No sentían envidia por ella porque, aunque fuese más famosa, no era libre. Querían ayudarla.

Decidieron unirse y planearon una misión para ayudar a Rapinzel de una manera aún más extraordinaria. Convocaron a una reunión en un majestuoso castillo, donde compartieron ideas y habilidades para crear algo verdaderamente único y transformador.

El castillo de la reunión para ayudar a Rapinzel

Con la ayuda de sus nuevos amigos, Rapinzel finalmente encontró la libertad. La sacaron de la torre y la llevaron a un castillo cercano, donde la esperaba una sorpresa maravillosa: los influyentes de belleza con los que Rapinzel se había conectado en línea habían creado una línea de productos para el cuidado del cabello inspirada en sus consejos y experiencias. Desde champús y acondicionadores hasta tratamientos y aceites capilares, cada producto estaba diseñado para celebrar la individualidad y la belleza natural del cabello de cada persona.

El castillo donde llevaron a Rapinzel

Rapinzel estaba emocionada y agradecida. Ahora, no solo podía compartir sus consejos y tutoriales en línea, sino que también podía ofrecer a sus seguidores la oportunidad de utilizar los productos que ayudarían a que su cabello se viera y se sintiera increíble.

Con su nueva línea de productos, Rapinzel continuó su labor como vlogger de belleza y viajó por todo el reino, compartiendo sus conocimientos y experiencia, mediante conferencias donde podía conectar de tú a tú, de manera directa y personal, sin pantallas, sin castillos (los aborrecía), con todas las personas que iban a celebrar su libertad. Siempre acompañada por su leal amiga Lily, la pequeña hada, Rapinzel demostró que la belleza viene en todas las formas y tamaños, que a veces, la suerte de la que no vive en un castillo y ni es rubia con el pelo largo es una suerte deseada por la que tiene todo eso, que el físico no lo es todo y que amar y aceptar nuestro cabello y nuestra individualidad es algo realmente poderoso. Pero, sobre todo, que si te quedas calva o calvo, puedes ser feliz, más que si eres rubia y cautiva. Que el pelo de pelucas, si lo prefieres, también es perfecto (ella tenía una línea de pelucas para quienes padecen de ciertos tratamientos de salud, una línea hecha con materiales justos con el planeta y preciosos).

Y así, Rapinzel y la App de su canal de la Larga Cabellera vivieron felices para siempre, inspirando a las personas a abrazar su cabello y a encontrar su propia belleza en el mundo.

Con la ayuda de los influyentes de belleza, Rapinzel se embarcó en un viaje emocionante para diseñar una línea de productos para el cuidado del cabello que reflejara su historia y sus consejos. Se sumergieron en la creación de champús, acondicionadores, mascarillas y productos de peinado, todos ellos formulados con ingredientes naturales y enriquecedores.

Inspirada por su amor por los vestidos morados, Rapinzel insistió en que los productos tuvieran un toque de ese color. Los envases se decoraron con hermosos detalles dorados, simbolizando el cabello que tuvo Rapinzel (porque, al salir, se lo tiñó de castaño). Junto a ella, en esos embases, aparecía siempre un sapo porque sentía empatía con los príncipes que habían pasado por eso…

Cada producto estaba impregnado con la magia y la autenticidad de Rapinzel, capturando la esencia de su historia de liberación y autoaceptación. Los champús y acondicionadores contenían extractos de hierbas y aceites nutritivos que ayudaban a fortalecer y dar brillo al cabello, mientras que las mascarillas y los tratamientos estaban diseñados para revitalizar y reparar incluso el cabello más dañado.

Una vez que la línea de productos estuvo lista, los influyentes de belleza organizaron un gran evento en el castillo para presentarla al mundo. Rapinzel lució un vestido morado resplandeciente y su cabello brillaba como nunca antes. A su lado estaba Lily, la pequeña hada que siempre había estado a su lado en los momentos difíciles.

La presentación de su gama de productos fue un gran éxito. Los seguidores de Rapinzel, así como personas de todo el reino, acudieron en masa para conocer los productos y escuchar la inspiradora historia detrás de su creación. La línea de productos para el cuidado del cabello inspirada en Rapinzel se convirtió en un fenómeno instantáneo, y las personas comenzaron a abrazar su cabello único y a amar su individualidad.

Desde ese momento, Rapinzel y sus amigos influyentes de belleza viajaron por todo el reino, promoviendo la línea de productos de Rapinzel y las de sus amigos/as y fueron difundiendo un mensaje de amor propio y aceptación. Juntos, demostraron que la belleza no se trata solo de apariencias. Si la apariencia se ha de cuidar para no deprimirnos o excluirnos en demasía, no es lo más importante en este mundo. Lo es la salud, de ahí que todos los productos fuesen especialmente analizados.

Con su aplicación de la Larga Cabellera y su línea de productos para el cuidado del cabello, Rapinzel dejó un legado duradero en todos los reinos alrededor. Su historia continuó inspirando a las personas a amar y aceptar su cabello tal como es, sin importar su longitud, color o textura. ¡En su vlog, apareció cómo se lo cortaba corto y se lo teñía de castaño!

Y así, Rapinzel vivió una vida llena de aventuras y éxitos, rodeada de amigos leales y seguidores que admiraban su valentía y su amor por la belleza. Su cabello se convirtió en un símbolo de empoderamiento y autenticidad, recordándonos a todos que nuestra individualidad es algo hermoso y digno de celebrar.


Rapinzel y la App de la Larga Cabellera
por Carmen Nikol


La compleja era Victoriana

La era victoriana, que abarcó desde 1837 hasta 1901, fue un período de la historia británica en el que reinó la reina Victoria. Durante este tiempo, el Reino Unido experimentó cambios significativos en diversos aspectos de la sociedad, la política y la cultura. Comencemos este extenso artículo con 13 particularidades de la era Victoriana.

13 particularidades de la era victoriana

  1. Industrialización: la era victoriana fue testigo de una rápida industrialización en el Reino Unido. La Revolución Industrial estaba en pleno apogeo, lo que trajo consigo grandes avances tecnológicos, como la mecanización de la industria textil, la expansión de la red ferroviaria y el desarrollo de la industria del acero. Estos cambios transformaron la economía británica y tuvieron un impacto profundo en la vida de las personas de la épcoca.
  2. Clase social: la sociedad victoriana estaba fuertemente estratificada en términos de clases sociales. La alta sociedad, compuesta por la nobleza y la aristocracia, tenía un estilo de vida lujoso y ostentoso. La clase media emergente, impulsada por el crecimiento industrial, tenía un estatus social en ascenso y aspiraba a los valores de la moralidad, la educación y la responsabilidad individual. Por otro lado, la clase trabajadora sufría condiciones laborales difíciles y vivía en condiciones de pobreza en los barrios urbanos.
  3. Moralidad y valores: la era victoriana se caracterizó por una fuerte moralidad y valores conservadores. La sociedad victoriana enfatizaba la virtud, la piedad religiosa, la decencia y la etiqueta social. La moralidad era estricta y se esperaba que las personas siguieran las normas sociales establecidas. Las mujeres, en particular, tenían roles estrictamente definidos y se esperaba que fueran virtuosas, sumisas y dedicadas al hogar y a la familia.
  4. Expansión del Imperio Británico: Durante la era victoriana, el Imperio Británico alcanzó su máxima expansión territorial. Gran Bretaña se convirtió en una potencia mundial y adquirió territorios en África, Asia y Oceanía. La explotación de los recursos de estas colonias impulsó aún más la economía británica, pero también generó controversia y conflictos debido a las políticas coloniales y la explotación de los nativos.
  5. Avances científicos y tecnológicos: la era victoriana fue un período de importantes avances científicos y tecnológicos. Se realizaron descubrimientos notables en campos como la biología, la medicina y la física. Charles Darwin publicó su teoría de la evolución, lo que generó debates y cuestionamientos en la sociedad. La tecnología también avanzó con inventos como el telégrafo, el teléfono o la iluminación eléctrica.
  6. Literatura y arte: la era victoriana fue un período destacado para la literatura y el arte británicos. Grandes escritores victorianos como Charles Dickens, Charlotte Brontë, Thomas Hardy y Oscar Wilde produjeron obras influyentes que reflejaban la sociedad y los problemas de la época. En el ámbito del arte, el estilo victoriano se caracterizó por su enfoque en la representación realista de la vida cotidiana y los retratos. En arquitectura, y artes decorativas y visuales, entre otras áreas, se caracterizaó por ser romántico y gótico.
  7. Vestimenta: durante la era victoriana, la vestimenta era una parte importante de la vida cotidiana y reflejaba el estatus social. Las mujeres usaban vestidos largos, con crinolinas y corsés que enfatizaban una figura estrecha en la cintura. Los hombres vestían trajes formales, con levitas, chalecos y sombreros de copa. La moda era considerada una forma de mostrar respetabilidad y buen gusto.
  8. Etiqueta y protocolo: la sociedad victoriana estaba fuertemente regulada por un código de etiqueta y protocolo. Había reglas estrictas sobre cómo comportarse en diferentes situaciones sociales. Se esperaba que las personas demostraran modales refinados, control emocional y una actitud respetuosa hacia los demás. La etiqueta dictaba desde cómo saludar y conversar hasta cómo comer en la mesa.
  9. Avances en la educación: durante la era victoriana, la educación experimentó mejoras significativas. Se promovió la educación básica y se establecieron escuelas públicas para niños de diferentes clases sociales. Además, se fundaron nuevas universidades y se ampliaron las oportunidades de educación superior. Estos avances en la educación jugaron un papel crucial en la movilidad social y el desarrollo de la clase media.
  10. Avances en la medicina: la medicina también tuvo avances importantes durante la era victoriana. Surgieron nuevas teorías y prácticas médicas, como la teoría de los gérmenes de Louis Pasteur y las técnicas de antisepsia desarrolladas por Joseph Lister. Estos avances sentaron las bases de la medicina moderna y mejoraron significativamente la atención médica y las tasas de supervivencia.
  11. Culto a la muerte: durante la era victoriana, había un fuerte culto a la muerte y un interés en el más allá. La gente llevaba luto por períodos prolongados y se elaboraban complejos rituales funerarios. Se popularizaron los cementerios-jardín, donde se promovía un ambiente sereno y se valoraba la belleza de los monumentos funerarios. Pocos años después del a muerte de la Reina Victoria, Sir Arthur Conan Doyle publicó History of spiritualism, pues comenzó a realizar sesiones de espiritismo tras la muerte en la IWW de uno de sus hijos.
  12. El duelo: entendido en ambos sentidos, no se conocen grandes duelos a disparos entre personajes importantes (como sí se dieron comúnmente tanto en el continente como en EEUU), pero el protocolo de duelo por la muerte de un ser querido era extraordinario, visto con los ojos de la actualidad: el luto de las mujeres era de por vida si el que faltaba era su esposo, los espejos se cubrían con telas negras, se cerraban las cortinas, se paraba el reloj de pie en el momento en el que se declaraba la muerte del difunto y las carrozas fúnebres y los caballos eran adornados con plumas negras de avestruz (salvo si se trataba de un niño que entonces eran blancas, al igual que el ataúd). Los párpados de los muertos se cubrían con grandes monedas de cobre para evitar que abrieran los ojos, en espera del rigor mortis (costumbre que provenía del tributo al barquero, a Caronte, ya en la antigua Grecia).
  13. Espíritu emprendedor y avances industriales: La era victoriana fue testigo de un espíritu emprendedor y un enfoque en los avances industriales. Los inventores y empresarios como Isambard Kingdom Brunel y George Stephenson desempeñaron un papel crucial en la construcción de infraestructuras, como puentes y ferrocarriles, que impulsaron el desarrollo económico y facilitaron la comunicación y el transporte.

La mujer en la era Victoriana

Ideal | Maquillajes | Tóxicos | Moda

Aunque la idea de belleza y los estándares estéticos han cambiado considerablemente desde entonces, el maquillaje y la moda de la época victoriana reflejaban los valores y las normas de esa sociedad, como ocurre con todas las sociedades.

  • Tez pálida, delgada y nacarada: en la era victoriana, tener una tez pálida era considerado un signo de belleza y refinamiento. Los hombres las preferían frágiles, por lo que ellas buscaban lograr una apariencia delgada, de piel blanca y delicada, lo cual se asociaba con la clase alta y el ocio. Para lograr este efecto, cumplían con severos regímenes alimenticios y utilizaban polvos y cremas que contenían ingredientes como el almidón, la harina de arroz, el yeso, el plomo o el arsénico (por su luminosidad). De estos dos últimos se conocían sus efectos y muchas murieron por lucir bellas, quizá llevando al extremo el dicho para lucir, hay que sufrir. Todos estos productos se aplicaban generosamente en el rostro y el cuello para obtener un tono más claro. Y, por supuesto, siempre usaban sombrillas, sombreros mangas largas y guantes o mitones (los blancos, para las clases más pudientes, si bien éstas también usaban los de red o encaje negros). Podríamos decir que, en ir siempre tapadas, se asemejan a los usos de ciertas partes actuales de oriente, las cuales siempre se protegen de los efectos nocivos del sol. Fue Coco Chanel la que puso de moda el bronceado, bastantes años después.
  • Enrojecimiento de los labios y las mejillas: aunque el énfasis estaba en tener una tez pálida, se buscaba agregar un toque de color a los labios y las mejillas para lograr un aspecto saludable. Para lograr esto, las mujeres utilizaban pigmentos naturales, como el jugo de remolacha o el jugo de bayas, de manera sutil. Pero, en muchas ocasiones, también agregaban arsénico, aumentando así su dosis.
Reina Victoria, por Carmen Nikol
  • Ojos destacados: el enfoque principal del maquillaje de ojos en la era victoriana era resaltar la mirada. Las mujeres utilizaban sombras de ojos en tonos suaves y neutros, como beige o gris, para dar profundidad a sus ojos y aumentar su aspecto frágil y decaído, contrastando con el blanco de la tez. También aplicaban delineador de ojos en polvo o en forma de lápiz, a menudo en tonos oscuros como el negro o el gris, para definir la forma de los ojos. Las pestañas se realzaban con máscaras de pestañas hechas de polvo de almendras o cera de abejas.
  • Cejas prominentes: en contraste con épocas posteriores, en la era victoriana se preferían las cejas más prominentes y definidas. Las mujeres dejaban crecer sus cejas de manera natural y las cepillaban hacia arriba para lograr una apariencia más densa (parecido a lo que genera tendencia en la actualidad). También podían aplicar un poco de polvo para oscurecerlas y definirlas aún más.

Así pues, durante la era victoriana, muchos de los productos utilizados en el maquillaje contenían ingredientes tóxicos que hoy en día se considerarían peligrosos para la salud. Algunos de estos ingredientes, como queda indicado anteriormente, incluían plomo, arsénico y mercurio. El plomo es una sustancia altamente tóxica que puede causar una serie de problemas de salud, como daños al sistema nervioso, problemas renales y trastornos gastrointestinales; el arsénico (el cual usaban también como pigmento en cortinas, papel de pared, velas, guantes, vestidos, coronas de flores…) puede provocar erupciones y cáncer en pulmones y piel e, inclusive, puede causar otros tipos de cánceres como el de vejiga; y el mercurio provoca deficiencias motrices, psicológicas y cardiorespiratorias, entre otras graves afecciones.

Los sombrereros empezaron a usar mercurio para preparar las pieles de liebre y conejo en la década de 1730. Este sombrero fue fabricado en el siglo XIX y los análisis confirmaron que todavía contiene mercurio.
Fotografía de RON WOOD

Aunque no se utilizaban directamente en el maquillaje, los productos para blanquear la piel a menudo contenían mercurio. El mercurio es un metal pesado que puede ser absorbido a través de la piel y causar daños al sistema nervioso, riñones y pulmones.

Estos ingredientes tóxicos en los productos de maquillaje de la era victoriana reflejan la falta de regulación y conciencia sobre los riesgos para la salud en ese momento. Afortunadamente, a medida que se avanzaba en el conocimiento científico y en la regulación de los cosméticos, se tomaron medidas para eliminar o reducir el uso de estos ingredientes peligrosos.

Pero, dado que el ideal de mujer durante la era victoriana se caracterizaba por una apariencia de virtud, modestia y fragilidad, debían regirse por él si deseaban casarse o formar parte de sociedades femeninas. La palidez de la piel, el cuerpo delgado y una figura femenina caracterizada por una cintura estrecha y caderas anchas. Para conseguir esta forma estandarizada, los corsés se ataban con fuerza, extendiéndose sobre el abdomen y hacia las caderas. Habitualmente, se usaba una camisola debajo del corsé y éste era corto para evitar que se viera. Sobre el corsé, se llevaba un corpiño ajustado que presentaba una cintura baja y era acompañado por la famosa crinolina o miriñaque que ayudaba a dar volumen y movimiento a la falda.

La crinolina o miriñaque

Sí: se esperaba que las mujeres fueran recatadas, sumisas y dedicadas al cuidado del hogar y la familia cuando ya eraban casadas (si bien el marido solía usar, quizá por este motivo, los servicios de meretrices). Las mujeres tenían limitadas oportunidades educativas y profesionales, en comparación con los hombres, y se esperaba que su principal objetivo fuera el matrimonio y la maternidad. Sin embargo, es importante destacar que no todas las mujeres en la era victoriana se ajustaban a este ideal: hubo mujeres que desafiaron las normas y lucharon por el sufragio, la educación y la igualdad de derechos, por lo que también hubo mujeres (incluso casadas) que desafiaron estas expectativas y dejaron un legado significativo en la historia, animando a sus hijas, inicialmente, las de la Belle Époque, a continuar con su legado.

Camille Clifford (1885-1971), conocida como la quintaesencia de las chicas Gibson

Pero, si algo era básico, sobre todo, durante la era Victoriana y la Belle Époque (aunque esta última coincidiese durante algunos años con las modas de la era Eduardiana), eran los corsés, que eran estructuras rígidas que se ajustaban al torso y se usaban para moldear y dar forma a la figura femenina, enfatizando una cintura estrecha y una postura recta. Estos corsés generalmente estaban hechos de materiales como el brocado, el satén o el algodón y se ajustaban con cordones en la parte trasera, casi siempre con la ayuda de alguien.

A parte, existían otros peligros en las modas femeninas, sobre todo en las clases altas. Por ejemplo, el celuloide que usaban mujeres en peines y adornos de pelo en su día a día. Éste era altamente inflamable y se quemaba con acercarse a zonas como las chimeneas u otras zonas calientes.

Uno de los casos más infernales del uso de la moda femenina fue el de la archiduquesa Matilde Austria. El 6 de junio de 1867, a sus 18 años, en el castillo de Hetzendorf llevaba puesto su vestido de gala para ir al teatro: un vestido de gasa, tules y seda. El diámetro de su crinolina era bastante imponente, dado que debía mostrar su rango y procedencia real. Para mantener su rigidez, le habían aplicado una solución de glicerina. Justo antes de salir, decidió fumarse un cigarrillo, algo totalmente prohibido por su padre, el archiduque Alberto de Austria-Teschen. Al ver que su padre se acercaba, decidió esconder la mano con su cigarrillo encendido, ubicándolo detrás de su cintura, resultando un gesto fatal, pues al caerle una ceniza encendida sobre la falda ardió rápidamente ante los ojos de su propio padre y de toda la familia real prontos a partir hacia el teatro. Falleció a causa de las quemaduras recibidas.

Los victorianos de clase media

Los victorianos de clase media se vestían bastante bien. Las mujeres llevaban estilos de vestimenta similares a las de clase alta, pero sin extravagancias. Solían llevar un atuendo normal durante todo el día, muy parecido a una túnica larga, con una falda no muy ancha, ya que tenían que estar cómodas para hacer las tareas del hogar y los recados. Los hombres usaban pantalones de pierna recta, con un chaleco grueso y, al igual que las mujeres, el atuendo era lo suficientemente cómodo para sus actividades diarias.

Las tiendas

En cuanto a las tiendas donde se vendían estos corsés y otros productos de moda, había una variedad de establecimientos que atendían a diferentes clases sociales. Las tiendas de alta costura, ubicadas en áreas privilegiadas de las ciudades, ofrecían corsés y otros artículos de moda hechos a medida para las clases altas y la aristocracia. Estas tiendas proporcionaban un servicio personalizado y ofrecían una amplia selección de estilos y materiales de alta calidad.

Para las clases medias y bajas, había tiendas más accesibles que ofrecían corsés y otros artículos de moda a precios más asequibles. Estas tiendas podían ser establecimientos independientes o formar parte de grandes almacenes, como los famosos grandes almacenes londinenses como Harrods o Selfridges (ambos existentes aún hoy en día), que ofrecían una amplia gama de productos, incluidos corsés, vestidos, sombreros y accesorios de moda.

Además de las tiendas físicas, también existían modistas y costureras que confeccionaban corsés a medida en sus propios talleres o en sus hogares. Estas modistas ofrecían servicios personalizados y trabajaban en estrecha colaboración con las clientas para crear corsés que se ajustaran a sus necesidades y preferencias individuales.

En resumen, los corsés y demás atuendos femeninos (así como los sombreros masculinos y algunos elementos del hogar) podían resultar altamente peligrosos. Y, aunque buscaban cumplir con los ideales de belleza de la época, las mujeres a menudo conseguían provocarse efectos nocivos, incómodos y restrictivos, reflejando las restricciones que sufrían en ese período y, en muchas ocasiones, consiguiendo quedar infértiles o afectar de varias maneras sus vísceras.

Era habitual que las mujeres se desmayaran a consecuencia de los apretados corsés y, para recuperarse, también era habitual que se usasen sales de amoníaco para reanimarlas, con el inconveniente mal olor de éstas. Por eso, cuando William Sparks Thomson, un fabricante de perfumes y jabones, ideó unas las sales revitalizantes con aroma a lavanda consiguió un éxito fulgurante. A estas sales les siguió la creación del primer perfume extra concentrado llamado Crab Apple Blossom en 1865 (actualmente se sigue vendiendo por la friolera de 450 €). Él se convirtió en el perfumista preferido de la reina, consiguiendo, con The Crown Perfumery, acceder a todas las rutas comerciales del imperio.

Las mujeres, por su parte, también solían usar perfumes. Abanuc o Isolée, por ejemplo, fueron muy famosos y lo consiguieron por llevar entre 150 y 300 ingredientes que camuflaban ciertos olores.

Los hombres y la moda victoriana

En los primeros años del siglo XIX, el bello Brummell se hizo famoso por ser el hombre mejor vestido de Inglaterra. Se le recuerda como el primer dandi de la historia. Los hombres de la era Victoriana, tanto de clase alta como los de clase media, llevaban sus mejores trajes junto con un sombrero de copa cuando salían a pasear, a pesar de lo nocivos que resultaban, buscando ser refinados, como los dandis. Asimismo, usaban bastón (cuando eran paseos cortos) con adorno de oro o mango tallado en madera o marfil y el accesorio favorito de todos: el reloj de bolsillo con cadena, sujeto al chaleco y colocado dentro de uno de los bolsillos del mismo. En el caso de los trabajadores, éstos sufrían diariamente del uso de tintes de anilina que inflamaban sus pies y provocaban úlceras y cáncer de vejiga tanto en usuarios como en fabricantes.

Moda masculina en la era Victoriana

Algo curioso es que no usaban fragancias, a diferencia que las mujeres, porque presumían de asearse diariamente.


Clases sociales

Niños en el era Victoriana

Durante la era victoriana, la sociedad británica estaba fuertemente dividida en diferentes clases sociales, cada una con características distintivas, más allá de sus vestimentas.

  1. Nobleza y aristocracia: la clase alta estaba compuesta por la nobleza y la aristocracia, que ocupaban los niveles más altos de la jerarquía social. Estas familias tenían títulos hereditarios y gozaban de privilegios y riquezas significativas. Vivían en grandes propiedades rurales y tenían una vida lujosa, con sirvientes para atender todas sus necesidades. Eran los principales impulsores de la moda y establecían los estándares de comportamiento y etiqueta social. A los que hayan visto Downton Abbey les resultará familiar.
  2. Clase media alta: la clase media alta estaba compuesta por profesionales, comerciantes prósperos y propietarios de empresas. Es decir, la burguesía. Esta clase social estaba en ascenso durante la era victoriana debido al crecimiento económico y la industrialización. Tenían un nivel de vida cómodo y disfrutaban de una educación adecuada para sus hijos. Solían vivir en casas más pequeñas en áreas urbanas y también tenían algunos sirvientes para ayudar en las tareas domésticas.
  3. Clase media: la clase media incluía a profesionales de nivel medio, como maestros, médicos, abogados y clérigos, así como a pequeños comerciantes y artesanos. Esta clase social tenía un nivel de vida decente y buscaba los valores de la educación, la moralidad y la respetabilidad. Muchas veces, pertenecer a la clase media implicaba vivir en casas más pequeñas o apartamentos en áreas urbanas.
  4. Clase trabajadora: la clase trabajadora era la más numerosa y diversa. Estaba compuesta por trabajadores industriales, obreros, empleados domésticos y trabajadores agrícolas. En todos los casos, se incluía a los niños dentro estos empleos. Sus condiciones laborales eran duras, con largas jornadas laborales y bajos salarios. Casi siempre vivían en barrios marginales y en condiciones de pobreza, con las enfermedades (como el cólera, el tifo, la tuberculosis, la viruela…) que acuciaban esas zonas, especialmente, si bien también se infectaban las clases altas por algunos descuidos. La educación era limitada y tenían poco poder adquisitivo. En 1847, tras las luchas de esta clase, consiguieron el decreto de Ten Hours, un gran avance para la época: se prohibía que las mujeres y los niños trabajaran, en cualquier labor, más de 10 horas al día. Sin embargo, esta ley no siempre se cumplía, pues los dueños de las fábricas solían extorsionar a sus trabajadoras bajo amenaza de perder sus empleos. Pobreza, analfabetismo y alcoholismo convivían en los barrios obreros. Los accidentes laborales por inhalación de productos tóxicos, por quemaduras o por miembros seccionados por las máquinas no estaban contemplados bajo ninguna ley y, por supuesto, no existían ni pensiones ni ayudas gubernamentales ni subsidios, no sólo por desempleo, pues tampoco los había por accidentes en el trabajo. Los que más sufrían eran los niños, que entre otras labores ejercían de Chimney sweepers (deshollinadores) por su pequeño tamaño (habiendo llegado a reconocerse un niño de tres años en esta labor) y los hombres mejor pagados: los tosher, los que limpiaban y mantenían los alcantarillados.

Es importante tener en cuenta que estas divisiones no eran fijas y que había movilidad social en la era victoriana. Algunas personas podían ascender en la escala social a través de logros individuales, educación o éxito empresarial, mientras que otras podían descender debido a dificultades económicas o caídas en la fortuna familiar.

La era victoriana fue testigo, por tanto, de cambios significativos en la estructura social, con el crecimiento de la clase media y una mayor conciencia de las desigualdades sociales. Estas diferencias en las clases sociales tenían un impacto en la vida cotidiana, en sus oportunidades y en las expectativas de las personas de la época.

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La cultura en ambientes masculinos

En la era victoriana, la cultura en los ambientes masculinos estaba dominada por las actividades y los intereses considerados apropiados para los hombres, claro está. Éstos son algunos de los ambientes propiamente masculinos de la era Victoriana.

  1. Clubs exclusivos: los clubs exclusivos eran lugares importantes para los hombres de la clase alta y media alta, donde podían socializar, discutir temas de interés común y establecer conexiones sociales y profesionales. Estos clubs eran espacios reservados solo para hombres y ofrecían una amplia gama de instalaciones, como bibliotecas, salas de lectura, salones de billar y comedores.
  2. Deportes y actividades al aire libre: si bien las damas usaban la bicicleta (su herramienta de mínima libertad) los hombres victorianos se involucraban en una variedad de deportes y actividades al aire libre. El cricket, el rugby, el fútbol y la caza eran populares entre los hombres de la clase alta y la aristocracia. Estas actividades no solo proporcionaban entretenimiento y competencia, sino que también eran consideradas una muestra de virilidad y valentía.
  3. Debate y discusión intelectual: los hombres victorianos participaban en debates y discusiones intelectuales sobre una amplia gama de temas, desde política y filosofía hasta ciencia y literatura. Los clubs, las reuniones sociales y las sociedades intelectuales proporcionaban plataformas para que los hombres expresaran y compartieran sus opiniones, demostrando su erudición y perspicacia. Aquí valdría la pena rescatar cómo estas sociedades pudieron afectar a Harry Faversham (ver película Las cuatro plumas).
  4. Cultura literaria y académica: la literatura y la academia eran aspectos importantes de la cultura masculina en la era victoriana. Los hombres participaban en grupos de lectura y clubes literarios donde discutían y analizaban obras literarias. Además, las universidades y los círculos académicos proporcionaban oportunidades para la educación superior y la investigación, lo que permitía a los hombres avanzar en sus campos de estudio.
  5. Sociedades secretas y rituales: en ciertos círculos masculinos, especialmente entre los estudiantes universitarios, las sociedades secretas y los rituales eran comunes. Estas sociedades ofrecían un sentido de pertenencia y camaradería, y solían involucrar rituales de iniciación y jerarquías internas. Algunas de estas sociedades eran más enfocadas en la diversión y la camaradería, mientras que otras tenían objetivos más serios, como la promoción de la filantropía o la investigación académica.

Esta cultura masculina era exclusiva para los hombres. Las mujeres eran excluidas de muchas de estas actividades y espacios. Sin embargo, hubo mujeres que desafiaron estas normas y buscaron participar en actividades intelectuales, deportivas y culturales, a pesar de las restricciones impuestas por la sociedad victoriana. Por poner un solo ejemplo, rescato aquí a Gertrud Bell.

En resumen, la cultura masculina, en la era victoriana, se centraba en actividades como los clubs exclusivos, deportes al aire libre, debates intelectuales, la cultura literaria y académica, y las sociedades secretas y rituales. Estas actividades proporcionaban un sentido de camaradería, prestigio y una plataforma para el desarrollo personal y social de los hombres de la época.


La alimentación

En la era victoriana, los consumos alimentarios también reflejaban las diferentes clases sociales y las normas sociales de la época. Yendo por clases y hábitos:

  1. Clase alta: la clase alta tenía acceso a una amplia variedad de alimentos y disfrutaba de comidas lujosas. Su dieta consistía en platos sofisticados y elaborados, con ingredientes caros y exóticos. Se servían múltiples platos en las comidas, incluyendo sopas, carnes asadas, aves de caza, mariscos, frutas y postres elaborados. También se consumían una variedad de vinos y licores importados. La vestimenta requerida para cada comida en el hogar o para cada tea party, la posición de los invitados en la mesa, el diseño, tamaño y redacción de las tarjetas de invitación, los temas y juegos más adecuados entorno a la mesa iban muy ligados a las formas de acercarse a cada evento, bien fuese hogareño o dentro de un entorno social.
  2. Clase media: la clase media tenía una dieta más sencilla y variada en comparación con la clase alta. Consumían alimentos como carne, pescado, verduras, frutas y pan. Los platos típicos incluían estofados, guisos, pasteles de carne y platos de verduras. También se disfrutaba de té y café y se consumían productos básicos como la mantequilla, el queso y el pan.
  3. Clase trabajadora: la clase trabajadora tenía una dieta más limitada debido a restricciones económicas. Sus comidas se basaban principalmente en alimentos básicos y asequibles, como pan, patatas, verduras, legumbres y productos lácteos simples. La carne era un lujo ocasional y solían consumir carnes más baratas, como cerdo y cordero. También se consumían té, cerveza y a veces licor.
  4. Desayuno: el desayuno victoriano era una comida importante y generalmente consistía en una variedad de alimentos como huevos, tocino, salchichas, pan, mantequilla, mermeladas, té y café. También se consumían cereales, avena y lácteos, especialmente en la clase media y alta.
  5. Cultura del té: la hora del té se convirtió en un aspecto importante de la cultura victoriana. Era una oportunidad para socializar y disfrutar de una variedad de té, pasteles, sándwiches y otros aperitivos ligeros. La clase alta solía tener elaboradas ceremonias del té con porcelana fina y cubiertos elegantes, mientras que la clase media y trabajadora disfrutaba de versiones más sencillas.
  6. Influencia de la colonización: Durante la era victoriana, el Imperio Británico estaba en su apogeo y se importaban alimentos de las colonias. Esto incluía especias, té, café, azúcar, frutas tropicales y productos como el arroz y el té de la India, el té de China y el azúcar de las Indias Occidentales.

Hay que tener en cuenta que estas descripciones son generalizaciones y que había variaciones en los hábitos alimentarios dentro de cada clase social. Además, a medida que avanzaba la era victoriana, hubo un mayor acceso a alimentos y productos debido al desarrollo de la infraestructura y el comercio internacional.


Ambientes sociales y cortejo

En la era victoriana, los ambientes sociales de la clase alta eran escenarios importantes para el cortejo y la interacción entre hombres y mujeres.

  1. Salones de baile: los salones de baile eran lugares donde la alta sociedad se reunía para socializar, bailar y establecer conexiones sociales. Estos eventos se llevaban a cabo en casas grandes, mansiones o salones de baile dedicados. Los salones de baile eran lujosamente decorados y contaban con orquestas en vivo para proporcionar música durante los bailes. Como es bien sabido, hasta el Titanic (que fue construido entre 1909 y 1912, pocos años después de la era Victoriana) contaba con salones de baile y una banda en directo, por lo que se entiende que el legado de la era Victoriana tuvo ciertos años de influencia entre la sociedad británica.
  2. Etiqueta y protocolo: los salones de baile estaban gobernados por un estricto código de etiqueta y protocolo. Había reglas específicas sobre cómo bailar, cómo comportarse y cómo interactuar con los demás. Los hombres debían pedir permiso a las mujeres para bailar y llevar a cabo ciertos rituales corteses. Las mujeres, por su parte, debían aceptar o rechazar las invitaciones de manera apropiada. Tras esto, el hombre que deseaba casarse, debía negociar con los padres de la novia. Si los padres aceptaban la petición, era el momento, en que se iniciaba el verdadero cortejo hacia ella, por supuesto siempre en casa y en presencia de algún familiar.
  3. Presentaciones formales: en la alta sociedad victoriana, era común que las jóvenes fueran presentadas formalmente a la sociedad en los salones de baile. Estas presentaciones tenían lugar en eventos especiales, como los bailes de debutantes. Las jóvenes debutantes eran presentadas a la sociedad y tenían la oportunidad de ser vistas por posibles pretendientes.
  4. Cortejo y galanteo: el cortejo y el galanteo entre hombres y mujeres eran parte integral de la vida social en la era victoriana. Los hombres debían ser caballerosos y demostrar cortesía y respeto hacia las mujeres. El cortejo solía ser un proceso formal y progresivo, que incluía solicitar permiso para cortejar a la familia de la mujer, intercambiar cartas y poemas románticos, así como realizar visitas y salidas sociales supervisadas.
  5. Chaperones y supervisión: durante los encuentros y salidas entre hombres y mujeres, era común que hubiera chaperones presentes. Los chaperones eran personas adultas, generalmente mujeres, que acompañaban a las jóvenes en situaciones sociales para garantizar su seguridad y mantener los estándares de moralidad y decencia.

Importaciones y exportaciones

Durante la era victoriana, el Imperio Británico era una potencia colonial y comercial global, lo que llevó a un aumento significativo en las importaciones y exportaciones. Aquí tienes más información sobre este tema:

Importaciones:

  1. Materias primas: Gran Bretaña importaba grandes cantidades de materias primas de sus colonias y de otros países. Esto incluía algodón de la India y de los Estados Unidos, lana de Australia, té de China e India, caucho de Malasia, especias de las Indias Orientales, y metales y minerales de diversas regiones.
  2. Productos alimentarios: Gran Bretaña importaba una variedad de alimentos de diferentes partes del mundo. Esto incluía azúcar de las Indias Occidentales, café de América Latina, cacao de África y América Latina, frutas tropicales, como plátanos y piñas, y vino de países como Francia y España.
  3. Productos manufacturados: Aunque Gran Bretaña era conocida por su producción industrial, también importaba productos manufacturados de otros países. Esto incluía seda de China, porcelana de China y Japón, alfombras de Turquía y Persia, y muebles y textiles de Francia y Bélgica.
  4. Drogas y petróleo: si fuera posible visitar uno de los grandes puertos británicos del siglo XIX, podríamos ser testigos de la descarga ordinaria de opio en Londres procedente de Esmirna (Turquía) y, mediante la Compañía de las Indias Orientales, comerciantes británicos principalmente desde China, desde donde también importaban la adormidera, planta de la que se extrae el opio. Esto último condujo las Guerras del Opio. El petróleo de Livorno (Italia) también atracaba en estos puertos. Su uso no era como el actual pues se centraba en la creación del farmacéutico Robert A. Chesebrough: la vaselina, producto que revolucionó el tocador delas mujeres, quienes lo usaban como hidratante, aceite capilar y brillo de labios. Hoy en día, está estudiado que puede provocar alergias, riesgo de neumonía, obstrucción de poros, brotes de acné, roturas de preservativos y enfermedades digestivas.

Exportaciones:

  1. Productos textiles: La industria textil era uno de los pilares de la economía británica durante la era victoriana. Gran Bretaña exportaba grandes cantidades de tejidos de algodón, lana y seda a diferentes partes del mundo. Estos productos textiles se convirtieron en una parte importante del comercio global.
  2. Maquinaria y bienes manufacturados: Gran Bretaña era líder en la producción de maquinaria y bienes manufacturados. Exportaba máquinas textiles, maquinaria industrial, locomotoras, herramientas, productos químicos y productos de ingeniería a diversos países.
  3. Productos coloniales: El Imperio Británico proporcionaba una amplia gama de productos coloniales que se exportaban a otras partes del mundo. Esto incluía productos como té, café, azúcar, especias, tabaco, caucho, aceite de palma y otros productos agrícolas.
  4. Inversiones y servicios financieros: Además de las exportaciones de bienes físicos, Gran Bretaña también exportaba servicios financieros y realizaba inversiones en otros países. El sistema financiero de Londres se convirtió en un centro global de comercio y servicios financieros, lo que permitió a Gran Bretaña desempeñar un papel importante en el comercio internacional.

El comercio y las exportaciones fueron vitales para la economía británica durante la era victoriana. Las exportaciones permitieron el crecimiento económico y la acumulación de riqueza, mientras que las importaciones satisfacían la demanda interna y proporcionaban los recursos necesarios para la expansión industrial.

Es importante tener en cuenta que este sistema de comercio y colonialismo también generó controversias y tensiones, ya que algunas colonias eran explotadas y se producían desequilibrios comerciales. Sin embargo, las importaciones y exportaciones en la era victoriana jugaron un papel crucial en el crecimiento y la influencia del Imperio Británico en el escenario global.


La reina Victoria

La Reina Victoria, quien reinó desde 1837 hasta 1901, fue una figura central en la era victoriana y dejó un legado duradero en la historia de Gran Bretaña. Aquí tienes más información sobre su familia, los atentados que enfrentó y las consecuencias de la hemofilia en su prole y nietos:

  1. Familia: La Reina Victoria se casó con el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha y tuvieron nueve hijos juntos. Su matrimonio fue considerado amoroso y exitoso, y tuvieron una gran influencia en la vida social y cultural de la época. Su descendencia se casó con miembros de otras familias reales europeas, lo que llevó a lazos matrimoniales extensos y a la creación de lazos políticos y diplomáticos.
  2. Atentados: Durante su reinado, la Reina Victoria fue objeto de varios intentos de asesinato. En 1840, Edward Oxford disparó hacia la reina mientras ella viajaba en su carruaje, pero falló en su intento. En 1842, John Francis fue arrestado por intentar disparar a la reina. Otro intento tuvo lugar en 1850, cuando Robert Pate intentó atacarla con una espada. Aunque ninguno de estos intentos tuvo éxito, los atentados generaron preocupación y reforzaron la seguridad en torno a la reina.
  3. Hemofilia y consecuencias: La hemofilia es una enfermedad genética que afecta la coagulación de la sangre. Se transmitió a través de la Reina Victoria a algunos de sus descendientes. La Reina Victoria era portadora del gen de la hemofilia y lo transmitió a tres de sus hijos: Leopoldo, Beatriz y Alicia. La enfermedad se manifestó en su hijo Leopoldo y en algunos de sus nietos varones.
  4. Consecuencias en su prole y nietos: La hemofilia tuvo un impacto significativo en la prole y los nietos de la Reina Victoria. Su hijo Leopoldo sufrió complicaciones relacionadas con la enfermedad y murió a una edad temprana. Sus hijas, Beatriz y Alicia, transmitieron el gen de la hemofilia a varias ramas de la realeza europea a través de sus matrimonios. Esto incluyó a descendientes como Alejandra de Hesse y por Rhin, esposa de Nicolás II de Rusia, cuyo hijo, el zarévich Alexis, también padecía hemofilia.

La hemofilia en la familia real europea fue una preocupación importante, ya que el trono se consideraba un asunto de importancia nacional y la enfermedad podía amenazar la estabilidad de las líneas sucesorias. La atención médica y el tratamiento de la hemofilia mejoraron a lo largo del tiempo, pero la enfermedad tuvo un impacto duradero en la historia y la imagen de la realeza europea.

La Reina Victoria heredó la hemofilia de su madre, la Duquesa de Kent. La hemofilia es una enfermedad genética ligada al cromosoma X, lo que significa que se transmite de madres portadoras a hijos varones. En el caso de la Reina Victoria, ella misma no padecía la hemofilia, pero era portadora del gen defectuoso.

La Duquesa de Kent, madre de la Reina Victoria, también era portadora del gen de la hemofilia. Su padre, el Príncipe Eduardo, Duque de Kent, no tenía hemofilia, pero se cree que la condición se originó en su madre, la Princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld.

La hemofilia es una enfermedad genética crónica para la cual no existe una cura definitiva en la actualidad. Sin embargo, se han logrado avances significativos en su manejo y tratamiento, lo que permite que las personas con hemofilia tengan una mejor calidad de vida.

El tratamiento principal para la hemofilia implica la administración de concentrados de factor de coagulación específico, ya sea el factor VIII (en el caso de la hemofilia A) o el factor IX (en el caso de la hemofilia B), que son las proteínas necesarias para que la sangre coagule correctamente. Estos concentrados se administran generalmente por vía intravenosa y ayudan a prevenir o tratar las hemorragias.

En algunos casos, también se utilizan medicamentos conocidos como agentes de liberación de factor, que ayudan a aumentar los niveles de factor de coagulación en el cuerpo durante un período prolongado.

Además del tratamiento con concentrados de factor, las personas con hemofilia también pueden beneficiarse de un enfoque integral de atención médica que incluye el manejo de las complicaciones y el apoyo emocional y psicosocial.

Es importante destacar que la investigación médica y científica continúa en el campo de la hemofilia, y se están investigando nuevas terapias y enfoques, como la terapia génica y las terapias basadas en ARN mensajero (ARNm), con el objetivo de desarrollar tratamientos más avanzados y potencialmente curativos en el futuro. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos avances están en etapas de investigación y aún no están ampliamente disponibles como opciones de tratamiento estándar.

Pero, existía otras enfermedades que provocaban estragos entre la población de todos los estratos sociales, sobre todo sobre los más pudientes que podían permitirse las meretrices. La gonorrea o la sífilis estaban entre los primero puestos.


La LGBT victoriana y la clitoridectomía

El lesbianismo, como la masturbación femenina, no eran considerados delito, sino trastornos de la identidad femenina. Las lesbianas eran aptas para algunas actividades. Pero, una mujer de bien (a no ser que, en privado, su marido se lo permitiera o, siendo soltera, nadie se enterase), no debía masturbarse porque esto podría provocar histeria, epilepsia, catalepsia, ninfomanía y lesbianismo. Para ello, el tratamiento era la clitoridectomía: es decir, la ablación de clítoris. Éste era considerado un órgano masculino. Isaac Baker Brown, en 1866, sacó a la luz y defendió ante la comunidad médica este tratamiento y, al hacerlo, provocó tal revuelo que lo expulsaron de la Sociedad de Obstetricia de Londres y lo prohibieron la práctica de la medicina. Pero solo fue por sacarlo a la luz, puesto que posteriores estudios en la Sociedad de Obstetricia de Londres  probaron que se solían llevar a cabo por unos 200 ó 300 guineas, si lo solicitaba el tutor de la mujer en cuestión. En apoyo a Browm salieron entidades como el diario Times y el arzobispo de Canterbury. En la su defensa, alegaron que una treintena de colegas suyos lo habían practicado y ahora eran los mismos que lo acusaban. Y no fue hasta 1985 que se prohibió legalmente, lo cual indica que, quizá, lo siguieron practicando…

Por otra parte, entre los travestis y gays más famosos se encontraba la pareja de Ernest Boulton y Frederick Park, que salían vestidas como amigas haciéndose llamar Stella Boulton y Fanny Park, algo que escandalizó a un juez por conspirar e incitar a personas a cometer una ofensa antinatural y promover el abominable delito de la sodomía, dentro del marco de uno de los juicios más escandalosos de la época, si bien la sociedad puritana de la época contaba con más de 5000 prostíbulos en Londres (solo), más del doble de la suma de escuelas, iglesias y entidades caritativas.

El travestismo, como el mundo gay y las drags (que solían trabajar en espectáculos y hacían crítica social a través del humor), era algo muy habitual. Quizá porque los hombres tenían el poder en todos los estratos sociales, se lo tomaban para todo lo que querían. En todo caso, se llevaba, en general, de forma clandestina. No obstante, existieron casos, incluso en la alta sociedad, que se negaron a hacerlo de tal modo. Como ejemplos, Edward CarpenterSimeon Solomon y el reconocido escritor Oscar Wilde expresaban abiertamente su homosexualidad sin miedo a las represalias.

Lili Elbe, la ahora reconocida a través de la película La chica danesa, disfrutaba también de estos espectáculos y de esta sociedad. Actualmente, se reconoce a Lili Elbe como la la primera trans, si bien hay datos que nos remontan a épocas anteriores.


Descendencia de la reina victoria

Relación con la reina y consecuencias de la hemofilia

Reina Victoria

Por su extensísima descendencia, Victoria es considerada una de las abuelas de Europa. Los nueve hijos que tuvo con su primo Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha y 26 de sus nietos se casaron con miembros de la realeza europea.

  1. Victoria, Princesa Real (1840-1901): Como la hija mayor de la Reina Victoria, Victoria se casó con el Príncipe Federico Guillermo de Prusia y se convirtió en la Emperatriz Alejandra de Alemania. Mantuvo una relación cercana con su madre y fue una figura influyente en la vida de la corte británica. Sin embargo, su relación se vio afectada por la Primera Guerra Mundial y la rivalidad entre Alemania y Gran Bretaña.
  2. Eduardo VII (1841-1910): Eduardo VII fue el sucesor de la Reina Victoria en el trono británico. Si bien tuvo algunas diferencias con su madre en temas políticos y sociales, mantuvo una relación en general cercana con ella. Eduardo fue conocido por su estilo de vida extravagante y su amor por la alta sociedad y los placeres mundanos.
  3. Alicia (1843-1878): Alicia se casó con el Gran Duque Luis IV de Hesse-Darmstadt. Mantuvo una estrecha relación con su madre y fue considerada una de las hijas más queridas de la Reina Victoria. Sin embargo, su vida estuvo marcada por tragedias, ya que perdió a su esposo y dos de sus hijas en un corto período de tiempo. Alicia también fue portadora del gen de la hemofilia y lo transmitió a algunos de sus descendientes.
  4. Alfredo (1844-1900): Alfredo se convirtió en el Duque de Sajonia-Coburgo y Gotemburgo. Mantuvo una relación cercana con su madre y fue un miembro activo en la vida pública y militar. Sirvió en la Marina Real y alcanzó el rango de almirante. Alfredo también contrajo matrimonio con la Gran Duquesa María Alexandrovna de Rusia.
  5. Helena (1846-1923): Helena se casó con el Príncipe Cristián de Schleswig-Holstein y fue conocida por su dedicación a causas sociales y caritativas. Helena mantuvo una relación cercana con su madre y fue una de las hijas más activas en la vida de la corte y los deberes reales.
  6. Luisa (1848-1939): Luisa se casó con el Marqués de Lorne, quien se convirtió en el Duque de Argyll. Fue una figura destacada en los círculos intelectuales y literarios de la época. Si bien tuvo una relación cordial con su madre, Luisa a menudo buscaba más libertad y autonomía en su vida personal.
  7. Arturo (1850-1942): Arturo se convirtió en el Duque de Connaught y Strathearn. Sirvió en el ejército británico y alcanzó el rango de mariscal de campo. Mantuvo una relación cercana con su madre y fue un miembro activo en la vida militar y pública de Gran Bretaña.
  8. Leopoldo (1853-1884): Leopoldo padecía hemofilia y sufría de problemas de salud durante su vida. Mantuvo una relación cercana con su madre, quien estaba especialmente preocupada por su bienestar. Sin embargo, Leopoldo falleció a una edad temprana debido a complicaciones relacionadas con la hemofilia.
  9. Beatriz (1857-1944): Beatriz se casó con el Príncipe Enrique de Battenberg y se convirtió en la Princesa Beatriz de Battenberg. Mantuvo una relación estrecha con su madre y fue una compañera y confidente cercana durante los últimos años de vida de la Reina Victoria.

En general, la Reina Victoria mantuvo una relación cercana y afectuosa con sus hijos. Si bien hubo diferencias y desafíos en algunas ocasiones (sobre todo tras la muerte de su marido), su vínculo maternal fue fuerte y dejó una influencia duradera en la vida de cada uno/a.

Es importante destacar que muchos de los nietos de la Reina Victoria estuvieron involucrados en eventos y circunstancias históricas tumultuosas, incluida la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Estos eventos tuvieron un impacto significativo en el destino de la realeza europea y en la relación que tenían con la Reina Victoria. Con todo, la monarca, a pesar de su edad, buscaba mantener una conexión que brindase apoyo a su extensa familia. Sin embargo, los acontecimientos históricos y las circunstancias políticas posteriores afectaron a las relaciones y el destino de muchos de sus nietos entre sí. Estos son algunos de sus nietos/as más destacados/as:

  • Guillermo II de Alemania (1859-1941): Guillermo II se convirtió en el último Emperador de Alemania. Su relación con su abuela, la Reina Victoria, fue complicada. Aunque se sentía influenciado por la conexión familiar, sus políticas y acciones como emperador a menudo entraron en conflicto con los intereses británicos.
  • Jorge V del Reino Unido (1865-1936): Jorge V sucedió a su padre, Eduardo VII, en el trono británico. Mantuvo una relación cercana con su abuela, la Reina Victoria, y buscó su guía y consejo en asuntos de Estado. Su reinado se caracterizó por el desarrollo de la monarquía constitucional y la consolidación del papel ceremonial del monarca.
  • Nicolás II de Rusia (1868-1918): Nicolás II se convirtió en el último zar de Rusia. Su relación con su abuela, la Reina Victoria, fue estrecha y cordial. Mantenían una correspondencia regular y se escribían cartas afectuosas. Sin embargo, el colapso del Imperio Ruso y la Revolución Rusa tuvieron un impacto devastador en la familia imperial, y Nicolás II y su familia fueron asesinados en 1918.
  • Alejandra de Hesse y por Rhin (1872-1918): Alejandra era la hija de la Princesa Alicia y la nieta de la Reina Victoria. Se casó con el zar Nicolás II de Rusia y se convirtió en la última zarina de Rusia. Mantuvo una relación cercana con su abuela y buscó su apoyo y consuelo durante tiempos difíciles. Al igual que su esposo e hijos, Alejandra fue asesinada durante la Revolución Rusa.
  • Victoria Eugenia de Battenberg (1887-1969): Victoria Eugenia, conocida como Ena en el seno familiar. Se casó con Alfonso XIII de España y se convirtió en la reina consorte de España. Mantuvo una relación cercana con su abuela y buscaba su consejo y orientación en asuntos de Estado y vida personal.
  • María de Teck (1867-1953): María de Teck se casó con el príncipe Jorge, Duque de York, quien más tarde se convirtió en el rey Jorge V del Reino Unido. María de Teck se convirtió en la reina consorte del Reino Unido y mantuvo una relación estrecha con su abuela, la Reina Victoria. Fue descrita como una figura fuerte y carismática y desempeñó un papel activo en la vida pública y caritativa.
  • Maud de Gales (1869-1938): Maud de Gales se casó con el príncipe Carlos de Dinamarca y se convirtió en la reina consorte de Noruega. Mantuvo una relación cercana con su abuela, la Reina Victoria, y buscaba su apoyo y consejo. Después de su matrimonio, se estableció en Noruega y se dedicó a los deberes reales en ese país.
  • Carlos Eduardo, Duque de Sajonia-Coburgo-Gotha (1884-1954): Carlos Eduardo era hijo del príncipe Leopoldo, Duque de Albany, y nieto de la Reina Victoria. Después de la Primera Guerra Mundial, renunció a sus títulos y derechos sucesorios en el Reino Unido debido a su matrimonio con una mujer no noble. Luego asumió el título de Carlos Eduardo, Duque de Sajonia-Coburgo-Gotha en Alemania.
  • Victoria Melita de Sajonia-Coburgo-Gotha (1876-1936): Victoria Melita era hija de Alfredo, Duque de Sajonia-Coburgo-Gotha, y nieta de la Reina Victoria. Contrajo matrimonio con el Gran Duque Ernesto Luis de Hesse y se convirtió en la Gran Duquesa Victoria Feodorovna de Rusia después de su divorcio. Sin embargo, la Revolución Rusa y la caída de la familia imperial tuvieron un impacto devastador en su vida y la de su familia.
  • Ernesto Luis, Gran Duque de Hesse (1868-1937): Ernesto Luis era hijo de Luisa, Princesa Real, y nieto de la Reina Victoria. Se convirtió en el Gran Duque de Hesse y mantuvo una relación cercana con su abuela. Sin embargo, su vida estuvo marcada por tragedias, incluida la muerte de su esposa, la Gran Duquesa Victoria Melita, y la desaparición de su hijo, el Gran Duque Juan.
  • Alejandra de Grecia y Dinamarca (1870-1891): Alejandra era hija de Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca, y nieta de la Reina Victoria. Se casó con el Gran Duque Pablo Alexandrovich de Rusia, hijo del zar Alejandro III. Sin embargo, su vida fue trágicamente corta, ya que murió de fiebre tifoidea a los 21 años.
  • Jorge de Grecia y Dinamarca (1869-1957): Jorge era otro hijo de Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca, y hermano de Alejandra. Se convirtió en el rey de Grecia y adoptó el nombre de Jorge I de Grecia. Mantuvo una relación cercana con su abuela, la Reina Victoria, y buscaba su guía y consejo en asuntos políticos y personales.
  • Alberto Víctor, Duque de Clarence y Avondale (1864-1892): Alberto Víctor era el hijo mayor del príncipe Alberto Eduardo, Príncipe de Gales, y nieto de la Reina Victoria. Sin embargo, su vida también fue trágica, ya que murió a los 28 años debido a la gripe pandémica conocida como la «gripe rusa» o «gripe asiática». A este príncipe se le llegó a acusar de ser Jack el Destripador, pero no existen conclusiones significativas sobre tal circunstancia.
  • Alfredo, Duque de Sajonia-Coburgo y Gotha (1874-1899): Alfredo era hijo del príncipe Alfredo, Duque de Edimburgo, y nieto de la Reina Victoria. Se convirtió en el Duque de Sajonia-Coburgo y Gotha. Sin embargo, su vida fue trágicamente corta, ya que murió a los 24 años de edad después de un accidente de tiro durante su viaje por África.

Exploradores/as

Como el Duque de Sajonia-Coburgo y Gotha, nieto de la propia Reina Victoria, hubo notables exploradores en el era Victoriana. El vapor había propulsado tanto barcos como trenes y esto desarrolló las ansias de viajar por parte de la nobleza y demás pudientes. El hambre de mundo llegó para quedarse y notables como la anteriormente mencionada Gertrude Bell, Lawrence de Arabia (algo posterior y el que se llevó la fama de lo que, realmente, había conseguido anteriormente Gertrude Bell, quien fue su tutora en la zona de oriente), el Sr. Livingstone (como tantos otros de la Sociedad Misionera de Londres), Howard Carter (que si bien descubrió la tumba de Tutankamón –Tut-anj-Amón– en 1902, técnicamente ya viajó anteriormente, pues en 1891, con tan solo diecisiete años y sin ningún tipo de formación académica, la Egypt Exploration Society lo envió a Egipto junto con el arqueólogo Percy Newberry para trabajar como dibujante), el propio Percy Newberry, también Richard Francis Burton y John Hanning Speke (pertenecientes a la Royal Geographical Society), Benjamin Disraeli (dos veces Primer Ministro y tres Ministro de Hacienda y que fue un gran precursor de la ampliación del imperio, a pesar de ser líder de la Muy Leal Oposición de Su Majestad), Darwin (por supuesto) o Jane Franklin (incansable acompañante de su marido John Franklin, con el que viajó a Japón, India, Tasmania, Norteamérica e incluso a la retirada Hawaii y el cual fue el motivo de cuatro exploraciones más promovidas por Jane para encontrar a su desaparecido marido). Como curiosidad, y contrariamente a lo que se cree, indicar que Nellie Bly fue la primera persona en dar la vuelta al mundo en menos de 80 días.

Por la multitud de sociedades (que aún existen) de la época que promovían las exploraciones, el imperio fue captando incalculables conocimientos y ejerciendo presión y/o influencias sobre multitud de partes del planeta, incluso más allá de sus colonias.


Las drogas en la era Victoriana

En la Gran Bretaña victoriana abundaba el opio pero no se fumaba en cualquier tugurio, sino que se compraba en una farmacia como un líquido viscoso. Se utilizaba y recetaba por sus propiedades anestésicas. En general, en el caso de las mujeres, no se fumaba pero sí lo consumían en forma de láudano, así como lo hacíán intelectuales para aportarnos grandes obras literarias dela época. Pero, también formaba parte de la botica real y se distribuía libremente entre los cortesanos. La misma reina Victoria lo consumía en forma de goma de mascar con cocaína, junto al joven Winston Churchill, si bien, con el tiempo, derivó en un consumo habitual en antros de prostitución. En cuanto a la ficción, Sherlock Holmes se inyectaba frecuentemente cocaína ya que era considerada para gente cerebral y muy nerviosa.

Como anécdota, el cloroformo (una sustancia usada como droga recreacional alucinógena por algunos ne la época) fue suministrado como anestésico en algunos partos de la propia Reina Victoria y de alguna de sus hijas.


El imperio

Es importante tener en cuenta que el Imperio Británico no solo adquirió nuevas colonias durante el reinado de la Reina Victoria, sino que también consolidó y fortaleció su dominio sobre las colonias existentes, así como expandió su influencia económica y política en diferentes regiones del mundo.

Ampliación del imperio

Si bien el Imperio británico se originó a principios del siglo XVII, mediante el establecimiento por parte de Inglaterra de las 13 colonias de Norteamérica, fue durante el reinado de la Reina Victoria que el Imperio Británico experimentó un crecimiento significativo en términos de adquisición de colonias y territorios en todo el mundo. Se estima que durante el reinado de la Reina Victoria, el Imperio Británico adquirió alrededor de 30 colonias y territorios nuevos.

Algunas de las adquisiciones coloniales más destacadas durante su reinado incluyen:

  1. India: La Compañía Británica de las Indias Orientales, bajo la influencia británica, extendió su control sobre gran parte del subcontinente indio.
  2. Hong Kong: La isla de Hong Kong fue cedida a Gran Bretaña por China tras la Primera Guerra del Opio en 1842.
  3. Singapur: La isla de Singapur fue establecida como una colonia británica en 1819 y se convirtió en un importante puerto y centro comercial.
  4. Malasia: Gran Bretaña adquirió el control de varios territorios en la península malaya y en Borneo, incluyendo Malaca, Penang y Sarawak.
  5. Egipto: Durante el reinado de la Reina Victoria, Gran Bretaña estableció su influencia y control sobre Egipto, aunque nominalmente seguía siendo parte del Imperio Otomano.
  6. Sudáfrica: Los británicos expandieron su presencia en Sudáfrica y establecieron colonias y protectorados, incluyendo el Cabo de Buena Esperanza y Natal.
  7. África Occidental y Oriental: Gran Bretaña adquirió varios territorios en África, incluyendo Sierra Leona, Gambia, Lagos (hoy parte de Nigeria) y Kenia.

Motivos y gestión imperial

Gestión del imperio

Los motivos de su expansión (como la de otros muchos imperios) fueron varios, todos relacionados con el poder y los recursos, pero también con la expansión de su influencia política, económica y territorial. Y, dado que la expansión territorial del imperio fue muy significativa, la implementación de diferentes formas de administración colonial, el desarrollo de infraestructuras, el fomento del comercio y la promoción de misiones religiosas y educación requirieron de una gestión muy importante. Las tensiones y desafíos en las colonias y sus luchas por la independencia requirieron de medidas considerables. Tratemos algunos puntos de esta expansión:

  1. Expansión imperial: a través de guerras, tratados y colonización, el Imperio Británico se expandió rápidamente, adquiriendo territorios en África, Asia, el Pacífico y América. Esto incluyó colonias, protectorados, dominios y territorios administrados directamente por la corona.
  2. Motivos de expansión: la expansión del Imperio Británico se basó en una combinación de motivos económicos, políticos y estratégicos. Se buscaban recursos naturales, nuevas rutas comerciales, mercados para los productos británicos y el establecimiento de bases navales para asegurar la supremacía naval. Además, el imperialismo también se justificaba con argumentos ideológicos como la difusión de la civilización, el cristianismo y la misión civilizadora.
  3. Administración colonial: el Imperio Británico adoptó diferentes formas de administración en sus territorios coloniales, dependiendo de las circunstancias y la población local. En algunos casos, se estableció un sistema de gobierno directo, con la presencia de funcionarios coloniales británicos y la aplicación de leyes británicas. En otros casos, se utilizaron sistemas de gobierno indirecto o colaborativo, permitiendo a las élites locales mantener cierta autonomía bajo la supervisión británica.
  4. Infraestructura y desarrollo: el Imperio Británico invirtió en el desarrollo de infraestructuras en sus colonias, como la construcción de ferrocarriles, puertos, carreteras y sistemas de comunicación. Esto facilitó el comercio, la explotación de recursos naturales y el control eficiente de los territorios coloniales.
  5. Comercio y economía: el comercio desempeñó un papel fundamental en la gestión del Imperio Británico. Gran Bretaña promovió el libre comercio y estableció políticas comerciales que favorecían a sus industrias y comerciantes. Las colonias británicas proporcionaban materias primas y mercados para los productos británicos. Además, se establecieron compañías comerciales, como la Compañía Británica de las Indias Orientales, para gestionar y controlar el comercio en ciertas regiones.
  6. Misiones religiosas y educación: la gestión del Imperio Británico también involucró esfuerzos misioneros y educativos. Misioneros cristianos fueron enviados a las colonias para difundir el cristianismo y establecer escuelas y hospitales. La educación occidental también fue promovida para difundir los valores británicos y capacitar a las élites locales en administración y gobierno.

El Imperio Británico no estuvo exento de controversias y de movimientos de resistencia. Hubo luchas por la independencia en muchas colonias, y la gestión colonial a menudo llevó a la explotación de los recursos y las poblaciones locales, lo cual derivó rápidamente en varias independencias de facto, sin dejar de mantener cierta relación con el imperio, a pesar de su independencia y de no existir una formalización por registro de la Commonwealth (lLa declaración formalizada se dio en 1931 con el Estatuto de Westminster).


Colonias e independencia

Durante el reinado de la Reina Victoria, se independizaron varias colonias. Sin embargo, el número exacto de colonias que lograron la independencia durante ese período puede variar según cómo se defina colonia y cuáles sean los criterios utilizados a la hora de analizar tal definición. Pero, en general, se puede afirmar que varias colonias británicas obtuvieron su independencia mientras la Reina Victoria aún estaba viva, especialmente en las últimas décadas de su reinado. Estas colonias incluyeron territorios en América, África y Asia.

Algunos ejemplos notables de colonias que obtuvieron su independencia durante el reinado de la Reina Victoria incluyen Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Estas colonias se convirtieron en dominios autónomos dentro del Imperio Británico antes de lograr su plena independencia en el siglo XX. Con todo, algunas colonias continuaron manteniendo lazos con Gran Bretaña a través de acuerdos y de la posterior Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) tras su independencia.


La Commonwealth

La Mancomunidad de Naciones, anteriormente conocida como la Mancomunidad Británica de Naciones, es una organización internacional posterior a la Reina Victoria pero, si bien ella no la formalizó, fue su verdadero origen, pues fue ella la que impulsó las relaciones y valores postcoloniales. Compuesta por países que tienen una historia común con el Reino Unido y reconocen a la reina o rey como su Jefe/a de Estado simbólicamente. Aunque la composición de la Mancomunidad ha cambiado con el tiempo, aquí hay una lista de algunas de las colonias británicas que forman parte de la Mancomunidad de Naciones:

  1. Canadá: Canadá es uno de los miembros fundadores de la Mancomunidad de Naciones. Obtuvo su independencia gradualmente y se convirtió en un dominio autónomo en 1867. Canadá sigue siendo miembro de la Mancomunidad y reconoce a la Reina como su Jefa de Estado.
  2. Australia: Australia es otro miembro fundador de la Mancomunidad de Naciones. Al igual que Canadá, Australia obtuvo su independencia gradualmente y se convirtió en un dominio autónomo en 1901. Australia también reconoce a la Reina como su Jefa de Estado.
  3. Nueva Zelanda: Nueva Zelanda es miembro de la Mancomunidad de Naciones desde su creación. Obtuvo su independencia gradualmente y se convirtió en un dominio autónomo en 1907. Nueva Zelanda también reconoce a la Reina como su Jefa de Estado.
  4. Sudáfrica: Sudáfrica se unió a la Mancomunidad de Naciones en 1931, pero luego se retiró en 1961 debido a su adopción de un régimen de apartheid. Después del fin del apartheid, Sudáfrica fue readmitida en 1994 y sigue siendo miembro de la Mancomunidad.
  5. India: India obtuvo su independencia en 1947 y se convirtió en una república, pero decidió seguir siendo miembro de la Mancomunidad de Naciones. Sin embargo, India ya no reconoce a la Reina como su Jefa de Estado.
  6. Otros países de África, el Caribe, Asia y el Pacífico: Además de los países mencionados, numerosos países que anteriormente fueron colonias británicas o territorios de administración británica también forman parte de la Mancomunidad de Naciones. Estos incluyen países como Jamaica, Barbados, Malasia, Singapur, Kenia, Nigeria, Pakistán, Bangladesh y muchos otros.

Es importante destacar que la membresía en la Mancomunidad de Naciones es voluntaria y no todos los países que fueron colonias británicas son miembros. Algunas excolonias han optado por no unirse o han dejado de ser miembros. La Mancomunidad de Naciones se basa en la cooperación, el diálogo y la promoción de valores compartidos entre sus miembros.

La creación de la Commonwealth tuvo varios significados y motivos:

  1. Herencia histórica y cultural: la Commonwealth se basa en la herencia histórica y cultural compartida entre el Reino Unido y sus antiguas colonias y territorios. La organización reconoce y celebra los lazos históricos, lingüísticos, legales y administrativos que unen a los países miembros.
  2. Cooperación y diálogo: la Commonwealth promueve la cooperación y el diálogo entre sus miembros. Proporciona una plataforma para el intercambio de ideas, buenas prácticas y experiencia en una amplia gama de temas, como el desarrollo económico, la educación, la salud, el medio ambiente y la gobernanza.
  3. Valores compartidos: la Commonwealth se basa en la promoción y el respeto de los valores compartidos, como la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos, la igualdad y la justicia. Los miembros de la Commonwealth se comprometen a promover y proteger estos valores en sus respectivos países.
  4. Descolonización y autodeterminación: la creación de la Commonwealth coincidió con el proceso de descolonización que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial. A medida que las colonias británicas obtenían su independencia, se ofrecía la opción de unirse a la Commonwealth como miembros soberanos e igualmente reconocidos.
  5. Cooperación económica y desarrollo: la Commonwealth promueve la cooperación económica entre sus miembros y trabaja para fomentar el desarrollo económico sostenible. Esto incluye el comercio, la inversión, el intercambio de tecnología y el apoyo a la capacidad económica de los países miembros.
  6. Red de contactos y solidaridad: la Commonwealth brinda a sus miembros una red de contactos y una plataforma para establecer vínculos con otros países y compartir experiencias. Además, la organización fomenta la solidaridad y la colaboración entre los países miembros, especialmente en situaciones de crisis y desafíos globales.

En resumen, la creación de la Commonwealth tuvo como objetivo principal preservar y fortalecer los lazos históricos y culturales entre el Reino Unido y sus antiguas colonias, promover la cooperación y el diálogo entre sus miembros, y trabajar juntos en áreas de interés común, como el desarrollo económico, la gobernanza y los valores compartidos. La Commonwealth se basa en la autodeterminación y el respeto mutuo entre sus miembros, y busca promover el bienestar y el progreso de sus países miembros, los cuales reconocen a la reina o rey británico como su Jefa/e de Estado, simbólicamente.


Actualidad de la Commonwealth

Actualmente, se han dado varios referéndums en algunos estados miembros de la Commonwealth para decidir si se constituyen como repúblicas.

Cabe tener en cuenta que la Commonwealth es una organización independiente y autónoma. Aunque está relacionada con la monarquía británica, cada país miembro de la Commonwealth tiene su propia soberanía y autonomía en la toma de decisiones políticas y legislativas.

La Commonwealth continúa existiendo como una organización internacional de 54 países miembros, la mayoría de los cuales son antiguas colonias británicas. La organización se rige por un conjunto de principios y valores compartidos, y su objetivo sigue siendo promover la cooperación, el diálogo y la solidaridad entre los países miembros.

El papel del monarca británico en la Commonwealth es principalmente ceremonial. Aunque el monarca, en este caso el Rey Carlos III, es reconocido como el Jefe de la Commonwealth, la posición no otorga poderes políticos ni interferencia en los asuntos internos de los países miembros. La posición del Jefe de la Commonwealth se basa en la tradición y el respeto a la corona británica.

Si bien ya existen colonias que se independizaron de la Commonwealth (más allá de la independencia del Reino Unido), desde 1931, cuando surgió la Mancomunidad, actualmente se desean independizar Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Granada, San Cristóbal y Nieves y Jamaica. Es de imaginar que dependerá de la gestión del Rey Carlos III y/o de las necesidades recientes e históricas de cada estado en concreto.


La fotografía en la era victoriana


La era victoriana coincidió con el desarrollo y la popularización de la fotografía. Durante este período, la fotografía se convirtió en una forma importante de documentar eventos, capturar retratos y preservar recuerdos. La familia real británica también tuvo una relación significativa con la fotografía durante la época victoriana.

La Reina Victoria misma mostró un gran interés por la fotografía. Ella y su esposo, el príncipe Alberto, fueron entusiastas de la fotografía y utilizaron la nueva tecnología para documentar su vida familiar. La Reina Victoria también se convirtió en una sujeto popular para los fotógrafos de la época. Su apoyo y entusiasmo por la fotografía ayudaron a popularizarla entre la élite y la sociedad en general.

Los miembros de la familia real británica fueron fotografiados en numerosas ocasiones, tanto de manera oficial como en retratos informales. Las fotografías de la familia real se utilizaron para crear imágenes públicas y para promover la imagen de la monarquía. Estas fotografías a menudo se reprodujeron y distribuyeron ampliamente, llegando a hogares de todo el país y más allá.

La fotografía también desempeñó un papel importante en la vida social de la época victoriana. Las personas de todas las clases sociales se interesaron por esta nueva forma de capturar momentos y recuerdos. Los estudios de fotografía se establecieron en ciudades y pueblos, y las personas acudían a ellos para obtener retratos de sí mismos y de sus seres queridos.

La tecnología fotográfica evolucionó rápidamente durante la era victoriana, desde las primeras imágenes daguerrotipo hasta la introducción de la fotografía en papel y el desarrollo de cámaras más portátiles. Estos avances permitieron una mayor accesibilidad y popularización de la fotografía, lo que a su vez influyó en la forma en que se documentaba la vida cotidiana y los eventos sociales.

En resumen, la fotografía tuvo un impacto significativo en la era victoriana y desempeñó un papel importante en la vida de la familia real británica. La Reina Victoria y su esposo apoyaron y utilizaron activamente la fotografía, lo que contribuyó a su popularidad y aceptación en la sociedad. La fotografía se convirtió en una forma importante de documentar la vida social y familiar, y su desarrollo continuo influyó en la forma en que se capturaban y compartían los momentos y recuerdos.


La era victoriana en España

En España, este período se caracterizó por un contexto político complejo, marcado por la inestabilidad y la alternancia de diferentes gobiernos y regímenes políticos. Durante el reinado de Isabel II, que coincidió parcialmente con la Era Victoriana, España experimentó conflictos internos derivados de las Guerras Carlistas. Sin embargo, a medida que avanzaba la era victoriana, España comenzó a modernizarse y a experimentar un proceso de industrialización y urbanización similar al de otros países europeos.

A diferencia de Gran Bretaña, España no tuvo una revolución industrial tan temprana ni una expansión económica y tecnológica tan marcada. La industrialización en España fue más lenta y se concentró principalmente en ciertas regiones, como Cataluña y el País Vasco.

En términos sociales, España también atravesó cambios significativos durante el siglo XIX. La sociedad española se caracterizaba por una fuerte estratificación y desigualdad, con una aristocracia y una nobleza poderosas.

A finales del siglo XIX, se podría resumir la situación de España como la siguiente:

  1. Política: durante esta época, España experimentó una inestabilidad política considerable. La monarquía constitucional existente desde 1876, conocida como la Restauración borbónica, intentaba consolidarse después de años de inestabilidad y conflictos internos. Sin embargo, el sistema político estaba dominado por un bipartidismo rígido entre el Partido Conservador y el Partido Liberal, lo que generaba tensiones y dificultades para la gobernabilidad.
  2. Crisis colonial: España también se enfrentó a una serie de problemas coloniales a fines del siglo XIX. En ese momento, todavía tenía posesiones coloniales importantes, como Cuba, Puerto Rico, Filipinas y algunas áreas de África. La Guerra de Independencia de Cuba (1895-1898) fue un conflicto crucial, donde los rebeldes cubanos lucharon por su independencia contra el dominio español. Esta guerra, junto con la pérdida de la flota española en la batalla de Santiago de Cuba durante la Guerra Hispanoamericana (1898), marcó el fin del imperio colonial español.
  3. Crisis económica: España también sufrió una serie de dificultades económicas durante este período. Aunque hubo un crecimiento industrial significativo, especialmente en regiones como Cataluña y el País Vasco, gran parte del país seguía siendo predominantemente agrícola y rural. La falta de modernización en la agricultura y la dependencia de los productos agrícolas generaron problemas económicos, incluida una grave crisis de subsistencia en la década de 1890.
  4. Movimientos sociales y culturales: a finales del siglo XIX, España fue testigo de un florecimiento de movimientos intelectuales y artísticos conocido como la Generación del 98. Este grupo de escritores, como Miguel de Unamuno y Pío Baroja, reflexionó sobre los problemas de España y buscó renovar la cultura y la identidad española. También surgieron movimientos obreros y sindicales, como el anarquismo y el socialismo, en respuesta a las condiciones precarias de los trabajadores.

En general, a finales del siglo XIX, España se encontraba en una fase de transición y cambio. La inestabilidad política, la pérdida de las colonias, las dificultades económicas y los movimientos culturales y sociales marcaron este período en la historia de España. Estos factores allanaron el camino para los acontecimientos turbulentos que caracterizarían el siglo XX en el país.

Reino Unido salió de la era Victoriana con no menos problemas pues, tras escasamente una década, entró en la Primera Guerra Mundial, algo que a España, afortunadamente, no le ocurrió. Pero, esto forma parte de una temática diferente que, sin duda, también merece un análisis futuro…


La compleja era Victoriana
por Carmen Nikol


Historia de la depilación

La sostenibilidad del vello púbico

Actualmente, algunas famosas como Gwyneth Paltrow y Cameron Díaz defienden la sostenibilidad del vello púbico. Sí… ha llegado un punto en que, a pesar del rubor o el estupor al escuchar ciertos comentarios o reivindicaciones, nos encontramos con influencers que estiman necesario hablar sobre temas que, para algunos/as (sobre todo algunas) pueden resultar del ámbito de la intimidad.

La historia de la depilación, en todo caso, cuenta con miles de años y con ciertas modas ciertamente peligrosas, además de dolorosas, por lo que tiene sentido que algunas que puedan ponerle voz al tema, que tiendan a alzarla para proclamar lo que para ellas es mejor: la sostenibilidad del vello púbico como la mayor máxima de la moda actual. Vamos… lo que se entiende por más cool.

Según las teorías de la evolución, que Charles Darwin publicó en 1871, un cuerpo con menos vello obedecía a que estaba más evolucionado (y por ende era superior). Sin embargo, los movimientos de #NoShave están tomando impulso en las redes sociales. Pero antes de Instagram las feministas, como Sandra Bartky, argumentaban que la depilación es una forma de control del patriarcado, pues ellos pueden presentarse tal cual son y sus cuerpos están bien al natural, pero nosotras tenemos que modificarlos constantemente para adaptarnos a los estándares de belleza de la sociedad.

Partiendo de aquí, vayamos, pues, a una breve revisión de la historia de la depilación.


Los orígenes de la depilación

La depilación es una práctica antigua que ha existido desde tiempos remotos. Las primeras evidencias de la depilación se remontan a las antiguas civilizaciones prehistóricas, egipcias, griegas y romanas, donde tanto hombres como mujeres se depilaban utilizando una variedad de métodos.

Tres son los libros destacados sobre los que se basa este artículo. El libro de Plucked, el libro Secretos admirables de la naturaleza y Encyclopedia of Hair: A Cultural History (enciclopedia del pelo: un historia cultural), de Victoria Sherrow. A todos iré haciendo mención en algún punto del presente artículo.

Según el libro Plucked, de Rebecca M.Herzig (el tratado sobre depilación más extenso), existen ciertas dudas sobre algunas cuestiones que se dan por ciertas. Con todo, podríamos resumir la historia de la depilación con los siguiente puntos.


La depilación en la prehistoria

La supervivencia, en la era prehistórica, necesitaba de llevar rapado el cabello. Tanto hombres como mujeres se depilaban con piedras filosas. De esta manera, sin pelo en la cabeza, era más difícil que un adversario los atrapara durante alguna lucha o batalla.


La depilación en el antiguo Egipto

El ideal de la belleza era la mujer del faraón y ésta, por motivos religiosos, debía ir siempre depilada, pues no podía entrar en los templos con vello (ni cabello). De hacerlo, podía ofender a los dioses. Del mismo modo ocurría con el faraón, de manera que se convirtió en algo bastante común. Se consideraba un símbolo de limpieza y estatus social.

Si bien continuaron usando algún tipo de piedra afilada, en el antiguo Egipto fue cuando se comenzaron a usar las ceras. Las mujeres egipcias se depilaban utilizando una mezcla de cera de abejas y miel, que luego retiraban con un tipo primitivo de papel de cera. Para realizar las ceras, siempre naturales (claro), se utilizaban productos tales como el aceite, la miel o el azúcar que mezclaban con agua. Asimismo, era muy utilizados el pepino, la savia y el sicomoro, que era un árbol sagrado para la cultura egipcia, las pinzas de cobre y/o las conchas de mar.


La depilación en la antigua Grecia

En la antigua Grecia, la depilación también era muy popular, especialmente entre las mujeres. De naturaleza muy peludas debían de sufrir bastante porque a los hombres griegos les gustaban las mujeres depiladas pues era el ideal de belleza, juventud e inocencia.

Para conseguir su objetivo, existían varios métodos: o bien se aplicaban una pasta hecha de azúcar y limón o bien usaban cuchillas de bronce. Pero, también solían aplicar ceniza caliente o socarraban el vello mediante el acercamiento de una llama de alguna lúchnoi. En este último caso, mitigaban las quemaduras con ciertas esponjas. Si usaban ceras, éstas estaban hechas de sangre animal, resina y minerales. Su crema depilatoria, la denominada dropa, se realizaba con vinagre y tierra de Chipre. Sin embargo, las más finas usaban las pinzas (las que, probablemente, habréis visto en algún museo histórico).


La depilación en la antigua Roma

En la antigua Roma, la depilación era una práctica común tanto para hombres como para mujeres. Como en las anteriores culturas, también utilizaban diversos métodos como pinzas, cuchillas de afeitar o incluso la depilación con cera caliente. Pero, como en el caso de los griegos, y a diferencia de los egipcios, la depilación iba más destinada a las mujeres. Como las griegas, usaban las volsellae (las pinzas), pero usaban, además de las cremas y ceras griegas, las que generaron posteriormente, a base de una mezcla de resina, vejiga de cabra, sangre de murciélago y serpiente en polvo. Eso sí: teniendo en cuenta la extensión geográfica y la temporal, las técnicas iban variando.

‘Baño pompeyano’, óleo del siglo XIX de Niccolò Cecconi.
 Art Gallery of New South Wales, Australia

La costumbre, en el Imperio Romano, era depilarse el vello nada más aparecer en la pubertad. Comienzan a surgir espacios específicos para la depilación ubicados en los baños públicos o termas. En estos espacios, los esclavos lo llevaban a cabo con cera a base de alquitrán o las anteriormente indicadas. En estas termas, había espacios separados para hombres y mujeres; pero, de no haberlos, se abrían unas horas al día para mujeres y otras para hombres. En algunas ocasiones, durante el Imperio, se permitió el baño conjunto a hombres y mujeres. Los esclavos masculinos depilaban a los hombres y las esclavas, a las mujeres.


La Edad Media

Durante la Edad Media, la depilación perdió popularidad en gran parte de Europa debido a las creencias religiosas y sociales de la época. Se asociaba el vello corporal con la naturaleza y la sexualidad, y la eliminación del vello se consideraba inapropiada, si bien se conoce que ciertas mujeres siguieron depilándose, pues son muchos los castillos que tenían una habitación específica para la depilación. Su método preferido parecía ser el arrancamiento con los dedos.


El resurgimiento de la depilación en el Renacimiento

En el Renacimiento, la depilación volvió a ganar popularidad, especialmente entre las mujeres de la nobleza. La piel sin vello se consideraba un símbolo de belleza y estatus social, y se utilizaban técnicas como el uso de cuchillas afiladas o incluso la aplicación de una pasta hecha de azufre y cal.

El primer tratado conocido sobre la depilación que se encuentra documentado, fue escrito en 1532. Éste fue escrito por el médico español Juan de Aviñón: Secretos admirables de la naturaleza (Secretos admirables de la naturaleza y artes que en la medicina se contienen). Este tratado aborda diversos temas relacionados con la medicina, incluyendo la depilación.

En su obra, Juan de Aviñón describe diferentes métodos de depilación utilizados en la época, como el uso de una mezcla de azufre, orina y ceniza, que se aplicaba sobre la piel para debilitar el crecimiento del vello. También menciona el uso de diversas sustancias y técnicas para eliminar el vello, como la cera caliente, la depilación con pinzas y el afeitado.

Sin embargo, Secretos admirables de la naturaleza no se centra exclusivamente en la depilación, sino que abarca una amplia gama de temas relacionados con la medicina, la alquimia y la astrología. Este tratado proporciona información valiosa sobre los métodos de depilación utilizados en el siglo XVI y ofrece una visión interesante sobre otras prácticas y creencias de la época en relación con la depilación y la estética corporal.

Según la Encyclopedia of Hair: A Cultural History, era habitual que las prostitutas elaborasen ungüentos para la depilación. Un ejemplo, basado en una cita del libro , es el siguiente: «Cómo eliminar o perder cabello de cualquier parte: hierve una solución de una pinta de arsénico y una octava parte de una pinta de cal viva. Ve a un baño o una habitación caliente y esparce la mezcla por toda el área que desees depilar. Cuando sientas calor en la piel, lávala rápidamente para que no se caiga la carne». Ya entonces, por tanto, sabían de los efectos de la cal viva y del arsénico, dos productos que, a pesar de conocerse, provocaron estragos, también, en las modas de maquillaje de la época victoriana (algo que da para un artículo independiente).

La precursora de esta moda fue la reina Elizabeth I, la cual, a pesar de su larga vida, se cree que murió sufriendo como consecuencia del uso de estos desgraciados ungüentos. Un uso poco recomendable era el de la cera creada a partir de cal viva y arsénico para las cejas.

En Las tres Gracias, de Rubens, y en El nacimiento de Venus, de Boticcelli, se muestran los cuerpos sin vello de la mujer, que lo eliminaba con vendas impregnadas en vinagres y aceites para hacer de aligerante en un rasurado con navajas. Entonces comenzaba a ser habitual, también, el uso frecuente de las navajas y pinzas.


La depilación en el siglo XVIII

En el siglo XVIII, la depilación se volvió más refinada y las mujeres comenzaron a utilizar ceras y pomadas especiales para eliminar el vello no deseado. Se popularizó el uso de instrumentos de depilación, como las primeras ceras frías y las primeras cuchillas de afeitar desechables. Jean Jacques Perret, un barbero francés, inventó la primera navaja afeitadora y las mujeres comenzaron a utilizarla. 

Perret

El auge de la depilación en el siglo XIX

En el siglo XIX, la depilación se hizo más accesible para las clases trabajadoras. Se desarrollaron productos comerciales, como cremas depilatorias y lociones químicas, que permitieron a más personas deshacerse del vello no deseado de manera más fácil y económica. El marketing ya comenzaba a proclamar las bondades de un cuerpo depilado y de, por supuesto, los productos que conseguían facilitar tal tarea. En 1844 el Dr. Gouraud creó la Poudre Subtile, la primera crema depilatoria moderna.


El avance de la depilación en el siglo XX

En el siglo XX, la depilación se convirtió en una parte integral de la rutina de belleza de muchas mujeres. Surgieron nuevas técnicas como la fotodepilación (o depilación eléctrica), la cual, si bien tiene su origen en el año 1.875, cuando el Doctor Charles E. Michel (de Missouri) aplicaba por primera vez la corriente galvánica para eliminar pestañas subcutáneas, se popularizó hacia 1997, cuando se empezó a utilizar la Luz Pulsada, el Láser Alejandrita y el Láser de Diodo.

En 1960 se creó el láser RUBY, el primero que se utilizó con fines dermatológicos y estéticos, sin embargo no tuvo mucho éxito por el daño que infería en la piel de las mujeres y por ello el invento nuevo que se popularizó, por aquellos entonces, fue el de las bandas de cera. 

Láser de diodo

Como anécdota, vale la pena decir que algunas actrices del cine clásico americano, como Rita Hayworth, ya recibieron algún uso de la electricidad para retrasar el inicio de su frente.

Gillette (King Camp Gillette) inició la comercialización de la maquinilla de uso desechable en 1903, para hombres. Posteriormente, en 1914: la Gillette Milady Décolleté, para axilas, piernas y brazos (o para cualquier zona con vello no deseado). En 1933, se popularizó la maquina eléctrica, o maquinilla eléctrica, la cual fue toda una revolución. Gracias a Remington, siete años después, se comercializaba, también, la primera maquinilla eléctrica especial para mujeres (para piernas y brazos).

Maquinilla de 1920

Hacia 1922, se comenzaron a comercializar marcas de depilatorios como María Stuard, proclamando que hacían desaparecer el vello sin dolor y sin dejar marcas.

En el caso de los hombres, durante el siglo XX el afeitado de la barba se conseguía también a través de máquinas eléctricas, si bien muchos continuaban usando las cuchillas desechables con diferentes tipos de filo metálico para rasurar tanto barba como cabeza. El barbero, sin embargo, tendía a usar la navaja. Quizá esto último ha cambiado en algunas barberías del siglo XXI, pero podríamos considerar que, desde el siglo XX, la depilación para hombres sigue siendo la misma (excepto en los casos que usen la fotodepilación).


Otras zonas y religiones | El hilo

Oriente

En la India o en Persia encontramos que se utilizaron elementos como las navajas de cobre y técnicas como la del hilo. En el Imperio Persa al hilo se le denominaba bande abru (donde bande significa hilo y abru es ceja). En la cultura persa la depilación con hilo era un símbolo que significaba el paso de ser niña a mujer y, por tanto, era un elemento importante en esta cultura pues tenía un significado erótico-sexual (incluso era considerado un poderoso afrodisíaco). Las navajas de cobre se usaban en la depilación del vello púbico y en zonas más extensas.

Estos usos también se daban en Pakistán, Vietnam e incluso, en un posterior Egipto, así como en otras zonas orientales no musulmanas.

En China también era un signo de higiene y pureza. Las religiosas, para ordenarse, debían pasar por el ritual de la tonsura: se les afeitaba toda la cabeza, como se ve en los frescos de las Cuevas de Mogao en DunHuang China .

Judíos y musulmanes

Las mujeres judías, como las musulmanas, también practicaban la depilación utilizando la técnica del hilo pero, en ambos casos, era considerado un signo de higiene. La depiladora sostenía el hilo entre los dientes y formaba un triángulo tomando cada extremo con sus pulgares; luego pasaba el hilo por la zona pilosa, arrancando los vellos de raíz.

Esta técnica aunque dolorosa era muy efectiva y popular, pues, en muchas zonas y nunca ha dejado de serlo, hasta el punto de convertirse en popular en algunos salones de belleza occidentales que ofrecen tratamientos alternativos a la cera o a la fotodepilación.

Las musulmanas, según el Sunnah, se deben depilar para mantener su cuerpo limpio. Por ello, se depilaban el pubis y las axilas también con la técnica del hilo. Asimismo, los Otomanos consideraban pecaminoso que una mujer dejara crecer el vello en sus partes privadas. Sus baños públicos tenían cuartos especiales, llamados hamams, donde las damas se depilaban. Todavía hoy existen.

América

En América, los aborígenes también solían depilarse, especialmente los nativos que vivían en la que hoy es Argentina (llamados frentones por los conquistadores españoles ya que eliminaban todo el vello de la cara, incluidas las pestañas y cejas). Sus pinzas eran de conchas de moluscos; sus tijeras, quijadas de las palometas; sus navajas, valvas de moluscos afiladas.

La historia de la depilación en el continente americano queda bien recogida en el libro Plucked, de Rebecca M.Herzig, especializado en esta zona del mundo.


Siglo XXI

Muy similar a los usos y costumbres depilatorias del siglo XX, podríamos incidir en que aumentaron las tendencias masculinas sobre el uso de la depilación mediante el láser.

En el caso de mujeres y parte de los hombres, se ha puesto de moda tener ls cejas muy perfiladas, por lo que se ha desarrollado un arte en esta materia.

También han aumentado las tendencias de depilación púbica femenina (pudiendo ser completa -la púbica- o parcial -la brasileña). La depilación brasileña consiste en la eliminación del vello en la zona intima femenina, pudiendo ser total o dejando un área sin depilar. En el caso de la depilación púbica se abarca, además de la zona brasileña, las zonas genital y perianal.

Está de moda no tener vello por debajo de las cejas…
Foto: Getty

Podríamos concluir que, hoy en día, así como en las edades antiguas, la depilación es un signo de cuidado corporal y de belleza, indispensable para atletas, modelos o personas que desean cuidar de su cuerpo, si bien existen poderosas tendencias feministas y símbolos como grandes influencers que desean luchar contra lo que consideran una forma de esclavitud.

¿Qué opinas tú sobre la depilación? ¿Conocías su historia? No dudes en dejar tu comentario en esta entrada y/o donde la veas publicada.

Si te ha gustado, por favor, compárteme. Gracias de antemano. Y, si te ha sabido a poco (pues hay más anécdotas al respecto, sígueme en mi Facebook donde voy a colgar una serie de acertijos al respecto.


Historia de la depilación
por Carmen Nikol


La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko

Érase una vez, donde pudo ser, una vez a recordar, en un hermoso bosque lleno de árboles altos y frondosos, vivían varios animales que compartían una gran amistad. Entre ellos se encontraban Sabio, un viejo búho sabio y bondadoso, Espíritu, un ágil y curioso zorro, y Coral, una valiente y hermosa tortuga marina.

Un día, mientras los tres amigos exploraban los alrededores del bosque, se toparon con un problema. Un pequeño conejito llamado Pompón se había perdido y no sabía cómo regresar a su hogar. Pompón estaba asustado y triste, pues no conocía el camino de vuelta y temía estar solo en ese enorme bosque.

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Sabio, Espíritu y Coral se acercaron a Pompón y se ofrecieron a ayudarlo. Sabio, con su conocimiento de los mapas y las estrellas, guió al grupo hacia el camino de la madriguera del conejito; Espíritu, con su agudo olfato y su rapidez, buscó pistas y rastros que los llevaran de regreso; y Coral, con su caparazón resistente y su habilidad para orientarse en el mar, ofreció su protección y experiencia.

Después de un largo recorrido, finalmente encontraron la madriguera de Pompón. El pequeño conejito estaba emocionado y agradecido por la ayuda de sus nuevos amigos. Les dio un abrazo y les expresó su gratitud, a lo que Sabio, Espíritu y Coral le respondieron también con su agradecimiento, indicándole a Pompón que de esta situación todos aprendían una lección: en momentos difíciles, la amistad y la colaboración pueden ser la clave para superar cualquier desafío. Cada uno de los animales aportó sus habilidades únicas y se apoyaron mutuamente en el camino. Juntos lograron encontrar el camino de regreso a casa y demostraron que trabajar en equipo es una fortaleza poderosa. Pompón, admirado con la reflexión de sus nuevos amigos, ofreció su amistad para lo que pudiera surgir en adelante. Y surgió…

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Fueron compartiendo aventuras y los días pasaban, acrecentando la amistad entre Pompón, Sabio, Espíritu y Coral. Juntos, exploraban el bosque, paseaban por la orilla del mar (solo por acompañar a Coral y solo metiendo las patitas porque no eran muy acuáticos) y compartían risas y cuentos alrededor de una hoguera por las noches, algo que disfrutaban a pesar de ser los típicos animalitos que huyen del fuego.

Un día, mientras se encontraban descansando junto a un hermoso lago, vieron a un grupo de patitos nadando en el agua. Uno de ellos, llamado Kiriko, estaba atrapado entre unas ramas enredadas. Los amigos se apresuraron a socorrerlo, y con su ingenio y trabajo en equipo, lograron liberar al patito y llevarlo a salvo hasta su familia.

Kiriko, agradecido por el rescate, les preguntó si siempre ayudaban a los demás. Sabio, con su sabiduría, respondió: «La amistad y la solidaridad nos hacen más fuertes y felices, Kiriko. Cuando nos preocupamos por los demás, creamos un mundo mejor para todos. Además, cada uno de nosotros tiene habilidades y conocimientos únicos, y cuando los compartimos, podemos lograr cosas asombrosas juntos».

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Kiriko asintió con la cabeza y comprendió la lección. A partir de ese día, se unió al grupo de amigos y juntos se dedicaron a ayudar a otros animales en situaciones difíciles. Ya fuera un pájaro con una ala rota, un conejito perdido o un cangrejo atrapado en un plástico, los amigos siempre estaban dispuestos a tender una pata, una pataleta o una aleta.

A medida que pasaba el tiempo, la fama de los amigos animales se extendió por todo el bosque y más allá. Otros animales los seguían en busca de ayuda y consuelo, y los amigos siempre respondían con generosidad y compasión. Pronto, el bosque se convirtió en un lugar donde la amistad y la cooperación reinaban, y todos los animales vivían en armonía.

Pero un día, en su búsqueda constante por ayudar a otros, Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko se dieron cuenta de que había un problema mayor que necesitaba su atención: la contaminación del bosque y del mar. Decidieron montar una reunión en el bosque y convocar a otros animales, preocupados por el medio ambiente, y formaron un equipo dedicado a limpiar y preservar su querido hogar. Juntos, organizaron campañas de limpieza, educaron a los cachorros sobre la importancia de cuidar el entorno y promovieron prácticas sostenibles en toda la comunidad.

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Con el tiempo, su trabajo duro dio frutos y el bosque volvió a resplandecer con su belleza original. El agua del mar se volvió cristalina y los animales marinos pudieron vivir en un entorno más saludable. Su dedicación y esfuerzo demostraron que cada pequeña acción cuenta y que, como siempre, es más fácil, a través de la unidad, el logro de grandes cambios.

Cada uno sentía la continua responsabilidad y satisfacción de cuidar y preservar su entorno natural. No importaba lo pequeño que pareciera su esfuerzo, cada acción en favor del medio ambiente contribuía a un futuro más sostenible y habitable para todos.

Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko se convirtieron en embajadores del cuidado del medio ambiente, inspirando a otros animales a unirse a su causa. Sabían que todo lo que hiciesen no podría frenar los ciclos naturales de la Tierra (los aumentos de temperatura, las épocas de frío extremo, el aumento del nivel del mar…), pero juntos iban creando un legado de amistad, colaboración y respeto por la naturaleza que conseguía frenar los incendios y preservar los ecosistemas que ayudarían, sin duda, a las próximas generaciones.

Y, así, mientras el sol se ocultaba en el horizonte y el bosque se sumía en un tranquilo sueño, los amigos animales se reunían una vez más alrededor de la hoguera, compartían risas, historias y miraban las estrellas con gratitud en sus corazones, sabiendo que su amistad y su iban a dejar un mundo mejor. Se sentían como magos de una magia que llamaban amistad: la cooperación, la solidaridad y el cuidado de nuestro entorno les hacía sentirse humildes pero importantes. Pensaban en que, con ello, ayudaban también al a veces irresponsable e insensato ser humano.

La historia de su amistad, colaboración y compromiso con el medio ambiente se convirtió en una leyenda que iba inspirando a animales de otros entornos, de selvas, sabanas, lagos, mares, océanos,…

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Asimismo, la fama de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko trascendió las fronteras del bosque y llegó a oídos de los seres humanos. Admirados por su amor por la tierra y su dedicación, las personas comenzaron a seguir su ejemplo de un modo más constante, con líderes que les sabían dirigir en las escuelas para que supiesen cómo hacerlo, cómo sumar su granito de arena cada día. Se organizaron campañas de limpieza en los bosques y playas, se promovieron prácticas sostenibles en los hogares y colegios y se tomaron medidas para preservar la vida silvestre y los ecosistemas tanto cercanos como lejanos.

Los amigos animales se convirtieron en embajadores de la cooperación entre especies. Los leones, tigres, ñus, guepardos, cebras, linces, cucarachas, gusanos, abejas,… todos los animales y los humanos trabajaron juntos, compartiendo conocimientos y experiencias, para proteger y conservar la biodiversidad de la Tierra.

Con el tiempo, el bosque y el mar se convirtieron en santuarios prósperos y llenos de vida. Los animales vivían en armonía y comenzaban a pensar que en los corazones de todo ser vivo se había implantado su misma concienciación. Pero, un día, una sombra oscura se cernió sobre el bosque y el mar. Una empresa sin escrúpulos decidió explotar los recursos naturales de su zona sin preocuparse por el impacto que esto tendría en los ecosistemas.

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

El bosque comenzó a ser talado, los árboles caían uno tras otro, dejando a su paso destrucción y desolación. El mar se llenó de vertidos tóxicos que envenenaron a los habitantes marinos y contaminaron sus hábitats.

Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko sintieron una profunda tristeza y rabia ante esta situación. Sabían que debían hacer algo para detener la destrucción y proteger a sus amigos y su hogar.

Decidieron unir fuerzas con otros animales valientes y formaron un grupo de resistencia. Lo llamaron Unionis vim faciunt. Con su lema, se infiltraron en la empresa, recopilando pruebas de su actividad ilegal y dañina para el medio ambiente. Organizaron protestas pacíficas y llevaron su lucha a los medios de comunicación, buscando despertar la conciencia de las personas.

Pero la empresa no estaba dispuesta a ceder. Utilizaron su poder y su influencia para silenciar las voces de los animales y desacreditar sus esfuerzos. La tensión aumentaba cada vez más, y los amigos animales se encontraban en peligro constante. Enfrentaron amenazas y actos de violencia, pero su determinación no flaqueó. Juntos, idearon un plan audaz para detener la destrucción y exponer la verdad ante el mundo.

En una noche oscura y tempestuosa, infiltrándose en la sede central de la empresa, recopilaron todas las pruebas que necesitaban para exponer sus crímenes. Con valentía y astucia, lograron transmitir la información a los medios y al público en general.

La revelación de la verdad causó una conmoción en la sociedad. Las personas se indignaron y se unieron en una protesta masiva contra la empresa. El apoyo a los amigos animales creció exponencialmente y la presión pública obligó a la empresa a modificar sus operaciones: no iban a verter más tóxicos al río e iban a compensar el daño causado.

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko. Arte digital y autora del cuento: Carmen Nikol.

Finalmente, el bosque y el mar comenzaron a sanar. Se implementaron medidas de protección, y los animales regresaron a sus hogares reconstruidos. Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko se convirtieron en símbolos de resistencia y victoria, demostrando que la amistad y la valentía pueden superar incluso las situaciones más adversas.

La tensión que experimentaron los amigos animales en su lucha por la protección del bosque y el mar sirvió como recordatorio de que la defensa de lo que amamos no siempre es fácil ni segura pero, cuando nos mantenemos firmes y unidos, podemos superar cualquier obstáculo y lograr resultados sorprendentes.

La defensa de lo que amamos no siempre es fácil ni segura pero, cuando nos mantenemos firmes y unidos, podemos superar cualquier obstáculo y lograr resultados sorprendentes.

La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko se convirtió en un legado de perseverancia y esperanza, inspirando a generaciones futuras a proteger y preservar la naturaleza, sin importar los nuevos desafíos que puedan surgir.


La historia de Pompón, Sabio, Espíritu, Coral y Kiriko
por Carmen Nikol


Elena Francis


Un fenómeno radiofónico

La historia de Elena Francis es un fenómeno radiofónico que se remonta a mediados del pasado siglo XX en España. Y, concretamente, un fenómeno digno de ser revisado por resultar verdaderamente escandaloso, tras conocer su trasfondo: fue una realidad virtual en una época en la que no existía Internet, pues Elena Francis no era una persona real, sino un personaje ficticio creado para un programa de radio llamado Consultorio de Elena Francis. Su figura representaba un ideal de feminidad y consejo para las mujeres españolas de la época.

Elena Francis, por Carmen Nikol
Arte digital by Carmen Nikol

De él se recuerda, especialmente, su sintonía, diferentes versiones de Indian Summer, de Victor Herbert que se fueron usando, no solo como sintonía de entrada, sino como base de fondo y para incluir anuncios sobre ella. También se recuerda que era, por supuesto, un consultorio de la época, así como que su temática principal era la de responder consultas enviadas mediante carta a la Dra. Elena Francis por parte de un público femenino. No se recuerda tanto que fue variando su duración (de media hora a una hora), que sus voces fueron interpretadas por diferentes actrices a lo largo de los años o que ponían canciones dedicadas y se leían autobiografías así como vidas de santos para tomarlas como modelos a imitar.

El programa se emitió por primera vez en la década de 1940 y se convirtió en un gran éxito en la radio española durante tres décadas (como indica el último programa, en su despedida, se mantuvo en antena durante 35 años ―si bien restando 1984-1947 nos dan 37 años).

El concepto del programa era ofrecer consejos y soluciones a los problemas y multitud de preocupaciones de las mujeres, tanto de las mujeres que remitían cartas enviadas a la dirección que indicaban como de las mujeres que no se atrevían a hacerlo. Elena Francis respondía radiofónicamente a sus consultas, ofreciendo consejos sobre relaciones amorosas, vida familiar, moda, etiqueta y otros temas relacionados con la mujer y la vida cotidiana de ésta. También, en ocasiones, respondía por carta de manera que con ello aumentaba su credibilidad (si bien la tenía ya garantizada en su momento).


Icono cultural e influencer

Elena Francis se convirtió en un icono cultural de la postguerra y su programa se volvió extremadamente popular. Quizá sea la primera influencer en broadcast española, pues una ingente cantidad de mujeres patrias enviaban cartas a Elena Francis buscando orientación y consuelo en sus problemas personales. La figura de Elena Francis se convirtió en una especie de confidente para las oyentes y en una referencia importante en la sociedad española de la época.

El programa, por tanto, reflejaba la mentalidad conservadora y tradicional de cada período, de cada década, y los consejos ofrecidos por Elena Francis a menudo promovían los valores tradicionales de la mujer y de la familia. Esto, a futuros, generó algunas críticas y debates, pero nunca se ha podido negar el gran impacto que tuvo en la sociedad española año tras año. A lo largo de las décadas, el Consultorio de la ficticia Elena Francis se convirtió en un verdadero fenómeno social en España. A nivel de consumo individual, como puede ser el caso del consumo de YouTubers en la actualidad, se podría decir que fue una gran influencer.

El programa se emitía diariamente y la audiencia esperaba con ansias cada episodio para escuchar los consejos de la susodicha doctora. Las cartas de las oyentes eran leídas en el aire, y la respuesta de Elena Francis se daba de manera detallada y personalizada, sin revelar la verdadera identidad de quien escribía (en fin, todo quedaba entre identidades ocultas).


La idea y sus inicios

La idea partió de Francisca Bes (quizá la que le otorgó el nombre al programa Francis), perteneciente a una familia con intereses en el negocio cosmético. Detrás de Elena Francis estaba el Instituto de Belleza Francis de Barcelona, que había creado el personaje para publicitar sus productos.

Inició sus emisiones en 1947 a través de Radio Barcelona, desde donde emitió hasta 1966. Posteriormente, se emitió por Radio Peninsular y por Radio Intercontinental (además de en muchísimas radios regionales).

Se estimó conveniente responder unas siete consultas en cada emisión diaria. Éstas eran redactadas por un equipo de guionistas (entre los que se encontraban un cura y un psicólogo, pues no dejaba de ser un programa que procuraba adoctrinar a las mujeres dentro de los principios de la dictadura franquista). Desde 1966, la dirección quedó asignada en exclusiva a un hombre: el periodista Juan Soto Viñolo.

En cuanto a las locutoras que prestaron su voz a Elena Francis, la primera fue María Garriga, sustituida Maruja Fernández (la más longeva y popular) para terminar con Rosario Caballé.


Temáticas

El programa trataba una amplia gama de temas, desde relaciones sentimentales y problemas familiares hasta la etiqueta social o la moda. Las mujeres españolas veían en Elena Francis una figura de confianza a la que podían recurrir en busca de orientación en momentos difíciles. Se trataba de una época en la que la mujer tenía un papel principalmente relegado al hogar y a la crianza de los hijos, por lo que el programa se convirtió en un refugio y un espacio donde podían compartir sus inquietudes y recibir consejos prácticos.

Elena Francis, por Carmen Nikol
Arte digital by Carmen Nikol

La influencia de Elena Francis fue tal que su nombre se volvió sinónimo de consejo y orientación para las mujeres en general. Incluso hoy en día, se puede escuchar a personas mayores hacer referencia a ella cuando hablan de la época en la que el programa estaba en el aire.

Durante aquel tiempo, asimismo, se comenzaron a vender libros orientados a potenciar el cuidado personal (tanto físico como estético y psicológico) de las mujeres y, para el caso de las casadas (las principales oyentes) también el sexual para con su esposo, el principal beneficiado con el programa: cómo cuidar a sus maridos en su día a día, cómo satisfacerles en general, era la esencia de las respuestas. Por ello, muchas damas sufrían de ciertas frustraciones que intentaban desahogar en el aclamado consultorio, el cual respondía con indicaciones que, principalmente, promovían mantener el statu quo y, por tanto, era fácil que no consiguiesen aliviar tal frustración pero sí consiguiesen animar a la mujer en cuestión a adaptarse mejor a su situación. De no ser así, no hubiese sostenido su audiencia.

En una sociedad conservadora, como la que se consiguió mantener, pues, durante tantos años en la España franquista, resultaba especialmente plausible mantener los roles hombre-mujer muy estipulados, estancados dentro de un marco de sumisión de la mujer frente al hombre (en todos los estratos sociales y tanto dentro como fuera del matrimonio). Sin embargo, con el tiempo, el programa fue perdiendo audiencia a medida que la sociedad española cambiaba y las mujeres comenzaban a buscar nuevas formas de empoderamiento y libertad, a medida que la televisión y otras formas de entretenimiento ganaban terreno. Así, el Consultorio de Elena Francis fue perdiendo relevancia. Pasados 35 años de su emisión, se reveló la inexistencia de tal personaje en el libro, de 1982, Elena Francis, un consultorio para la transición, de Gerard Imbert. Este hecho fue el remate final para sepultar el interés en el programa y, finalmente, dejó de emitirse.


Final de Elena Francis

A pesar de su final, la historia de Elena Francis y su impacto en la sociedad española son un testimonio del poder de la radio como medio de comunicación y del papel que los medios de comunicación pueden desempeñar en la vida de las personas. Elena Francis se convirtió en un referente cultural y dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de España como un ícono de consejo y orientación para las mujeres de su época.

El poder de la voz y las palabras se hizo evidente a medida que las mujeres encontraban consuelo y orientación en las de la doctora. La voz de Elena Francis se convirtió en una presencia constante en los hogares de muchas mujeres, y su programa ayudó a establecer una conexión emocional entre la audiencia y el personaje ficticio.

Elena Francis, por Carmen Nikol
Arte digital by Carmen Nikol

Es interesante señalar que el Consultorio de Elena Francis se desarrolló en una era en la que la televisión aún no había alcanzado su apogeo y la radio era la principal fuente de entretenimiento y comunicación para muchas personas.

Si bien sobrevivió al propio Franco, el destape, el divorcio, el feminismo y la lucha por la ley del aborto campaban ya a sus anchas por una España necesitada de evolucionar y de desprenderse de los símbolos y luchas pasadas.

No olvidemos, en todo caso, que su legado continúa vivo en la cultura popular española y que aún se llevan a cabo exposiciones sobre tal fenómeno dentro de una sociedad tradicional y conservadora como fue la española franquista, sobre cómo conseguía una conexión íntima con su audiencia, brindando consejos y respuestas a través del éter. Quizá por ello, incluso en la actualidad, el nombre de Elena Francis sigue siendo reconocido y asociado con el consultorio radiofónico que llevaba su nombre. Su influencia se ha mantenido a lo largo de los años, y su nombre se utiliza a menudo como referencia a la figura de una mujer sabia y consejera.


Ejemplo de consultas y anécdotas interesantes

Aunque Elena Francis era un personaje ficticio, su programa de radio y su influencia en la sociedad española generaron anécdotas interesantes y curiosas.

  • Cartas en código: dado que el programa era transmitido en una época en la que la sociedad española era conservadora, algunas mujeres encontraban difícil o incómodo hablar abiertamente sobre ciertos temas. Por lo tanto, algunas oyentes utilizaban códigos o metáforas en sus cartas para describir sus problemas. Esto desafiaba a Elena Francis a descifrar el verdadero significado de las consultas y ofrecer consejos adecuados.
  • Respuestas con humor: aunque Elena Francis trataba temas serios y ofrecía consejos prácticos para el momento, a veces añadía un toque de humor a sus respuestas. En ocasiones, hacía comentarios sarcásticos o usaba juegos de palabras para aligerar la situación y hacer sonreír a su audiencia.
  • Confesiones y secretos: muchas mujeres enviaban cartas a Elena Francis confesando secretos o situaciones embarazosas que no se atrevían a compartir con nadie más. Algunas de estas confesiones eran bastante íntimas y reveladoras, y el programa se convirtió en un lugar seguro para que las oyentes desahogaran sus preocupaciones sin temor al juicio.
  • Popularidad en zonas rurales: el programa de Elena Francis no solo era popular en las ciudades, sino que también tenía una gran cantidad de seguidores en las zonas rurales de España. Esto se debía a que en muchos pueblos pequeños no había acceso a la televisión y la radio era el principal medio de entretenimiento e información. Las mujeres en estas áreas encontraban en Elena Francis una voz amiga y consejera.
  • La influencia de la moda: Elena Francis no solo brindaba consejos sobre relaciones y problemas personales, sino que también se pronunciaba sobre moda y etiqueta. Sus recomendaciones sobre el estilo adecuado y las tendencias de moda tenían un impacto significativo en muchas mujeres, que buscaban seguir sus consejos para estar a la moda y verse elegantes.
  • La homosexualidad: Elena Francis siempre recomendaba acudir a un médico para curar tal trastorno. Pero, si la mujer indicaba que había descubierto a su marido yendo a algún local, bien porque lo había seguido o bien por indicación de alguien (como se da en un caso de consulta real), la abnegada esposa recibía un consejo sobre la necesidad de arreglarse más y sobre cómo ser comprensiva con ese delicado asunto. En fin, la responsabilidad de su tendencia sexual era, en todo caso, de la mujer. Y, aun así, la consultora respondía con elementos comprensivos. Aquí os dejo el vínculo.
  • Embarazos fuera del matrimonio: en estos casos, la falta o el fallo siempre era exclusivamente culpa de la mujer.
  • Los abusos dentro del matrimonio: dado que la mujer estaba subyugada al hombre, éste podía romper los votos matrimoniales sin percibir consecuencias. Malos tratos, infidelidades, alcoholismo… todo debía ser comprendido y asumido como parte de su carácter sumiso por parte de la mujer.
  • Segundas nupcias con una jovencita: en caso de que el padre de ciertas jóvenes mujeres quedase viudo y desease casarse con una jovencita, quizá más joven que sus propias hijas, algo mal visto por la rancia sociedad española (e incluso hoy en día), Francis también sabía cómo aconsejar a las hijas, insistiendo en la libertad del padre y poniendo en duda que no sea algo más una aventura con una…

Estas anécdotas reflejan la conexión cercana que Elena Francis estableció con su audiencia y cómo su programa de radio se convirtió en un espacio en el que las mujeres encontraban consuelo, orientación (y adoctrinamiento) e incluso entretenimiento, a pesar de quererlas, casi, ciegas, sordas y mudas.

Elena Francis,
por Carmen Nikol
Arte digital by Carmen Nikol

Por poner unos ejemplos, aquí dejo tres casos de preguntas y respuestas que, si bien son ficticias, bien podrían ser reales. El segundo caso, claro está, viene a ubicarse en una época algo posterior. El tercero es un ejemplo de por qué Elena Francis, a pesar de que la mujer sabía que la presión sobre su apariencia era soberana, tendía a rendir cierta cancha para conseguir credibilidad y no perder la complacencia de su audiencia.

Caso I

— Pregunta: Querida Sra., estoy teniendo problemas en mi matrimonio. Mi esposo y yo no nos entendemos y discutimos constantemente. ¿Qué puedo hacer para mejorar nuestra relación? Elena, espero su consejo.

— Respuesta de Elena Francis: Querida amiga, es importante recordar que el matrimonio requiere compromiso y comunicación. Te sugiero que busques momentos tranquilos para hablar con tu esposo, expresando tus sentimientos de manera calmada y escuchando sus preocupaciones también. La paciencia y la empatía son fundamentales para resolver los conflictos. Además, considera la posibilidad de buscar asesoramiento profesional si sientes que necesitas apoyo adicional.

Caso II

— Pregunta: Querida Elena, tengo un trabajo que me desagrada y no encuentro satisfacción en él. ¿Debería renunciar y buscar algo nuevo o debo quedarme y ser agradecida por tener un empleo estable?

— Respuesta de Elena Francis: Querida oyente, es comprensible que desees encontrar satisfacción en tu trabajo. Antes de tomar una decisión, evalúa tus opciones y reflexiona sobre lo que realmente te apasiona. Si es posible, considera explorar otras oportunidades laborales o incluso desarrollar habilidades adicionales a través de la educación o la capacitación. Si decides renunciar, asegúrate de tener un plan financiero sólido y un respaldo antes de hacerlo. Recuerda que tu felicidad y bienestar también son importantes.

Caso III

— Pregunta: Querida Elena, últimamente me siento insegura con mi apariencia física y siento presión por cumplir con los estándares de belleza actuales. ¿Cómo puedo aprender a aceptarme y amarme tal como soy?

— Respuesta de Elena Francis: Hija mía, es fundamental recordar que la belleza viene en todas las formas y tamaños. No te compares con los estándares irreales que se promueven en los medios de comunicación. En lugar de eso, concéntrate en tus cualidades positivas y en lo que te hace única. Practica el autocuidado, mantén un estilo de vida saludable y rodéate de personas que te apoyen y valoren. Aprende a amarte a ti misma, con tus imperfecciones y fortalezas, y recuerda que la verdadera belleza radica en la confianza y la autenticidad.

Estas preguntas y respuestas son solo ejemplos hipotéticos basados en el tipo de consultas que Elena Francis solía recibir en su programa de radio. El objetivo era ofrecer consejos prácticos y orientación emocional a las oyentes, brindando una visión tradicional y conservadora de la época.

Si queréis escuchar algunos de los ejemplos reales (mucho más extenso en sus preguntas y respuestas y, sin duda, más impresionantes, pulsando aquí tenéis un ejemplo).


¿Conocías la figura de Elena Francis? ¿Llegaste a participar enviando alguna consulta? ¿Conoces a alguien que lo hiciera? ¿Se escuchaba en tu hogar o en el de tus padres? Permíteme saber al más dejando un comentario.

Por último os dejo a uno de los documentales que sobre Elena Francis nos dejó la historia de nuestras plataformas de difusión masiva. En este caso, cómo no, de RTVE.

Hasta siempre, quedo a tu entera disposición y un abrazo, tres de las múltiples despedidas que ella utilizaba.

Como regalo, la letra de la sintonía del programa. Probablemente, la habréis tarareado y habrá casos que querrán saber qué decía. Aquí la tenéis:

Francis, consúltale a Francis,
sé la amiga de Francis, Francis, Francis.
El consejo es de Francis, Francis, Francis.
La belleza es de Francis, Francis, Francis.

Es la hora de Francis, del Consultorio Francis.

Por favor, si te ha parecido interesante, comparte esta publicación con tus seres queridos o ens redes sociales. Gracias de antemano.


Elena Francis
por Carmen Nikol


Alejandro en Lilipath

Érase una vez que se era y que, probablemente, siga siendo, en un pequeño pueblo rodeado de montañas, donde la magia aún fluía en cada rincón de cada casa y en cada recóndita esquina de cada calle, que Alejandro, nuestro protagonista, se disponía a meterse en la cama. Ale, como le llamaban sus amigos, siempre había soñado con aventuras extraordinarias y lugares lejanos. Soñaba despierto y soñaba durmiendo, pero sobre todo empezó en sus sueños gracias al cuidado de sus padres, pues nunca se iba a la cama sin un cuento.

Alejandro en Lilipath | Por Carmen Nikol
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Un día, mientras regresaba del cole, a través del bosque cercano, Alejandro encontró un antiguo libro con tapas de cuero desgastado. Allí, tirado en el suelo, desangelado pero en perfecto estado. Intrigado por su contenido, decidió abrirlo. Se giró y miró alrededor para ver si se lo había dejado alguien, si alguien andaba por allí, buscándolo. Pero no vio a nadie. Así que lo tomó en sus brazos y se lo llevo a casa. Esa noche tenía pensado dedicarle un buen rato. Al tumbarse en la cama, lo abrió y descubrió que era un libro de cuentos mágicos. Sus páginas, engalanadas con flores y ribetes dorados, estaban llenas de historias de criaturas fantásticas, castillos encantados y tesoros escondidos.

Alejandro en Lilipath | Por Carmen Nikol
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Emocionado por esta sorpresa, Alejandro decidió leer uno de los cuentos. El relato hablaba de un valiente caballero llamado Hugo que se embarcó en una peligrosa misión para rescatar a la princesa de un malvado hechicero.

Ale cerró el libro, e inspirado por Hugo, decidió que él también se convertiría en un valiente caballero. Buscó en los cajones de su memoria y consiguió armarse con una espada de madera y un escudo improvisado y, sin pensarlo más, partió en busca de su propia aventura.

El joven, ya caballero, recorrió colinas y valles, explorando cuevas e interrogando a los ancianos de cada pueblo en busca de pistas sobre su próxima misión. Después de varios días de búsqueda, escuchó un rumor sobre un dragón que se hallaba en una aldea de altos edificios llamada Lilipath, un mágico lugar sobre un paraje lleno de cuevas. El dragón estaba aterrorizando a sus habitantes y se había llevado con él a todos los niños y niñas de tan preciosa y singular aldea.

Sin dudarlo, Alejandro se dirigió hacia la cueva donde se decía que el dragón tenía su guarida. Llegó a un valle desolado y encontró tres, tres cuevas: una tenía una entrada luminosa, otra tenía una entrada por la que le caían gotas sin parar y la última, la más oscura, era donde se escondía el dragón, el cual, al notar su presencia, sacó un enorme ojo para ver quién estaba merodeando su aterradora morada. No conseguía ver nada porque Alejandro era un chico muy espabilado, muy listo.

Alejandro en Lilipath | Por Carmen Nikol
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Cuando se estaba haciendo de noche, el dragón decidió salir para capturar más niños y niñas de otras aldeas y pueblos. Ale esperó a que se fuera y, sigilosamente, entró hasta una recámara. Ésta estaba colmada de tesoros y de ella emanaba mucho brillo. Justo allí era donde se encontraban los niños de Lilipath. Les habló bajito, para que no se asustasen, y les dijo cómo iba a sacarlos de allí. Hicieron una fila y salieron lentamente de la cueva, sin hacer ruido, con las manos sobre el hombro del de delante, sin separarse ni un centímetro.

Desde lejos veían al dragón lanzar llamas mientras volaba y se alejaba, provocando el terror por donde iba pasando.

Alejandro en Lilipath | Por Carmen Nikol
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Al día siguiente, se escuchó un estrepitoso ruido, un chillido grave y desgarrador. Era el dragón. Ale, esta vez con una espada muy afilada que le prestó el herrero de Lilipath, estaba esperando al dragón al lado de la salida de la cueva. En cuanto el dragón sacó su enorme ojo, le asestó una puñalada en él con hábil diligencia, muy rápidamente. Tanto, que Ale conseguía apartarse antes de la siguiente bocanada de fuego del dragón. En cuanto éste volvió a sacar la cabeza que había escondido atemorizado, Alejandro lo mató con un golpe certero en su punto débil: un pequeño agujerito que tenía debajo del labio y que todos decían que era el punto más mortal de los dragones de la zona.

Los habitantes de Lilipath, agradecidos y aliviados, celebraron la valentía y el coraje de Alejandro. Lo aclamaron como su héroe y le agradecieron, con cánticos y vítores, su liberación de aquel terrible dragón.

Ale fue invitado a comer en el castillo de los reyes (porque, sí: Lilipath también tenía el antiguo uso de tener reyes). Era un castillo que, con el dragón, aparecía como un lugar terrible, lleno de tinieblas, afilado y sin vida pero que, de pronto, recuperaba todo su esplendor y luminosidad.

Allí, la reina de entregó una capa real y le invitó a quedarse para siempre. Quería que se casase, cuando fuese mayor, con una de sus hijas o con uno de sus hijos, siempre que todas las partes quisieran, que fuera de mutuo acuerdo (lo que se estilaba también allí: el consenso). Pero Alejandro echaba ya de menos a su mamá y a su papá. Les agradeció su propuesta, tan amable como ellos eran, y les indicó su intención de regresar a su hogar. Eso sí: sintiéndose como un héroe.


Al cabo de nada, se despertó y fue corriendo a darles un beso a sus amados padres, los cuales le acogieron entre juegos y risas en su cama, dándole tantos besos como él iba pidiendo.

Pero la sed de aventuras del jovencito Alejandro no se apagó y, en cada sueño, despierto o durmiendo, siguió explorando el mundo, enfrentándose a nuevos desafíos y ayudando a quiénes lo necesitaban, demostrando que, aunque los cuentos pueden ser mágicos, también podemos encontrar la magia dentro de nosotros. Basta con usar nuestra imaginación: disfrutad cada minuto, sed buenos compañeros y compañeras y compartid vuestros juegos y vuestras propuestas mágicas con vuestra familia y con vuestros amigos. Sed buenos y seréis recompensados con magia y sueños compartidos. Los héroes y heroínas parten de ahí.


Alejandro en Lilipath
por Carmen Nikol


Tejeda y Almijara, la alta montaña de Málaga

Tejeda y Almijara es una conjunción de mundos distintos. Del mar con montaña, de ríos con barrancos, del norte con el sur, de litologías antagonistas y opuestas, de perfiles quebrados con otros alomados, de blanquizales con tierras pardas, de laderas desnudas con bosques cerrados, de una provincia con su vecina.

Es también una columna vertebral que posibilita la conexión entre el mundo Atlántico y el Mediterráneo, un pasillo entre el oriente y el poniente peninsular. Y es sobre todo la atalaya que une el suelo con el cielo, la alta montaña en la provincia de Málaga.

Vista del macizo kakirítico al pie de Sierra Nevada: Almijara, Cázulas, Guájaras

Con sus más de 2000 metros de altitud y terreno rocoso, contiene las cumbres más elevadas de la provincia funcionando a lo largo de su historia como contexto geográfico recóndito e inexpugnable. Esta, como otras montañas siempre ha sido territorio impermeable, resistente al cambio, refugio de lo proscrito. Ya lo fuera en tiempos de Roma, donde la civitas y acción urbanizadora se quedaron en la franja litoral. También cuando se impuso un nuevo orden hispano desde el Califato de Qurtuba. Y se mantuvo fiel a esa línea casi mil años después una vez desaparecidos los efectos de aquel sobre la Península Ibérica.

De hecho, aún mantiene el nombre Almihÿara, el lugar de las piedras, la pedregosa y Axarqía, la del Xarq, el oriente. Desde Ibn Hafsún hasta los maquis republicanos corre más de un milenio (925-1956).

El primero obligó al gobierno cordobés a crear la ruta alta de la Axarquía, de la que derivan la mayoría de los pueblos ubicados al pie de la montaña. Los segundos resistieron casi veinte años y obligaron a instalar puestos de vigía en altura como el de Cerro Lucero.

Cara norte de Sierra Tejeda y pantaneta de Alhama

Sobre las redondeadas lomas de la antigua Bentomiz, otrora desgastadas por deforestación y la acción vandálica del agua torrencial sobre los desnudos viñedos, se levanta una dorsal marmórea de refulgentes arenas blancas y rocas tiznadas cuya línea de cumbres separa las provincias de Málaga y Granada.

Este telón de fondo, con una altitud media que supera los 1.500 m, es una más de las anécdotas montañosas que cortejan al gran conjunto de Sierra Nevada-Filabres, ubicadas más al oriente.

Pero en el contexto malagueño y con sus pies bañados en el Mediterráneo, se presentan como una potente dorsal de tintes sumamente agrestes que introducen el concepto de indómito y salvaje en una de las provincias cuyo protagonismo se ha vendido a los réditos de sol y playa.

Acantilado de Cantarriján, límite litoral entre Málaga y Granada

La travesía por su línea de cumbres es un perfecto campo de entrenamiento para el montañero requerido de altitudes notables y recorridos de largo fondo. Tomando como base El Alcázar, en Alcaucín, a más de 900 m de altitud, el perfil longitudinal del recorrido es inigualable en un entorno cercano.

La sucesión de cotas en una línea de altitud media muy similar convierte a su divisoria o cuerda en un transecto relativamente cómodo de vistas impresionantes al mar y a sus muchos escarpados barrancos. La sucesión de arroyos y abundancia de fuentes, sorprenderá a quién la visite por vez primera, sobre todo si no conoce la “magia” de estas arenas y mármoles dolomíticos.

Subida a pico Tejeda desde Las Llanadas de Sedella

La gestión de montes de la zona

Llegué a ella en el año 1995 sin haber entrado en la treintena y descubrí todo un mundo de cumbres disponibles para recorrerlas a mi antojo. Yo, que había crecido con afición a montañas de calibre inferior, me entregué a sus picos y barrancos casi por completo. Días y noches, festivos o laborales no encontraban distinción para las horas que puse a disposición de esta montaña.

Como después pude entender, las personas que allí encontré no podían ser sino excepcionales, escogidas por la propia montaña en virtud de las altas exigencias y complicadas circunstancias que requiere su gestión: Manolo Melitón, José Luis García, Paco Navero, Antonio Ríos, Manolo Gil, Salvador Aguilera, José María Arjona, Pepe López (Guerra), Juan Francisco Ferrer y Paco Correa. Un formidable equipo comandado por el difícilmente igualable Pedro Aguilar y el legendario perfil de Miguel Gutiérrez al que todos conocían como Carrucho.

Tras la estela de estos dos últimos, antiguos guardas viejos de caza y de montes, se fueron formando los demás adquiriendo un perfil de trabajo que no había conocido hasta entonces, tampoco después y no creo que vuelva a repetirse. La actual inopia y relajación que ha adquirido la Administración, custodia de los recursos forestales, lo hace inviable.

A las tareas más clásicas de la gestión de montes se unía, en aquel caso particular, la gestión de la caza, bajo el marco de Reserva Nacional. Si las leyendas sobre rebeldes moriscos, monfíes y maquis tintaban de misterio y aventura cada una de aquellas laderas y cerros, recorrer los senderos siguiendo rastros de reses o de cazadores furtivos creaba una nebulosa donde presente y pasado se fundían en una singular atmósfera que te hacía protagonista de una ficción más que real.

Los relatos de Pedro y Carrucho, reviviendo la memoria de Miguel de Manuela, conocido también como el Zorro de los hoyos a veces llevaban a la risa; otras, a la ternura, pero en general, a la admiración sobre el tesón de unos hombres de formación rudimentaria entregados al incontable cómputo horario que dedicaron a estos blanquizales arenosos y la encomienda de crear sobre ellos una próspera población de cabra montés.

Todo este ambiente hizo que, lo que se gestó para mí como un quitarme de en medio, se convirtiera en un gran regalo personal y profesional donde pude disfrutar de paisajes espectaculares, aventuras inolvidables, risa inagotable, botánica maravillosa y una cohorte de camaradas que acabaron convirtiéndose en más que amigos.


Orogenia y componentes biológicos de la zona

Sierras Tejeda y Almijara son un compendio de geología y biodiversidad. A primera vista dan la sensación de constituir el último empujón de notoriedad propiciado por la orogenia Alpina (25 millones de años). A partir de ella (con la excepción de la Serranía de Ronda) no se encuentran más que mantos residuales e isleos tectónicos que se dispersan por la Depresión del Guadalquivir flotando sobre las arcillas sedimentarias que la rellenan hasta su contacto con el zócalo Herciniano de Sierra Morena.

Chimeneones. Cara sur de Tejeda y Barranco de Almanchares

En aquella ola orogénica, algunos retales del macizo primigenio africano llegaron hasta la actual Andalucía, entretejiéndose como sierras pardas entre estas otras marmóreas de rocas y arenas kakiritizadas. Los esquistos verdes de la Almijara y los singulares gneises de Torrox forman parte de este tipo de materiales, al igual que aquellos otros más orientales de Sierra Nevada o La Contraviesa.

El volumen del macizo kakirítico que se inicia en Tejeda, llega a ciertos paralelismos con las peridotitas de Ronda, situadas al oeste. Una extensión inmensa de aquellas rocas se extienden por Cázulas, Albuñuelas, Guájares, Dílar y La Peza por el norte, Lújar por el sur hasta Gádor en Almería.

Hoyos de Tacita de Plata, con Sierra Nevada al fondo izqda.

Se conoce como kakiritización al fenómeno de disgregación natural de la roca a consecuencia del cambio de presión producido entre las condiciones de formación en la columna sedimentaria y su liberación postorogénica.

Si las peritontitas están compuestas principalmente por cloritas magnésicas, también el magnesio tiene protagonismo en los blanquizales almijarienses. Este catión, de potente carga electrónica, retiene fuertemente el agua (potencial pF), con lo que provoca fenómenos de sequía inducida que dan lugar a gran especialización en las especies botánicas que se asientan en ella (las plantas carecen de movilidad aparente). A ello se une el carácter arenoso del suelo meterorizado y la escasez de componente arcillosa.

Además, es difícilmente tolerado por el común de los vegetales. Es por ello el alto nivel de endemismos en estas montañas, caracterizadas por lo general por una alta pilosidad o indumento en sus tegumentos.

Anthyllis tejedensis Boiss.

Un curioso paralelismo de estas montañas con las serpentinas del poniente malagueño es la abundancia del pino negral o rodeno (Pinus pinaster Aiton). Considerada como una especie poco propensa a los suelos ricos en calcio es probable que la coincidencia magnésica sea el elemento de conexión entre ambos tipos de litologías.

A diferencia de las sierras bermejas, aquí la ausencia de metales pesados tolera la presencia de otras especies arbóreas, destacando la encina (Quercus ilex L.) si bien con muchas dificultades merced a la escasa disponibilidad de arcillas que reduzcan la xericidad de las altamente permeables arenas sacaroideas que se generan en la meteorización de las dolomías.

Arenas sacaroideas

Otras curiosidades geológicas son el antiguo casquete glaciar de la cumbre y sus jous o pozos de nieve asociados y la gran falla del Barranco de los Almanchares, donde el macizo de Tejeda se separa de Almijara a partir de la discordancia de materiales entre esquistos y dolomías por la que corre el río del Encinar (Sedella). El alto de Tejeda es una montaña viva que continúa elevándose. Testigo de su actual actividad sísmica es el nacimiento de aguas termales que da nombre a la ciudad de Alhama de Granada.

Y para terminar con los hitos geológicos, simas y cavernas, de las que destacan la de Nerja, por ser mundialmente famosa y la de La Maroma, cercana a la cumbre de Tejeda con la que se confunde como máxima cima de este macizo montañoso y que fuera sin embargo el mayor pozo de nieve de toda la provincia.

Cono femenino de pino negral

Entre sus valores botánicos pasa desapercibido, por su evidencia el sorprendente valor del pino negral que se extendía originariamente por sus arenales y roquedos dolomíticos. A tal punto que uno de los grandes enclaves de la Unión Resinera Española estuvo en estas montañas.

Junto con las peridotitas de poniente, Sierras Tejeda y Almijara constituyen uno de los principales núcleos históricos de la especie y se consideran como punto de expansión de la especie en el Mediterráneo occidental. Ya Luis del Mármol y Carvajal en su libro sobre Historia del Rebelión y Castigo de los Moriscos del Reino de Granada (año 1600) hace referencia a esta sierra.

En zonas de mayor altura, tejos (Taxus baccata L.), unos cuantos pinos salgareños (Pinus nigra Miller) y sabinas rastreras (Juniperus sabina L.) son otras coníferas que se encuentran escasas en estas montañas. Los arces y mostajos, son también componentes de la flora de alta montaña característica de estas alturas.

Ejemplar de tejo

Los sustratos ajenos al dominio carbonatado han sido más maleables a lo largo de la historia y tradicionalmente fueron dedicados a pasto o incluso cultivados en tiempos de escasez y necesidad extrema. Los balates de piedra a casi 1.500 metros de altitud así lo atestiguan.

Siendo dominio del roble melojo (Quercus pyrenaica Willd.), el alcornoque (Quercus suber L.) y la encina (Quercus ilex L.) según altitudes la deforestación fue condición previa para el uso de aquellas como tierras de labor o de pastos. Los Picaricos, Lomas de Cuascuadra, Los Dornajos y el Llano Palancón guardan aún trazas de ese uso.

Dominados por el cerro Albucaz (1734 m) constituyen el terreno de vocación forestal más elevado del poniente andaluz. Actualmente ocupado por la más extensa y mejor representación de pino albar (Pinus sylvestris L.) de toda la provincia tiene como destino natural sucederle con un amplio bosque mixto en el que el roble melojo marque la pauta principal.

Algunos apuntes con pinsapo (Abies pinsapo Boiss.) indican que el abeto andaluz tiene aquí magníficas posibilidades para aumentar sus dominios.

Pinsapos en sierra Almijara (Cómpeta)

El otro valor botánico de alta relevancia son sus matorrales, tanto los altos con singularidades propias de Granada como son el cenizo o rascaviejas (Adenocarpus decorticans Boiss.), el mancaperros (Astragalus granatensis Lam.) como otras de tamaño más reducido, algunas de ellas con cierto carácter endémico ligado a las especiales condiciones tóxicas del magnesio. Anthyllis plumosa ssp. tejedensis, Buxus balearica Lam., Cneorum tricoccon L., son especies restringidas a estas montañas en la provincia malagueña.

Efecto de la niebla sobre el matorral almohadillado un día gélido

Lógicamente el ámbito de las rupícolas no podía ser intrascedente en una montaña que recibió su nombre por la roca. Especies como Saxifraga erioblasta Boiss & Reuter, Pinguicola tejedensis M.B. Crespo, Mart.-Azorín, M.Á. Alonso & L. Sáez, Draba hispanica Boiss. y Andryala agardhii DC. son también especies destacables.

Recomiendo el libro de Edmond Boissier (año 1839) y los trabajos de Modesto Laza Palacios (1946) como joyas literarias vinculadas a los tesoros botánicos de estas montañas.


Fauna

En cuanto a fauna, conviene decir que la cabra montés (Capra pyrenaica Schinz) es el objetivo principal al que enfocan todas las miradas en esta sierra. Sin embargo conviene señalar que es mucho más importante en cuanto a la importancia que estos riscos suponen para acoger una notable población de grandes águilas y rapaces de otra índole, tanto diurnas como nocturnas.

También los paseriformes de montaña como collalbas, roqueros, mirlo capiblanco y la invernal visita de treparriscos (Trichodroma muraria L.) le confieren una notoria importancia como zona especial para protección de las aves.


Rutas

Para terminar, sólo queda recomendar alguna ruta que pueda servir como transecto o vía de penetración para conocer la impactante sensación que dejan estas montañas a quién las visita por primera vez.

Una de mis preferidas, por ser la más completa es la que parte del Cortijo del Alcázar, atraviesa la cumbre de Tejeda y llega hasta el puerto de El Collao en Cómpeta. Además de recorrer la sucesión de mayores alturas de todo el macizo ofrece infinidad de vistas panorámicas y un transecto completo y perfecto de las distintas litologías y vegetación que puede encontrarse en estas montañas. Una perfecta muestra de la montaña más alta de la provincia de Málaga.

Pico Malas Camas y el Albucaz bajo la niebla

Dedicatoria

Este artículo está especialmente dedicado a mis compañeros, ya citados en el texto, junto con Antonio Hernández Aldea, Adriano Vázquez, José A. Gozalbez, Amancia Zamora y Juan Romero, con quienes compartí los quince años más intensos y divertidos de toda mi vida profesional. Expuestos a la lluvia, viento, nieve, sol abrasador y balas que suelen acaecer en el espectro laboral de estas montaña, nunca perdimos la ilusión por hacerlo mejor cada día.

A Lidia Jiménez y Alberto Escolano, a Antonio «Piñón», padre e hijo que trabajaron o trabajan rebosando ilusión por estos parajes.
A la memoria de Paco Gálvez, que siempre estuvo atento a todas nuestras necesidades.

A todos ellos un gran abrazo.


Referencias

Referencias:
Boissier, C. E. (1839).- Viaje Botánico al sur de España durante el año 1837. Colección Sierra Nevada y La Alpujarra nº 13. Fundación Caja de Granada, Universidad de Málaga. 1995

Laza Palacios, M. (1946).- Estudios sobre la flora y la vegetación de las Sierras Tejeda y Almijara. Anales del Jardín Botánico de Madrid. Tomo VI. Año 1945


Tejeda y Almijara, la alta montaña de Málaga
por Antonio Pulido Pastor


Reflexiones heterodoxas para el Día Mundial del Medio Ambiente

En la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, parece obligado dedicar unos minutos a reflexionar sobre la situación de nuestra querida Tierra, hacernos algunas preguntas y buscar respuestas en relación con el comportamiento que, nosotros los humanos, estamos teniendo con el Planeta, prestando atención a los cuidados que necesita y a las medidas que deberían aplicarse con mayor urgencia.

Actualmente, los principales esfuerzos medioambientales y las mayores inversiones, que además conllevan importantes sacrificios para la población, se concentran en la lucha contra las emisiones de CO2, el supuesto causante del cambio climático que acecha al Planeta. Sin embargo, cada vez son más numerosas las voces que se levantan advirtiendo que la influencia antrópica no es significativa en el calentamiento global, señalando además que hay indicios suficientes para dudar de la validez y de la eficacia de las medidas que se están aplicando para combatir el cambio climático. No son pocos los científicos e investigadores, cuya opinión difiere diametralmente de las tesis oficiales sobre el calentamiento global, argumentando que están basadas en premisas falsas o no demostradas, y que no apuntan en el camino correcto.

No son pocos los científicos e investigadores, cuya opinión difiere diametralmente de las tesis oficiales sobre el calentamiento global, argumentando que están basadas en premisas falsas o no demostradas, y que no apuntan en el camino correcto.

En esta misma línea, existen numerosas pruebas geológicas demostrando que no es el ser humano quien ha desencadenado el calentamiento global, y que el papel del CO2 en dicho calentamiento no es relevante. Sin embargo, las políticas para paliar la supuesta crisis climática, están centradas y focalizadas en la reducción de emisiones de este gas. Y, hasta la fecha, todos los modelos predictivos basados en este parámetro, han fallado estrepitosamente. De esta concatenación de errores, se deriva ya una primera sugerencia: es necesario dedicar más esfuerzos a profundizar en el conocimiento de las variables y de los procesos atmosféricos que verdaderamente controlan la evolución climática, introduciendo en los análisis y modelos climáticos las abundantes informaciones proporcionadas por la historia geológica.

Es necesario dedicar más esfuerzos a profundizar en el conocimiento de las variables y de los procesos atmosféricos que verdaderamente controlan la evolución climática, introduciendo en los análisis y modelos climáticos las abundantes informaciones proporcionadas por la historia geológica.

Una de las amenazas más palpables e inquietantes asociadas al cambio climático es el ascenso del nivel del mar, que está subiendo actualmente a un ritmo anual de 2-3 mm. Este ascenso está relacionado con el deshielo y la dilatación (aumento de volumen) del agua al elevarse la temperatura. Pero los datos geológicos indican que esa velocidad no es anómala y que además, es muy lenta en comparación con la registrada en periodos anteriores, por lo que deben considerarse como absolutamente normales. En efecto, a lo largo de los últimos 20.000 años, como promedio, el nivel del mar se ha elevado a un ritmo de unos 6 mm anuales, y durante varios miles de años llegó a ser de 10 mm anuales. De esta evidencia, teniendo en cuenta nuestra incapacidad para detener y revertir el ascenso del nivel del mar, se desprende una segunda sugerencia: la conveniencia de abandonar esfuerzos inútiles para modificar procesos que escapan a nuestro control, y centrar nuestras energías en la adecuada adaptación de las zonas costeras, susceptibles de ser invadidas por el mar en un futuro próximo. Aunque, eso sí, sin las urgencias y premuras que auguran modelos predictivos inexactos, porque al ritmo actual, el nivel del mar habrá ascendido unos 30 cm de aquí a 2.100. Y, además del riesgo en las zonas costeras, no debe olvidarse que la evolución climática natural asociada a la variación del nivel del mar, como ha ocurrido repetidas veces a lo largo de la Historia, puede poner en riesgo nuestra economía y nuestras infraestructuras. Aprendiendo del pasado, con una buena planificación, hay tiempo para hacer los cambios necesarios en la ordenación del territorio y en las estructuras productivas.

Aprendiendo del pasado, con una buena planificación, hay tiempo para hacer los cambios necesarios en la ordenación del territorio y en las estructuras productivas.

Los informes que apoyan la calificación de la situación actual como crisis climática y las políticas consiguientes para combatir el calentamiento global afirman que el Planeta está en riesgo, que hay que salvarlo, que está enfermo. Sin embargo, a la luz de la información proporcionada por la historia geológica, no existe justificación para dicho alarmismo, ya que la Tierra ha experimentado muchas veces situaciones mucho más extremas, tanto en lo que se refiere a temperatura, como al nivel de CO2 en la atmósfera y al nivel del mar. Sin embargo, esto no implica que la Tierra esté en una buena situación medioambiental. Aunque nuestro Planeta no esté enfermo, en algunos lugares está muy sucio y contaminado, y somos nosotros quienes lo hemos ensuciado. De esta situación, se deriva una tercera sugerencia: ¿No deberíamos centrar nuestros esfuerzos económicos y técnicos en los problemas cuya solución depende verdaderamente de nosotros?

A este respecto, la lista de objetivos a considerar es extensa: limpiar los mares de plásticos flotantes y productos de desecho (como por ejemplo el lavado de tanques de embarcaciones), corregir el uso indiscriminado de fertilizantes y pesticidas en la agricultura, detener las talas masivas, conseguir un saneamiento integral de poblaciones e industrias para evitar el vertido de residuos a los ríos y al mar, conseguir un sellado adecuado de los vertederos de residuos, evitar la contaminación y la sobreexplotación de acuíferos,remediar la degradación de paisajes y espacios naturales… Y un largo etcétera de cuestiones que, aun siendo independientes del calentamiento global y del cambio climático, y en este sentido independientes de la salud del Planeta, perturban seriamente a la vida que se desarrolla en su superficie, incluyendo la nuestra.

Por otra parte, en relación con la suciedad del Planeta, se hace necesaria una nueva reflexión. ¿Estamos midiendo adecuadamente la evidente e inexcusable contaminación que nosotros mismos provocamos? No debemos olvidar que las sofisticadas técnicas analíticas actuales, permiten determinar con gran fiabilidad y exactitud cantidades ínfimas de cualquier componente químico en el medio natural. Gracias a ellas, hoy se puede comprobar la presencia de elementos contaminantes en partes por billón, tanto en el agua, en el aire y en alimentos, como en suelos o plantas y animales. La experiencia práctica ha demostrado que, en muchas normativas, los límites o umbrales de contaminación (es decir, los valores por encima de los cuales se califica la contaminación), están muy por debajo de los valores que, espontáneamente y sin acción de la mano del hombre, existen en la propia naturaleza, generando situaciones conceptualmente aberrantes calificadas como “contaminación natural”.  Estos defectos normativos, que conducen a la selección de valores muy alejados del riesgo real, está influenciada por un conjunto de factores entre los que pueden mencionarse las posibilidades analíticas modernas, la ignorancia de los valores de fondo naturales en rocas, suelos y aguas, y el exceso de celo que inducen decisiones basadas en criterios más políticos que técnicos.

A todo ello, debe añadirse que muchas normativas medioambientales no especifican la naturaleza química del agente contaminante, lo que es esencial para establecer y calificar su nivel de riesgo. Por ejemplo, no es lo mismo que un metal pesado pueda presentarse en forma de hidróxido que de silicato, ya que su poder contaminante real será totalmente distinto en uno u otro caso, como consecuencia de su diferente solubilidad y capacidad de interactuación con el entorno. Por ello, sería aconsejable que los responsables de la elaboración de las normativas sobre contaminación, revisen cuidadosamente el valor de los umbrales, determinando aquellos que son realmente relevantes para la salud, y evitando situaciones contradictorias como las actualmente existentes, donde valores absolutamente normales en la naturaleza, son considerados como contaminados o contaminantes. Existen casos en los que, desde el punto de vista toxicológico, los valores de los umbrales establecidos son hasta 100 veces menores que el factor de seguridad, creando temores injustificados e introduciendo restricciones innecesarias en rutinas cotidianas o laborales.

Muchas normativas medioambientales no especifican la naturaleza química del agente contaminante, lo que es esencial para establecer y calificar su nivel de riesgo.

En una jornada tan importante, dedicada a la naturaleza y el medio ambiente, sería adecuado y conveniente que, en lugar de acentuar infundados mensajes alarmistas sobre inexistentes crisis climáticas, realizásemos una reflexión seria sobre la idoneidad de las políticas medioambientales que están siendo aplicadas, y la conveniencia de cambiar las prioridades de actuación. En este contexto, todas las sugerencias introducidas en los párrafos anteriores convergen en el mismo principio: es necesario escuchar y comprender el comportamiento del Planeta y de la propia naturaleza, ajustando las políticas medioambientales a sus procesos y a sus ciclos, no al contrario.


A la tarea de preparación de este breve artículo, se ha incorporado otro geólogo suspicaz, Stefan Uhlig, con quien los autores comparten ideas sobre el cambio climático. Estos puntos de vista serán plasmados en un libro, ya en avanzado estado de gestación, donde se recogen los mensajes que, sobre el calentamiento global, nos envía el Planeta.


Reflexiones heterodoxas para el Día Mundial del Medio Ambiente
por Enrique Ortega Gironés,
José Antonio Sánz de Santa María Benedet y Stefan Uhlig


El jardín secreto

De nuevo, la magia de la primavera  hace renacer la naturaleza en todo su esplendor, al mismo tiempo  que nos va cautivando con su belleza. Como cada año, acude fiel a su cita, para ofrecernos como siempre lo mejor de ella: su fragancia, el canto de los pájaros, los árboles en flor, las semillas que germinan, la belleza de la vida que va brotando a nuestro alrededor. Entornos verdes o jardines floridos que nos ofrecen continuamente tanta inspiración para cultivar diversidad de semillas o plantas, como para vestir mesas y disfrutarlas.

La primavera brilla por doquier y os invitamos a todos aquellos que buscáis aventuras felices y queréis organizar una fiesta o encuentro, a viajar por el País del “Arte de vestir la Mesa”, con un mundo tan lleno de ilusión y fantasía, creatividad y magia como nos puede ofrecer la novela “El Jardín Secreto” de Frances Hodgson Burnett.  

Y, como si de un cuento de hadas se tratara, transportaros a lugares emocionantes y llenos de aventuras. Para ello contamos con la ayuda de un grupo de amigas, apasionadas por la decoración de mesas:

Han colaborado preparando unas creativas mesas y participando en la historia, donde se mezclan y confunden con los protagonistas de la novela de Hodgson Burnett:

  • Mary, niña de 10 años, la princesa de nuestro cuento de hadas.
  • Colin, niño de 10 años y primo de Mary.
  • Dickon, 12 años, quien ayuda a Mary a recuperar el Jardín.
  • Petirrojo, pajarillo que nos ayudará a descubrir la llave y la puerta escondida del Jardín.

El Sr. y la Sra. Craven y su jardín secreto

Mary, enfermiza, desagradable y malhumorada, recién llegada de la India tras la muerte de sus padres, es recibida en la Mansión de Yorkshire, una residencia de casi cien habitaciones, propiedad de su tío el Sr. Craven,.

Le dicen que debe permanecer en sus habitaciones, cuidada por una sirvienta, Martha, quien le cuenta la historia de la difunta Sra. Craven. Ésta pasaba horas en un jardín privado lleno de rosas, pero que ahora estaba cerrado y la llave enterrada.

Martha, muy a menudo, le iba sugiriendo que saliera a pasear por los jardines de la mansión y por ese extenso páramo que continuamente contemplaba desde su ventana y que tanto le desagradó a su llegada, siendo en estos paseos por el jardín, donde empieza su gran aventura.


Decoradoras de mesas | El jardín secreto


VERÓNICA PONCE OTERO
@bajo.mis.alas

Verónica, al igual que Mary, es curiosa y decidida. La mayor parte de su tiempo lo pasaba imaginando ese jardín que, continuamente, Martha le iba describiendo. Su entusiasmo y curiosidad por él iban creciendo cada vez que la escuchaba.

El jardín era un lugar paradisíaco, donde disfrutaban el señor Craven y su esposa, realizando continuamente largos paseos por él. Pero desde hacía 10 años permanecía cerrado, cuando la Sra. Craven tuvo una caída mortal desde la rama de un árbol, en la que diariamente se sentaba.    

Tras la muerte de su esposa, el Sr. Craven decidió cerrar el Jardín y enterrar bajo tierra la llave de la puerta. Amargado por esta situación, y huyendo de forma inconsciente de sí mismo, se dedicaría a viajar de forma continua por diversas partes del mundo.

Hasta que un buen día, Verónica, como Mary, le hizo caso a Martha y salió a pasear por los maravillosos jardines de la mansión, teniendo la oportunidad de conocer y hacerse amiga de un pequeño y vivaracho petirrojo, tan vivaz y despierto que no dejaba de revolotear.       

Verónica disfrutaba continuamente de la compañía del petirrojo, divertidos y felices encuentros en los que un día, entre risas y juegos llegan a descubrir la llave y la puerta que permanecía de forma oculta entre una gran maleza de hierbas y plantas, cual guardián protegiendo ese misterioso jardín.

Verónica, al abrir la puerta por primera vez, entró cautelosa y con la esperanza de encontrar vivas, después de tantos años, las plantas y árboles que allí habría. Tras cruzar la puerta, contempla perpleja campos llenos de maleza, pequeños arbustos, matas, pinchos y árboles de variedades extrañas, y se sorprende de tal manera, que su fantasía e imaginación se disparan por arte de magia, pensando cómo sería antaño ese jardín que había ante ella.

Verónica Ponce Otero

Lo imaginó, con extrañas variedades de plantas y perfumadas flores, bonitas estatuas, que ahora permanecían envueltas de matorrales y con unas maravillosas mesas, y que en ese mismo lugar se vestirían entonces con todo detalle. 

Verónica Ponce Otero

Era tanta su ilusión, que ya soñaba en crear una bonita mesa en él, con sus platos de Dior, copas de bico, mantel blanco, y un hermoso camino de mesa  a juego con las servilletas de toile de jouy.

Le añadiría unas velas, cómo así lo haría la Sra. Craven, cuando el Jardín se encontraba en su máximo esplendor.

Y Verónica soñó con tal intensidad con esa mesa, que hizo realidad la magia del jardín, como aquí podemos observar, con esta espléndida y hermosa mesa.


Mª DEL MAR CAPARRÓS RAMOS
@marcicaparros

Mar es tan atrevida y observadora como Dickon, el hermano de Martha. Su gran capacidad para inventar historias hace que se dispare de tal forma su imaginación y fantasía que, cada vez que visitaba el jardín, no dejaba de fantasear y crear nuevas ilusiones, de soñar despierta, y de sentir en sí misma esa pasión y entusiasmo que el jardín continuamente le generaba.

De gran sencillez y generosidad, apasionada de la vida campestre, habla con los animales, como lo hacía Dickon, y dice saber todo lo que ellos le comunican, pero sobre todo, es una gran apasionada de la naturaleza y de cómo vestir una bonita mesa en ella, para poder disfrutar de encantadoras tardes con sus amigos Dickon y el pequeño petirrojo.

Mar comparte con Dickon su secreto sobre el jardín que había descubierto, y juntos empiezan a dejar correr la imaginación, como el vuelo de un ave, de cómo podría llegar a brillar ese jardín.

Mª del Mar Caparrós Ramos

Mar soñó con rapidez una mesa vestida con uno de esos mantones de Manila, que la Sra. Craven  traía de sus continuos viajes por el mundo. Lo pondría por mantel, y elegiría el negro a juego con las copas negras, para representar a esa niña mimada y egoísta.

Mª del Mar Caparrós Ramos

Colocaría unas servilletas traídas de la mansión, bordadas por la Sra. Craven en sus ratos libres, platos con flores, acordes a las que habían en el Jardín, imaginando bellísimas flores de azaleas como antaño habrían, y candelabros en forma de lámpara de Aladino, que también decoraría con flores, como así lo haría la Sra. Craven en la época en la que el jardín mostraba toda su hermosura y esplendor.

Mar, de alta carga creativa, depositaría en esa mesa imaginaria la llave encontrada con su amigo el petirrojo, que les acompañaría en sus diarias tardes de merienda.

Y las cosas que con tanta fuerza se desean terminan haciéndose realidad, como el sueño de Mar en esta magnífica mesa, en la que destaca la llave que cerraría todavía ese “Jardín Secreto” que nadie más conocía.


JUANA SANZ CABRERA
@enelpaisdelasilusiones

Juana  dedicaba su tiempo a corretear por los jardines de la mansión, y por el silvestre y agreste páramo. En estos paseos podía sentir y disfrutar el aire fresco que tanto le agradaba  y que al mismo tiempo le beneficiaba. Con el paso del tiempo se iba produciendo un cambio en sí misma, pasando de ser esa niña enfermiza y delicada, como lo era Mary, a aumentar su apetito e ir desarrollando sentimientos de admiración, euforia y esperanza.

Preguntona e interesada, como lo era Mary, le pide a Martha, un libro sobre jardines y cómo cuidarlos, cuya obsesión era aprender el arte de cultivarlos y su intención empezar a trabajar en él cuanto antes y poder recuperarlo.    

Juana Sanz Cabrera

Su imaginación le lleva a imaginar y crear una mesa con su amigo el petirrojo, quien no dejaba de acompañarla.

Pensaba continuamente con semillas para esparcir y que así crecieran hermosas flores de gran diversidad y hermosos colores como glicinias, campanillas blancas, rosas, que fueran tan delicadas como olorosas, y así llenar de perfume el tan sublime jardín.

Juana Sanz Cabrera

Soñó con un mantel de petirrojos, al igual que los platos, vasos de colores acordes al entorno que le rodeaba, y una regadera como jarrón, donde pondría un ramillete de flores frescas recién cortadas, que le darían ese toque de vivos colores y alegría en su mesa.

La crearía como señal de amistad y cariño hacia su pequeño amigo el petirrojo, quien le ayudó a descubrir la llave y la puerta.

Y era tanta su pasión por su amigo, como lo era por las mesas, que lo que era una fantasía, un sueño o una ilusión se convirtió, por arte de magia, en una realidad, como podemos ver en esta preciosa mesa.

MÓNICA RAMÍREZ DE HERNÁNDEZ
@latavolacolorata

El padre de Mary trabajaban para el Gobierno Inglés en la India. A su madre sólo le interesaba la vida social e ir de fiesta en fiesta. Mientras la niña recibía poca atención por parte de sus padres, era asistida por criadas nativas.

Mónica, no deja de ser romántica y tener una gran imaginación como Mary. Su creatividad se desbordaba cuando su estancia en el jardín le incitaba a imaginar bellísimas mesas, que ella misma quería realizar, rodeadas de abundante vegetación, de hermosas y fragantes plantas y flores, acompañadas por el canto de las aves y pájaros, o escuchando la dulce melodía de las hojas al ser mecidas por el viento.

Mónica y Dickon, tras un periodo de tiempo visitando el jardín todos los días, deciden contarle su secreto al viejo Ben, el jardinero. Se hacen buenos amigos y éste les ayuda a cuidar y cultivar cuanto sembraron.  

Mónica Ramírez de Hernández

Cada día que iba pasando les permitía poder ir apreciando el resultado del trabajo que con tanta ilusión y entusiasmo estaban haciendo. En un momento mágico, Mónica se encuentra en un idílico rincón y siente al instante que ese espacio es el lugar ideal dónde colocar una espléndida mesa para reunir a sus amigos y poder descansar allí, con una exquisita comida, del continuo trabajo que estaban realizando.

Y su fantasía iba creciendo, al compás que su imaginación iba y venía. 

Mónica Ramírez de Hernández

Sí, lo tenía claro, pondría un mantel de flores, pero que fueran de bellos y atractivos colores, como el rojo, para que aportaran tanta pasión y alegría como ella en esos momentos sentía.

Pondría esos platos que tanto le cautivaban cada vez que en la Mansión se acercaba a la alacena de la Sra. Craven, con esas diminutas florecillas silvestres. Y unos vasos, en armonía con ellos, en los que se apreciaban también lindas florecillas pintadas, como lo expresaría un pintor.

¿Y unas servilletas en rosa con unos delicados servilleteros en forma de mariposas? Su ilusión e imaginación iba cada vez más en aumento.

El jardín ya presentaba maravillosos tulipanes, rosas, anémonas con su delicadeza y fragilidad en sus pétalos, además de gran variedad de flores con multitud de colores. Con ellas podría realizar unos bonitos ramos que decorarían su mesa.

Y con tanto ahínco lo vivió, que hizo que la magia hiciera realidad una atractiva mesa como ésta.


CECY TORRES BARROS
@mesas_con_amor_2022

Cecy es tan atrevida como observadora. No deja de sentir admiración por ese jardín tan lleno de belleza como de magia. Cada día sentía más y más la necesidad de llegar hasta él, de rodearse de cuanto allí había y sentir la dulce fragancia que cada flor le ofrecía.

Cecy, como la pequeña Mary, es pura felicidad, siempre consigue cuanto se propone, tenía claro dónde y cómo poder conseguir lo que necesitaba: semillas y diversidad de plantas que Ben le conseguía, amigos que colaboraran e ilusiones que no faltaran.

Un lugar que les unió, un lugar donde disfrutar y cooperar participando todos a una, un compañerismo creado por esa amistad que les unía, tardes de risas y alegrías,  contacto con la naturaleza, gran entusiasmo por cuidar el jardín, que con la ayuda de Ben iba cambiando y adquiriendo un gran atractivo y belleza. Todo esto  le lleva a Cecy a sentir una gran felicidad y percibir que el paisaje, el entorno que le rodea, y la felicidad de estar con los amigos, le iba haciendo abandonar esa soledad de antaño, para pasar a sentirse cada vez más acompañada.

Ceci Torres Barros

Cecy, tan romántica como creativa, sueña con una mesa en el jardín donde pasar la tarde con sus amigos. Haría un centro de mesa con unas fragantes flores recién cortadas y copas de bicos como las que apasionaban a la Sra. Craven. Le pondría  unos  preciosos caminos de mesa con flores, para darle belleza y alegría a esa mesa para compartir. Añadiría unos maravillosos platos también floreados, que le darían suma elegancia a esa bonita mesa con la que soñaba.

Ceci Torres Barros

Y, por esa magia y poder que otorga El jardín secreto, podemos ahora contemplar la mesa tan bella y armoniosa que Cecy se permitió soñar e imaginarla con sus amigos celebrando en ella sus deseados encuentros en las divertidas tardes de primavera. Y disfrutar todos juntos ese atractivo y espléndido jardín en primavera, que con tanto esfuerzo e ilusión habían conseguido.


ALMUDENA GONZÁLEZ HIDALGO
@almudenabird

Almudena, tan ingeniosa y creativa como Mary, princesa de nuestro cuento de hadas, tiene gran facilidad para imaginar una acogedora mesa a la hora del té. Organizar sus encuentros de cada tarde le resultaba una experiencia única e inolvidable.

Se llenaba de inspiración para planificar ocasiones especiales, imaginando una mesita tan acogedora como entrañable: la vestiría con mantel blanco sobre el que realizaría una linda guirnalda con maravillosas plantas de flores blancas que crecían en aquel jardín, flores extrañas, frágiles y excepcionales, ya que toda su obsesión era recuperar ese jardín que un día lo fue y que volvería, con ayuda de sus amigos, a conseguir todo su esplendor y belleza.

Almudena González Hidalgo

Imaginaba los platos con delicadas y bonitas flores de distintos colores, combinadas con gran armonía entre sí, como los arriates que ella misma hacía, con la ayuda de Ben y Dickon.

En un bonito candelero de porcelana en tonos azules, a juego con los platillos de pan, colocaría una vela azul, con una tulipa de cristal para protegerla del viento.

Con delicadas y elegantes copas de agua labradas, mientras las vagas mariposas, revoloteaban de flor en flor, en un ambiente al aire libre, y donde las rosas destacan por su fragante belleza.

Almudena González Hidalgo

Si realizamos un viaje visual por esta mesa, podremos contemplar esa nota de gracia que Almudena visualizó en su sueño, con esa perfumada guirnalda, cual hermoso detalle aportado por el pintor, en su admirable obra de arte.


TERESA CARBALLO ANDRÉS
@teresa._ponlamesa

Teresa, al igual que Mary, posee un gran optimismo y gran interés por todo aquello que le rodea. El privilegio de poder estar en contacto con la naturaleza, hace que se vayan produciendo en su interior sentimientos de gran euforia e inmenso amor por ese jardín que un día descubrió y que guarda en sí misma como un gran secreto.

Ver cumplir sus sueños, es todo su objetivo.                             

Cierta noche, cuando se encontraba en la cama, escuchó el llanto de un niño al que había oído llorar en sucesivos días, y no pudiendo resistir más su curiosidad: decidió salir en busca de ese llanto.

Y allí, en la soledad de la noche, descubrió la presencia de Colin, su primo, de 10 años también, que siempre había permanecido en su propia habitación desde que nació y sin conocer la luz del día, enfermizo, inválido, histérico y egoísta y que siempre cree que va a morir.

Teresa, compasiva cuando lo vio, hizo que su imaginación le transportara a lugares más sugerentes, como querer llevar a Colin al Jardín secreto que junto a Dickon estaba rehaciendo. Teresa podía sentir que el resurgir de ese “lugar mágico” tendría un efecto beneficioso sobre su primo.

A su llegada, Colin vio, escuchó, y sintió por primera vez la primavera, en el interior de un jardín oculto entre muros, repleto de árboles, plantas y flores.

Teresa Carballo Andrés

Teresa no deja de soñar e imaginar una bonita mesa para esos encuentros en el jardín con Colin y Dickon.

En ese Jardín secreto destaca la figura de una mujer, cual musa o venus, para crear una mesa femenina, y al abrigo de la noche que tantos secretos oculta.

Teresa Carballo Andrés

Soñaba con un maravilloso mantel de encaje blanco, sobre tejido de toile de jouy, y que acompañaría con platos antiguos de Boch que tuvieran de relieve un pez. Cubertería de plata y copas de Bohemia y, como centro de mesa, unas rosas y calas recién cortadas, como a la Sra. Craven le gustaba hacer. Unas velas para iluminar la noche, cuya magia se hacía más patente, entre tanta dulzura y calidez.

Sus sueños e ilusiones le llevaron a crear situaciones más emocionantes que la propia realidad: en un lugar mágico, para una fantástica mesa como ésta.


ANA LOU GARCÍA
@mesas_analou

Ana Lou está tan llena de inquietudes como Mary, quien no dejaba de soñar en un lugar tan hermoso. Imaginaba cómo sería hace tan solo unos años este jardín que mantiene en secreto.

Dickon se encontraba tocando una flauta de madera, sentado bajo un árbol rodeado por varios animales. Su melodía sonaba al unísono con esa música interna que los páramos y jardines nos ofrecen de forma continuada, como el zumbido de las abejas, el trino de los pájaros, el revoloteo de las mariposas, el ulular del viento, o el maullar de un gato.

Música que sabe a gloria, a brezo, a hierba, a flores, a frutas o a tierra mojada.

Ana Lou García

Ana Lou no deja de imaginar. Su fantasía le lleva más allá, en frescas tardes de meriendas, cuando, exhaustos por el trabajo continuo y dedicado a cuidar el jardín, pudieran disfrutar de los logros conseguidos.

Sueña con una mesa en un extraordinario espacio, de gran diversidad de delicadas flores, olorosas y exóticas, con unos estilizados y elegantes flamencos y unas majestuosas y esbeltas garzas paseándose por doquier.

Ana Lou García

Ana imagina una mesa con mantel de tela de lengua mallorquina de color lila. Colocaría unas servilletas en gris oscuro como las que la Sra. Craven guardaba en un cajón de la alacena en la Mansión, y que le darían ese magnífico contraste con los platos tan originales, de forma cuadrada y de color amarillo.

Soñar con los colores y jugar con la bonita combinación entre el lila y el amarillo, le hacía sentirse feliz y alegre con la vida.

Y su sueño terminó siendo realidad, como vemos en esta exótica y delicada mesa para disfrutar en un exótico jardín, mientras se va sintiendo el suave  viento en las mejillas, el aroma de la tierra mojada, o la bella sinfonía del canto de su amigo el petirrojo.


ANA Mª CANTERO REVUELTA
@mesastuyyo

Ana es valiente y decidida. Quiere terminar su obra para pedirle a su tío que regresara a la mansión, e invitarle a comprobar el cambio de ese jardín que él mismo cerró, ocultando la llave y ordenando que nadie lo visitase.

Ana, que cuando entró por primera vez se encontró con un salvaje y desolado jardín, ahora se llenaba de gran felicidad y satisfacción al contemplar tanta belleza y la paradisíaca imagen de cuanto allí había. Era el fruto obtenido con su gran tesón y entusiasmo, que con la ayuda de sus amigos Colin, Dikon y Ben habían recuperado para poder pasar en él largos encuentros, llenos de tertulias, risas, contadas fantasías, y momentos de gran felicidad.

Ana Mª Cantero Revuelta

Su pasión le hace soñar con una mesa situada en un tranquilo enclave del jardín, con mantel fucsia en contraste con el verde de la vegetación. Le pondría una vajilla de Macao, como una que la Sra. Craven trajo en unos de sus viajes, a juego con los pequeños tibores, que utilizaría como jarrones colocando hermosas orquídeas para darle ese toque de alegría, distinción y belleza al decorar su mesa.

Ana Mª Cantero Revuelta

Añadiría hermosos candelabros, con lindas velas, en armonía de colores  al conjunto de la obra de arte que decidiría realizar en su bonita mesa.

Una mesa cuyos colores destacaran en el jardín verde, en el enclave donde la quería realizar.

Colocaría una preciosa bandeja donde presentar el delicado juego de té, con su tetera, tazas, azucarero y lechera. Una mesa cargada de dulces, variedad de sándwiches, y deliciosos scones.

Una mesa de incomparable belleza para disfrutar de una deliciosa tarde con sus amigos, con los que compartía sueños e ilusiones, risas y alegrías. 


MARTA SEGOVIANO LIMÓN
@hilo_x_hilo

Marta proyecta su fantasía e ingenio, como lo hacía Mary, en ese magnífico jardín totalmente recuperado y dispuesto para la visita del Sr. Craven. Su sueño hecho realidad.

Marta elije un lugar del jardín, dónde un dosel de delicadas glicinias proporciona un toque de esplendor a su delicada mesa.

Marta Segoviano Limón

Un mantel lila que ella misma creó con sus propias manos, en armonía con esas bonitas y delicadas flores, al que le añadiría unos preciosos individuales en blanco, servilletas, y unos bonitos servilleteros. Todo ello fruto de su creación e ingenio, puesto que esto es a lo que Marta se dedica en la vida real.

Lo completaría con la mejor cristalería que había en la Mansión, pondría su juego de té de plata, y como centro de mesa un bonito ramillete de glicinias, que le darían ese toque de esplendor a tan exuberante mesa.

Marta Segoviano Limón

El sueño de Marta se hace realidad en tan paradisíaco entorno, donde ya  nunca más la puerta del jardín  permanecerá oculta ya que quedará permanentemente abierta, como hizo saber el Sr. Craven.

Y un idílico paisaje aparecerá tras esa puerta, dónde destacará para siempre su tan elegante y armoniosa mesa.


Conclusión

Con la visita del Sr. Craven a ese jardín que él mismo cerró, ya no sería El jardín secreto, sino el Jardín de la belleza.                                                     

La magia del jardín había dado su fruto, convirtiéndolo en un lugar idílico y paradisíaco, atractivo y placentero.

Ese poder de la magia, también ha creado una especial relación entre los personajes como Mary, Colin y Dickon y las diez colaboradoras que, juntos en esta aventura, descubren los secretos del jardín, envueltos de gran fantasía e imaginación. Sueños que han hecho realidad, tanto en la recuperación del jardín, como en la creación de sus mesas, fruto de la pasión puesta en ello y que les llevará a disfrutar de momentos únicos e inolvidables.

Esa magia que hará valorar mucho más el significado de la amistad, de la colaboración, de la creación en equipo, del amor y compañerismo, de la bondad y del respeto que juntos y al unísono debemos tener por esa Naturaleza que tanto nos aporta.

Porque en el corazón de cada mesa siempre late la emoción de cada una de sus creadoras, que con tanta ilusión y pasión la ha hecho. Ese mismo latido, que al mismo tiempo siente la propia autora, al contemplar y ver la obra terminada en cada una de sus mesas.

Una Mansión de grandes misterios, un Jardín mágico y de extraordinaria belleza y un Secreto que cambiará vuestras vidas, mis queridos lectores, si tomáis la decisión, como un día la tomaron nuestras colaboradoras, de imaginar y crear bonitas mesas.

Portada de El jardín secreto de la Editorial Anaya

Y, como dijo Colin: trataré de descubrir que significa para mí la Magia, pues creo que hay Magia en todo lo que nos rodea.


El jardín secreto
Escrito por Juana Sanz,
en colaboración con las siguientes grandísimas decoradoras de mesas, sin orden de excelencia, pues todas son igualmente magníficas:
Verónica Ponce Otero, Mª del Mar Caparrós Ramos, Mónica Ramírez de Hernández, Cecy Torres Barros, Almudena González Hidalgo, Teresa Carballo Andrés, Ana Lou García, Ana Mª Cantero Revuelta y Marta Segoviano Limón.


La geología versus el dogma climático (secuela)

Como los lectores habituales de Entrevisttas.com conocen por publicaciones anteriores, en noviembre de 2022 apareció en TIERRA Y TECNOLOGÍA (T&T), la revista del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de España, la primera parte de un artículo titulado La geología versus el dogma climático, cuya preparación me había sido requerida por el propio Colegio. En efecto, a la vista del éxito que habían suscitado mis artículos publicados en esta revista digital, el Colegio consideró de interés que se hiciera un resumen de los mismos. Dada la extensión del artículo, T&T decidió su publicación en dos partes. La publicación de la primera parte, desencadenó la enérgica oposición de un grupo de 130 investigadores, que firmaron una declaración, calificando al artículo como carente de fundamentos científicos, solicitando la retirada del mismo y que la segunda parte nunca fuese publicada. Posteriormente, en sentido opuesto, hubo una reacción a favor del contenido del artículo por parte de otro colectivo, integrado por 193 geólogos y otros profesionales. Estos, suscribieron una carta dirigida al Colegio, manifestando su conformidad con el contenido del mencionado artículo, defendiendo la libertad de expresión científica del autor y requiriendo la publicación de la segunda parte.

Finalmente, como fue solicitado por los firmantes del manifiesto, TIERRA Y TECNOLOGÍA se negó a publicar esa segunda parte, aduciendo excusas que no se ajustaban a la realidad. Por ello, se recurrió a este mismo medio, Entrevisttas.com, para publicarla en Enero de 2023.

Recientemente, en Mayo de 2023, ha aparecido en TIERRA Y TECNOLOGÍA un nuevo artículo, titulado Cambio climático natural versus calentamiento antrópico, firmado por José G. Sánchez Cabañero, focalizado en criticar el contenido y rebatir las conclusiones de las dos partes del artículo precedente. En mi opinión, los argumentos y datos utilizados por el Sr. Sánchez Caballero, no invalidan las conclusiones postuladas en La geología versus el dogma climático ya que, como suele ocurrir con la mayor parte de las hipótesis y modelos sobre cambio climático, están basadas casi exclusivamente en informes del IPCC, cuyos datos abarcan intervalos temporales muy limitados e insuficientes, y cuyo tratamiento estadístico ha sido muy criticado, o incluso acusado de manipulación. En este contexto, y desde mi punto de vista, carece de sentido iniciar aquí un análisis pormenorizado y detallado, punto por punto, de los argumentos utilizados. Creo que, mejor que iniciar un debate largo y farragoso, es preferible que el propio lector pueda juzgar por sí mismo la validez de las explicaciones, razonamientos, argumentos y datos utilizados, accediendo directamente y sin intermediarios a los textos originales, para que cada cual pueda extraer sus propias conclusiones:

En cualquier caso, y desde un punto de vista muy general, sí me gustaría recordar y reiterar algunos postulados que están en el fondo de todos mis artículos publicados, individualmente o en compañía de otros autores:

  • El fenómeno de calentamiento global que se está produciendo en la Tierra se inició muchísimo antes, miles de años antes, del inicio de las actividades industriales humanas de los últimos 150 años.
  • No puede considerarse como demostrado que ese calentamiento sea provocado por la acumulación de gases de efecto invernadero, especialmente el CO2, en la atmósfera, ya que sus respectivas evoluciones no guardan las relaciones causa-efecto que debieran observarse si estuviesen realmente relacionados.
  • El hecho de que exista un calentamiento global no implica que el clima terrestre esté evolucionando hacia una situación catastrófica, calificada como emergencia climática. Para ello, sería necesario detectar que actualmente está ocurriendo algo que nunca ha pasado antes, y los datos geológicos indican todo lo contrario.
  • En el futuro inmediato, el nivel del mar seguirá subiendo a un ritmo de  2-3 mm/año, hasta que se inicie el próximo ciclo de enfriamiento, tal y como se ha venido registrando a lo largo de los últimos 5.000 años. Esa velocidad, lejos de ser anómala y preocupante, es muy lenta en comparación con los aumentos registrados al final de la última glaciación, que sin contribución humana, llegaron a ser del orden de 10 mm/año.
  • Las medidas que se están adoptando para restringir las emisiones de CO2, son estériles para modificar significativamente la evolución de la temperatura media del planeta, controlada por factores y parámetros que escapan al control humano. No debe olvidarse que la contribución antropogénica al contenido del CO2 atmosférico es menor del 3-4% del total, y que la capacidad de absorción de ese pequeño porcentaje, está saturada casi al 100%. Es decir, que su contribución al efecto invernadero sería tan insignificante, como volver a pintar de negro una placa negra que ya absorbe la luz al 100%.
  • Es imposible reclamar o pretender alcanzar una temperatura media global de 14ºC, o un nivel del mar estable en su posición actual, porque es algo que no ha existido nunca, ni podrá existir, ya que la evolución climática forma parte de la naturaleza de nuestro Planeta. Hemos de mirar la Tierra como un ente dinámico y aceptar que (así lo demuestra la historia geológica), lo que está ocurriendo actualmente con el clima, forma parte de la más estricta normalidad. Y, del mismo modo que hicieron nuestros ancestros desde la aparición del Homo sapiens, hemos de aprender a adaptarnos a esos cambios.

Hemos de mirar la Tierra como un ente dinámico y aceptar que (así lo demuestra la historia geológica) lo que está ocurriendo actualmente con el clima forma parte de la más estricta normalidad. Y, del mismo modo que hicieron nuestros ancestros desde la aparición del Homo sapiens, hemos de aprender a adaptarnos a esos cambios.

Por último, creo que no es científicamente válido recurrir constantemente como argumento a la abrumadora unanimidad del consenso que, además de no ser tan aplastante como se suele decir, carece en sí mismo de valor demostrativo y no es en ningún caso garantía de validez científica. Por ello, y atendiendo también a las formas y al lenguaje utilizado en Cambio climático natural versus calentamiento antrópico, viene muy al caso recordar una vez más las palabras de Pascal Richet, ya mencionadas en la primera parte del artículo: la noción de consenso no es pertinente aquí, porque la historia de la ciencia no es más que un largo paseo por el cementerio donde descansan en paz las ideas aceptadas sin discusión durante mucho tiempo. Más bien, sirve de justificación para desterrar del debate cualquier idea heterodoxa que cuestione el dogma. Como ha experimentado el autor de estas líneas, el rasgo más inquietante del debate sobre el clima es el deseo de descalificar de entrada al adversario arrastrándolo a otros campos no relacionados con el problema, en lugar de ofrecerle comentarios críticos a los que podría responder científicamente. Sorprendentemente, el libre debate en que se ha basado el progreso científico en la Historia ha sido sustituido por acciones propias del totalitarismo como la difamación, el intento de silenciamiento y la persecución del disidente bajo amenaza de ostracismo. Quizá Aristóteles, con su lógica, pensaría que esta violencia y esta imposición son en sí mismas un indicio de en qué lado del debate se encuentra la verdad.

Hay un aspecto, no obstante, en el que me gustaría darle la razón al Sr. Sánchez Cabañero, ya que muy acertadamente, puntualiza que en el contenido de mi artículo se hurta el análisis de las implicaciones éticas que se derivan del carácter social de este asunto que, de forma necesaria, es su trasfondo. Siempre he creído que la Ciencia debe centrarse en comprender e interpretar el comportamiento de la naturaleza, y que las consecuencias éticas, sociales o políticas que se deriven de los fenómenos naturales no deben interferir en su interpretación, aún el caso de que las conclusiones alcanzadas no sean políticamente correctas.

Siempre he creído que la Ciencia debe centrarse en comprender e interpretar el comportamiento de la naturaleza, y que las consecuencias éticas, sociales o políticas que se deriven de los fenómenos naturales no deben interferir en su interpretación, aún el caso de que las conclusiones alcanzadas no sean políticamente correctas.

Por último, no quiero dejar de agradecer al Colegio de Geólogos y a la revista TIERRA Y TECNOLOGÍA su imparcialidad y ecuanimidad, al permitir la publicación de invectivas contra el contenido de un artículo cuya preparación fue solicitada por ellos mismos, que fue revisado y aceptado en su integridad y al que, finalmente, le fue negada la publicación de la segunda parte.


La geología versus el dogma climático (secuela)
Por Enrique Ortega Gironés


Cedros mensajeros

La Fuenfría es un paraje del municipio de Igualeja (Málaga). Ubicado en la matriz montañosa de la Serranía de Ronda, se enclava en el interior del monte público de aquella localidad, perteneciente a los propios de su Ayuntamiento. Como tantos otros de aquel conjunto montañoso es un lugar lleno de historia. Desgraciadamente, de historia turbulenta, vinculada a uno de los últimos pasajes atribuidos al bandolerismo andaluz, protagonizado por Francisco Flores Arrocha, vecino de la localidad que acabó sus días en 1932.

De forma similar los últimos andaluces que se levantaron contra el Rey de las Españas a finales del siglo XVI también asentaron su campamento y refugio entre estos collados y oteros. El puerto de la Refriega o la Sierra del Real, conservan nombre de eventos militares. El Meliche, vecino morisco de Igualeja, aún tiene escrito su nombre en la memoria de estos barrancos.

Siempre fue un lugar de paso. Los puertos de montaña que se presentan desde el llano de Ronda hasta la costa discurrieron siempre por aquí de forma serpenteante cuando los senderos se acoplaban fácilmente a las laderas montañosas. La ruta entre Marbella y Ronda fue así un camino de conexión que vinculaba los usos marineros de la costa con los ganaderos de la montaña o los agrícolas del llano rondeño. Hoy en día, ese camino, ya mejorado, mantiene su uso conectivo habiéndose transformado al uso turístico como Puerta verde de Marbella.

Pero también tuvo un pasado más amable. En los años 50 acogió un pequeño vivero para producción de planta (Guerrero, com. pers.) que el Patrimonio Forestal del Estado utilizó para reforestar en los montes públicos de la zona. No faltaba el agua, era fresco en verano, la tierra era profunda. El lugar ofrecía condiciones inmejorables para ese uso. En aquellos tiempos era usual el cultivo sin envase, lo que se llama producción de planta a raíz desnuda.

Algunos de los cedros y pinos cultivados, allí quedaron y prosperaron hasta lograr dimensiones colosales, convirtiéndose en monumentos de vida frente a la tragedia que marcó la historia de su entorno.

Produjeron semilla llegada su madurez y ahora tienen descendencia, mostrando que las montañas divisadas por sus ancestros desde el Rif al otro lado del mar, son también un lugar bueno para vivir. Aunque tuvieran suelos pobres y casi tóxicos, como las peridotitas de Ronda.

Recientemente, rompiendo esta armonía natural que enmarcan el agua cristalina y los árboles monumentales de este paraje, los simples mentes salvadores de la tierra bermeja han llevado a cabo una de esas que se llaman acciones anónimas, con lo que alimentan la historia trágica de este lugar.

Han procedido a estrangular cuantos han podido al amparo de la noche y la luna llena, con la idea de que mueran y callen su testimonio.

Siguiendo protocolo similar a quienes protestan las prohibiciones quemando el monte, o la restauración del equilibrio biológico matando lobos, estos otros actúan intentado ahogar árboles seculares al estigmatizarles como especies exóticas de carácter invasor. El democrático criterio de unos cuantos urbanitas trata de imponerse a la voluntad de sus convecinos propietarios.

Uno de estos árboles, que con sus 80 cm de diámetro anda próximo al siglo de edad, ha visto cercenado el tronco por el que respira y se nutre. Nunca pareció estorbar, ni hasta ahora nadie increpó contra él o produjo daños a ninguno de ellos. En su pacífico estar, conviven con pinos y pinsapos que prosperan también aquí de forma espontánea.

De forma silenciosa, pausada y generosa, nos han transmitido el mensaje de que su madera, la mejor de las coníferas, tenía cabida entre los pinos y encinas de este lado del mar, el mítico al Andalus. Incluidos los sustratos complicados ricos en magnesio. Para bien de sus habitantes y con la tolerancia de sus ecosistemas.

Pero la misiva ya llegó a sus amigos del pueblo, los propietarios del monte. Esperemos que, muerto el mensajero, su martirio no haya sido en vano.

Referencias:
Guerrero Gil, R. (2020).- Comunicación personal. Entrevistas sobre Flores Arrocha y la Fuenfría. El Madereo en la Sierra del Real


Cedros mensajeros
por Antonio Pulido Pastor


El retrato de Dorian Gray o el encubrimiento de la realidad en el Derecho

El retrato de Dorian Gray (1890) es una de las obras más conocidas del gran autor irlandés Oscar Wilde (1854-1900), cuyo argumento presenta a un joven de notable belleza que desea conservar de forma eterna su apariencia, por lo que, ante un retrato de su persona en el momento de vital esplendor, vende su alma al diablo con el fin de que los estragos del tiempo y de los vicios no se manifiesten en la realidad, pasando tales efectos a formar parte exclusivamente del cuadro. De este modo, a medida que la entrega de Doran Gray a la lujuria y a la perversión aumenta, el retrato pasa de esbozar una sonrisa malévola a convertirse en el reflejo de la monstruosidad y podredumbre de su alma, en definitiva, de la verdad que se oculta.

Una de las conclusiones de la obra de Wilde es que, con gran frecuencia, no resulta prudente el confiar en las apariencias, ya sea de personas, situaciones y/o, también, de los negocios y actos jurídicos, pues tras ellos tal vez se encuentre una realidad muy distinta a la que se ofrece. En la práctica jurídica es frecuente encontrar a Dorian Gray.

En el ámbito civil, esta manipulación de la realidad se manifiesta en los negocios jurídicos simulados y fraudulentos. Como si de la obra literaria se tratase, se presenta un contrato o negocio jurídico que, formalmente, es lícito y obedece a un objeto libremente pactado entre las partes. Sin embargo, yendo más allá del revestimiento formal, conociendo los lazos existentes entre los intervinientes, así como sus situaciones jurídicas pasadas y coetáneas con el contrato celebrado, puede verificarse que su razón de ser es otra muy distinta de la que proyecta, habitualmente contraria a Derecho y de naturaleza defraudatoria. Son dos los tipos de simulación que pueden surgir: absoluta, en la que en realidad no existe causa en el contrato, por lo que ante la falta del elemento esencial de la causa del negocio jurídico, de conformidad con el artículo 1261 del Código Civil, este es nulo de pleno Derecho; y, la más frecuente, la simulación relativa, en la que debajo de la causa del contrato aparente se encuentra otro motivo, otra razón de ser. Así, una compraventa puede encubrir una donación, si se examinan la relación entre las partes y el precio estipulado. El fin de la simulación contractual nunca es positivo, pues lo que se pretende es el incumplimiento de obligaciones, ya sea entre particulares o con las Administraciones Públicas, y puede llegar a conformar una actividad antijurídica, esto es, un delito, pues no es infrecuente que la simulación relativa se emplee para la despatrimonialización, en fraude de acreedores, y de este modo, además de la nulidad del contrato, se puede incurrir en diversas modalidades de ilícito penal. Frente al negocio simulado, el negocio jurídico fraudulento es incluso de una peor naturaleza, pues la causa ilícita se manifiesta abiertamente, y el propio negocio jurídico es en sí mismo ilícito, no permitido por las normas jurídicas; no se trata ya de defraudar a través de la simulación, sino que la afrenta al Derecho resulta evidente, y el contrato se ha celebrado con el ánimo per se de defraudar. A ello se añade la clásica doctrina del levantamiento del velo (con una denominación muy ilustrativa), que ha permitido la penetración de los operadores jurídicos a través de sociedades y empresas para llegar al último responsable.

En el orden penal, el mundo de las apariencias adquiere su total dimensión, pues, además de supuestos de ilegalidad flagrante, es en este campo, por su naturaleza, en el que se va más allá del formalismo, verificando, a través de la investigación y de las pruebas, la instrumentalización de las formas con fines delictivos, adentrándose en los planes previos, en las maquinaciones urdidas, en las voluntades dolosas de quienes se ponen, literalmente, detrás de la formalidad, a modo de escudo del que se sirven, para perpetrar los actos ilícitos pretendiendo no ser descubiertos.

El encubrimiento de una realidad que pretende no hacerse visible, por mostrar una cara tenebrosa, al mismo tiempo que real, es así trasladable desde la obra inmortal de Wilde al quehacer jurídico, en el que muy frecuentemente aquel ominoso retrato, oculto entre las sombras, gracias a la acción de la Justicia, llega a salir a la luz para ser revelado y con ello, como ocurre en la novela, el equivalente a su destrucción, tanto del propio cuadro como de quien en él está retratado: la atribución de las responsabilidades en Derecho procedentes, el peso de la Ley.

Todo retrato que haya sido pintado con sentimiento es un retrato del artista, no del modelo. Éste no es más que el accidente, la ocasión. El modelo no es quien es revelado por el pintor; antes bien, es el pintor quien se revela a sí mismo en el lienzo pintado. La razón por la cual no quiero exponer este cuadro es que temo haber mostrado en él el secreto de mi propia alma.

El retrato de Dorian Gray

Me encanta el teatro. Es mucho más real que la vida.

El retrato de Dorian Gray

El retrato de Dorian Gray o el encubrimiento de la realidad en el Derecho
Por Diego García Paz, Letrado Jefe de Civil y Penal de la Comunidad de Madrid. Académico Co. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.


Viaje al Círculo Polar Ártico

Según el credo budista, las acciones que promueves en tu vida te son devueltas a lo largo de ésta o de otra venidera. Es lo que llaman karma. A nivel más teórico y técnico, se diría que la energía que inviertes en algo revierte de forma similar y en el mismo sentido. Se transforma.

Esta versión espiritual concuerda con el plano más físico y material, según fija el Primer principio de la Termodinámica. Pero, a diferencia de éste, no se sigue la eficiencia decreciente de los procesos que establece el Segundo principio por el que se rige la energía de los sistemas naturales. Al contrario de lo que dicta, el rendimiento de una acción puede resultar afectado por un múltiplo de índice desproporcionado a la causa que lo produce. Dicho de forma más sencilla: haces un favor y el Universo te compensa con algún privilegio asimétrico e inimaginable.


La taiga y la tundra

Un pequeño gesto en pro de los perros de trineo, que promueve el musher José Luis Pedrero me ha llevado nada más y nada menos que al norte de Laponia sueca. Ver auroras boreales o conocer personalmente ecosistemas clásicos por primera vez en mi vida ha sido toda una aventura.

La taiga, el bosque denso boreal, es uno de los territorios forestales más grandes del mundo. La tundra asimismo, uno de los pastizales más extensos del Planeta. Uno y otra tienen singularidades que los hacen únicos.

El primero consiste en una enorme franja latitudinal que se extiende en el cinturón preártico. Su origen es debido a una sequedad estacional a lo largo del año que, al contrario de otras regiones o biomas clásicos, se genera por las bajas temperaturas y la presencia de agua en forma cristalizada no disponible para las plantas.

La segunda, es la franja de terreno que sigue a aquella en latitud. Las condiciones son aún más severas y el período vegetativo más corto. Apenas tres meses. Ello no da para garantizar la subsistencia de colosos arbóreos y se reduce a plantas cortas y un pastizal formado por musgos, líquenes y algunos arbustillos de poco talle (arándanos, brezos, sauces enanos, abedules…).


Los socioecosistemas

A medida que uno acumula años, experiencias, parece que va encontrando el verdadero sentido de la vida. Tal vez sea eso que llaman madurez. En esa línea, descubrir personas, sus vínculos y cómo se relacionan entre sí, en cada parte del mundo, puede que sea lo más importante. No en vano, esos sí que son sistemas únicos, socioecosistemas. Sistemas sociales que cumplen el sentido original del oikos griego: la casa, el nudo fundamental que constituye la familia, célula básica del sistema humano.

En esta ocasión he tenido la enorme suerte de conocer a Petter Karlsson y su entorno familiar, natural y deportivo. Es el campeón del mundo en carreras de trineo con perros en larga distancia, título revalidado en más de una ocasión.

Petter es un conector vital entre la naturaleza más salvaje y la humana. Como conductor de perros de trineo (musher), posee la posición alfa en una gran familia canina de más de 60 miembros. Su actividad deportiva le permite adentrarse en el interior de Laponia sin ningún tipo de límite.

Adaptado al entorno que le rodea desde pequeño, es uno más de sus componentes naturales. Su pueblo natal, Slussfors (Suecia) se encuentra relativamente cerca, al sur, del Círculo polar ártico. Se trata de un pequeño núcleo humano de carácter disperso, como suele ser habitual en estos espacios de tan escasa capacidad agrícola. El trato cordial entre vecinos es lo usual. Y, en estos lares, parece que el culto canino es general.

Algunos de sus vecinos, adoran la nieve y los perros. Vinieron incluso de lejos para asentarse aquí y sentirse unidos a estos paisajes cada vez que salen con su trineo. Es el caso de Lysiane Pernet y Rolf Gerber, oriundos de Suiza, o el de Patricia Berner, de Alemania.

Lysiane y Rolf son dos jóvenes metidos en los setenta años que viven este entorno polar con entusiasmo diario. Guiado por ellos he tenido mi primera experiencia de trineo y moto sobre nieve.

Petter es el nexo entre los componentes de su vecindario. La taiga aparece con tan solo cruzar la puerta de casa. El bosque interminable, los lagos helados y la tundra ártica son su campo de entrenamiento. El conocimiento de este medio, su manejo con los perros y su disciplina mental son el equipamiento con el que no es de extrañar su dominio en la especialidad.

He tenido el privilegio de compartir con él y su equipo una de sus expediciones al Círculo polar ártico (Arctic Circle Experience 2023). Casi 600 km de recorrido de ida y vuelta a través de aquellos paisajes de película y un ambiente de leyenda.


El frío ártico

Nieve por doquier, hielo, montañas, perros de trineo, y unas condiciones extremas totalmente nuevas para mí. Aunque conocía el frío de otros lares (en Albacete es fácil despertarse con más de una decena de grados bajo cero), el poderío ártico parece ser muy especial.

La alta montaña presenta circunstancias climáticas muy similares. Y, por ende, también de vegetación. Taiga y tundra tienen representación en ciertos pisos bioclimáticos de montañas. Los bosques de coníferas, en altitud, y las cumbres peladas son su correspondencia. Pero el Ártico parece ser un dominio más extremo.

El recorrido ha sido para mí un viaje de estudios a través de un transecto que me ha permitido calibrar personalmente alguno de los biomas característicos del hemisferio boreal y en concreto los bosques y pastizales más septentrionales del mundo.

Encontrar -4 ºC en el aeropuerto de Arlanda (Estocolmo) fue la primera bocanada de clima nórdico que me servían como anticipo. Desde la ventanilla del avión pude apreciar la primera vista de ese nuevo paisaje en el que iba a estar inmerso durante los días siguientes.

Mi destino final, Umeå, me guardaba otra sorpresa: la aproximación en vuelo regular me permitió apreciar claramente la presencia de banquisa de hielo sobre su bahía. Quince minutos aéreos que, supongo, debían abarcar desde Normaling, unos 50 km al sur de aquella.

Umeå se sitúa en la desembocadura del río Ume. Es la capital de la provincia de Västerbotten, que tiene unos 5,5 millones de ha (aprox. cuatro veces más que la provincia de Sevilla). También se encuentra en el estrecho que da lugar al golfo de Botnia, una gran bahía marina que se forma al norte entre las costas de Suecia y Finlandia.

Encontrar mar abierto congelado 300 km al sur del Círculo polar ártico desestructuró los esquemas de los actuales postulados del cambio climático. Me encontraba unos 1500 km al sur de las islas Svalbard, supuesto paraíso del oso polar, considerado al límite de supervivencia por ausencia de placas heladas.

Datos obtenidos con posterioridad me supondrán, igualmente, una contradicción al respecto de las mismas premisas descongelantes. Todo muy en línea con algunos artículos publicados en esta misma revista por otros autores.

Slussfor es un diseminado rural perteneciente al municipio de Storuman, a unos 300 km al noroeste de la capital de provincia. A nivel latitudinal sin embargo, sólo está a dos grados por encima, con una distancia topográfica de casi la mitad, unos 140 km.

Final de marzo se ha despedido amaneciendo a temperaturas de -17º C y máximas de 1ºC. Teniendo en cuenta que el agua de mar congela a unos -2 ºC, es explicable lo que había encontrado en la costa de Umeå.

Todo lo que he ido viendo no encaja bien en la teoría del calentamiento global, de la fusión de los hielos polares, la subida del nivel del mar o el ya exacerbado alarmismo con el carbono atmosférico. El recorrido hacia el norte, me lo iba a dejar aún más claro.


Vegetación boreal

Taiga es un vocablo siberiano que significa bosque denso. Una definición más estructural que recibe es bosque boreal de coníferas o bosque aciculifolio. Como ya se ha referido, es una consecuencia climática, ocasionada por el clima general de una comarca o región. Es lo que se llama vegetación zonal.

Las coníferas reciben este nombre por la forma de reproducción que tienen. Son plantas de origen primitivo que no tienen flores. Sus gametos se depositan de forma desnuda (gimnospermas) sobre estructuras resistentes que las sostienen. Se les llama conos, aunque popularmente se les conoce como piñas.

Hay conos masculinos, que sostienen los sacos de polen y hay conos femeninos, que dan soporte a la posterior semilla (el óvulo fecundado). Los primeros son de consistencia papirácea y efímera. Se deshacen a poco de cumplir su función. Los segundos, son leñosos y persistentes. Tienen características y comportamiento diferente, y suelen ser diagnósticos para la identificación de especies.

Las gimnospermas arbóreas se han desarrollado en el Pérmico, hace aprox. 260 millones de años. Esto ocurrió en un clima frío, como el que aproximadamente reina en la taiga actual y en los bosques de montaña de zonas templadas, los refugios (ciertamente muy extensos) de las coníferas en los tiempos actuales (Strasburger et al., 1991).

Según esto, el bosque denso de coníferas es un reducto de vegetación de otros tiempos adaptado a situaciones de clima frío, que procede del pasado. Por eso en las montañas meridionales (más al sur) se suelen presentar formaciones relictas, es decir restringidas a áreas aisladas. Este aislamiento ha llevado a la diferenciación y generación de algunos casos de notorios endemismos. Es el caso de abetos mediterráneos como el pinsapo o los cedros. Sin embargo, esta regla general aparente no es tal. Las coníferas son indicadoras de climas secos. El caso del frío extremo es una de las situaciones, muy extendida, como la taiga. También aparece en ubicaciones de escasa humedad y altas temperaturas. Es el caso del clima tipo Mediterráneo, característico de esa región así como ciertas partes de Australia, Chile y el entorno de Méjico y los Estados Unidos de América.

Las coníferas se caracterizan por tener hojas en forma de aguja (del latín acucula). Unas veces más alesnadas (alargadas) y otras más planas (escamas). También por tener porte monopódico, donde el tallo (caulon) forma un eje dominante (pie) en el que se insertan las ramas por grupos a un mismo nivel (verticilos).

Las acículas generan una mayor relación superficie/volumen. Esto facilitaría la pérdida de agua por transpiración. Sin embargo en las agujas de las coníferas, los estomas están profundamente hundidos; en sus movimientos de turgencia intervienen de forma activa las células anejas, que poseen también unas paredes de grosor irregular y parcialmente lignificadas (Strasburger et al.; 1991).

La distribución acicular, a diferencia de la planifolia (frondosas), facilita el paso de los rayos solares hasta el suelo y sotobosque. Son, en términos generales, especies de temperamento heliófilo y por ello muy adaptadas a la colonización primaria de sitios despejados.

Por regla general, salvo excepciones, como el tejo o algunos pinos, presentan fuerte control epinástico. Es decir, la yema terminal promueve el crecimiento en altura. También presentan crecimiento en las ramas bajas y viejas, desarrollando un clásico porte cónico o cilíndrico.

Estas circunstancias les favorece en ubicaciones donde los rayos solares son más inclinados, como es la región ártica y también las pendientes de altas montañas. Presentan así una mayor exposición a la radiación solar, que es la base del sustento fotosintético.

El límite inferior para el comienzo de la fotosíntesis aparente (mínimo térmico) se sitúa en las plantas superiores de los países templados y fríos en la temperatura en que el agua empieza a congelarse, o sea (según la concentración del jugo celular), a pocos grados bajo cero. Las anuales de invierno, como los cereales, las espinacas o Valerianella olitoria, pueden asimilar con balance positivo aún a -2º C o -3º C e incluso bajo la nieve, igual que las coníferas siempre verdes. En los líquenes puede transformarse fotosintéticamente CO2 incluso a -25º C en los talos congelados. En plantas tropicales, en cambio, la fotosíntesis neta puede decaer ya a +5 o + 7º C. (Strasburger et al., 1991).

En este tiempo, un manto de nieve continua cubre el suelo. Cuando nieva, también el arbolado. El dosel arbóreo es casi monotemático. Abeto rojo [Picea abies (L.) H. Karst] y pino albar (Pinus sylvestris L.) son prácticamente el tándem exclusivo.

El sotobosque está ocupado por especies netamente caducifolias a las que me resultado imposible identificar. Supongo que sauces (Salix sp.), cornejos (Cornus sp.), abedules (Betula pendula Roth.), álamo temblón (Populus tremula L.). Ningún acebo (Ilex aquifolium L.) que suele ser característico en nuestras montañas.

Un bosque antiguo, sometido a pocos cambios, presenta poca diversidad. Sencillamente, porque no ha necesitado alterar sus hábitos. En esto marca una diferencia importante con la flora del Mediterráneo.

La taiga prácticamente es dominante, en la ruta seguida, hasta las montañas de Ammarnäs. Lagos, bosques, bosques, lagos. A partir de aquí, apenas a 20 km al norte se encuentra el Círculo polar ártico.

Se atraviesa una zona montañosa caracterizada por una extensa planicie a unos 800 m de altitud media. Algunos picos más elevados se aprecian de forma dispersa en el entorno. Es el parque nacional Pieljekaise.

Resulta curioso comprobar cómo la cliserie de vegetación (su disposición en función de la energía disponible) se sucede en altitud y latitud.

El abedular y la tundra suceden a la taiga a poco que se sube en altitud o se avanza en latitud hacia el norte. 300 m en altitud se corresponden con apenas 30 km en latitud. Es algo que se acentúa aún más cuanto más al norte. Puede que esto sólo sea visible en esta región del Ártico.

Es plena Laponia, Lappland en nativo, el territorio sin gente. El aprovechamiento minero, la actividad maderera y pastoral es lo que fue colonizando estos lares.

Vuoggatjålme es un enclave turístico. Otro núcleo humano disperso en uso del lago que tiene a sus pies. En invierno, plenamente helado se aprovecha para deportes de nieve. En verano, para pesca y senderismo. Nosotros instalamos un punto de asistencia en la carrera.

Aquella gran planicie entre sus montañas heladas ya genera aspecto de puro ártico. Más aún esos días en que el cielo nublado también es blanquecino. El abedular se ha ido haciendo más abierto y escaso a medida que se recorre la carretera hasta allí.

Pero a poco que subes algo en altitud, hacia las colinas de Merkenes o Manas, la tundra se adueña del suelo que aparece ahora cubierto de nieve o hielo.

Me cuentan que hace dos semanas, los termómetros marcaron temperaturas de -35º C. Ahora aunque quince grados más, da para imaginarse qué fue de los grandes aventureros polares de siglos atrás. Aquí se encuentra el récord europeo de temperatura más baja (-52 ºC, enero 1956). Mi admiración por aquel tipo de personas se dispara.

Los recorridos en moto de nieve, acentúan el efecto de este gélido ambiente. La fina brisa polar taladra las sienes y congela hasta el pensamiento. Apenas hay árboles, instrumentos de cuerda, que puedan entonar notas y componer una sintonía para estos parajes.

La tundra es, en esencia, un pastizal. Tal vez el más singular de todo el Planeta. Porque sus hierbas son cortas (Ranunculus nivalis, Papaver sp. Carex lapponica) y sus arbustos enanos (Salix polaris, Rubus chamaemorus, Betula nana). Y abundan los musgos y líquenes.

Un pasto muy corto, tan escaso que sólo está disponible unos tres meses al año. También son especiales sus herbívoros dominantes, el reno (Rangifer tarandus L.) y el buey almizclero (Ovibos moschatus Zimmerman). El primero familiar del ciervo, el segundo, un caprino altamente especializado.

El cielo es aquí muy limpio cuando está despejado. La noche, en extremo brillante. Pastor soy de estrellas y me gusta apacentarlas en noches serenas. Así que una mirada al cénit y puedo comprobar cómo las constelaciones polares están situadas casi en la vertical. Es la primera vez que las encuentro en esta posición. Esto, junto con la mayor longitud de las sombras, es otra prueba más de que la Tierra no es plana.

Ártico, del griego “arctos” significa vinculado al oso. En este caso más bien osa. Y no porque sea territorio propicio para osos pardos y osos polares. El nombre tiene significado mítico y astronómico. Está relacionado con la energía del mundo y las constelaciones Osa mayor y Osa menor (Guénon, 2002).

Arturo, también con la misma etimología es el guardián de aquellas, el verdadero pastor que rige su curso ubicado en uno de los pies de la constelación de Boyero.

La canción del Gran norte tiene como base en su melodía un profundo silencio. Las planicies heladas de la tundra, colapsada en su horizonte por el blanco algodonoso de un cielo nublado, generan una sensación de vacío que te envuelve por completo.


Perros del Ártico

El deslizar del trineo emite un ligero silbido que junto al latido del corazón compone el hilo musical de estos parajes. El aullido es el coro que le pone letra. En ausencia de árboles no hay más cuerdas que las gargantas de los animales, el instrumento vocal que el viento puede usar para entonar la sinfonía de las tierras polares.

He convivido estos días con los perros de trineo. El medio de transporte y supervivencia más hábil en estas tierras. Cuando veo la facilidad con que se transporta su comida y se pueden alimentar con restos congelados, entiendo el por qué de no usar otros animales de tiro.

Los cánidos además, tienen una ventaja añadida. Su huella almohadillada reparte el ligero peso del animal de forma efectiva evitando que se hunda al modo como lo hacen los herbívoros. Es una de las cuestiones que les da ventaja para la caza en invierno. La otra su resistencia.

No tienen límites. Conducir un trineo de perros árticos (alaskan huskies) me ha permitido aprender sobre lobos. No sólo la sociabilidad de estos canes en grupo y su lealtad al líder. También su imbatibilidad y hábitos de consumo. Entendiendo que un lobo salvaje es más frugal y no tiene restricciones.

El paso medio de estos tiros animales, es de 14 km/h. Sube hasta puntas de 20 y baja hasta los 10. Mantienen ese ritmo sin problema dos a cinco horas. Descansan un par de ellas y vuelven a seguir.

Cubren tramos de 80-120 km sin mucho problema. Se tumban sobre la nieve y consumen muy poca comida. En términos de desplazamiento para territorios tan pequeños como la península Ibérica, una semana da para mucho.

Desde Vuoggatjälme los mushers se adentran en las montañas de Mavas para hacer un recorrido circular de unos 150 km, sin asistencia ni más posibilidades que los útiles y vituallas que llevan a bordo. La audacia y resistencia de estas personas me parece formidable. El caso de Angelina, a sus 25 años, me ha dejado boquiabierto.


Viaje de regreso

A su vuelta, todos emprendemos el viaje de regreso. Tres días en plena tundra ártica y los demás, Laponia y otras tierras escandinavas. Esas que llenaron el sur de vikingos, varegos, daneses y normandos, estirpes que a la larga, acabaron liderando el mundo hasta este siglo XXI.

La experiencia ha sido plenamente gratificante. A todos los niveles, aventura, aprendizaje y fantásticas personas como nuevos amigos. No se puede pedir más.


Dedicatoria

Dedicado a mi padre, que me enseñó a distinguir la taiga. A José Luis y María, por lanzarme hacia el Ártico, a Petter, Angela y su equipo, por su sencillez y madera de campeones


Referencias

Guénon, R. (2002).- El jabalí y la osa, pp129-133 in Símbolos de la Ciencia Sagrada. Editorial Paidós. Barcelona.

Strasburger, E.; Noll, F.; Schenck, H.; Schimper, A.F.W. (1991).- Tratado de Botánica, 8ª edición castellana. 33ª edición alemana actualizada por P. Sitte, H. Ziegler, F. Ehrendorfer, A. Bresinsky. Ediciones Omega. Barcelona


Viaje al Círculo Polar Ártico
Por Antonio Pulido


Sobre mantras climáticos, mistificaciones y cuentos

En los últimos tiempos, se ha introducido en nuestro lenguaje habitual un vocablo de origen hindú que, hasta hace pocos años, era difícil de escuchar en una conversación: el mantra. El concepto original que encierra esta palabra, de origen religioso, que proviene del budismo y del hinduismo, se refiere a palabras o frases sagradas, que se recitan durante el culto para invocar a la divinidad. Es decir, el equivalente a lo que nosotros denominaríamos letanía, pero incorporando exóticos aromas de oriente y de meditación trascendental. En el lenguaje coloquial, no obstante, el mantra ha perdido su sentido religioso original y se le suele utilizar como sinónimo de una especie de leitmotiv, una cantinela o consigna, reiterativa que se repite muchas veces de forma cansina.

Desde este punto de vista, un usuario destacado de los mantras, aunque no los llamase así, fue Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del del Tercer Reich entre 1933 y 1945, que ha pasado a la historia por sus técnicas propagandísticas, basadas en la repetición exhaustiva de algunas ideas falsas, como si fuesen mantras, hasta que fuesen socialmente aceptadas como verdades. Para ello, prácticamente monopolizó un medio de comunicación nuevo en aquella época: la radio. La figura de Goebbels está completamente desprestigiada por su vinculación al nazismo y su declarado antisemitismo, pero no ha ocurrido lo mismo con las técnicas que él desarrolló, ya que, dada su eficacia, han sido profusamente utilizadas, y se siguen utilizando, por gobiernos e instituciones de todos los colores y tendencias.

Para ese mismo concepto, el de introducir ideas falsas como si fuesen verdaderas, existe un vocablo castellano de uso poco frecuente, que se ajusta como anillo al dedo, una palabra que fue magistralmente utilizada por el genial Pío Baroja para el título de una de sus novelas más conocidas, Aventuras, Inventos y Mixtificaciones de Silvestre Paradox. Porque de acuerdo con el Diccionario de la Academia de la Lengua, mistificar se define como sinónimo de engañar, embaucar, falsear, falsificar o deformar. 

Pío Baroja

Mantras sobre el cambio climático

Pues bien, estos conceptos y métodos están siendo sistemáticamente aplicados a nivel global en relación con el cambio climático, tratando de monopolizar los modernos medios de comunicación (véase el artículo titulado Cambio climático, Geología y Redes Sociales ), repitiendo como mantras ideas falsas con el objeto de deformar la realidad hasta conseguir (en realidad, ya está conseguido) que sean aceptadas como ciertas. Algunas de ellas, incluso, son consideradas por un elevado porcentaje de la población como verdades inamovibles, como verdaderos dogmas, a pesar de las múltiples evidencias existentes para demostrar su falsedad. Los tres mantras esenciales en los que se basan las informaciones cotidianas en los medios de comunicación, son:

  • El Hombre es el responsable exclusivo del calentamiento global.
  • Modificando las actividades humanas, se puede revertir ese calentamiento.
  • El calentamiento, si no conseguimos detenerlo, afectará gravemente a la salud y el futuro de la Tierra.

No cabe ninguna duda de que las actividades antrópicas están ensuciando el planeta hasta límites insoportables, alterando su equilibrio en muchos aspectos, por lo que es imprescindible hacer todo lo necesario para cambiar el rumbo y corregir los daños producidos. También es indudable que las actividades antrópicas pueden estar contribuyendo al cambio climático, pero no está nada claro (sobre eso sí que existen muchas dudas) que esa contribución sea significativa o al menos, digna de ser tenida en cuenta. Porque la tremenda capacidad contaminante del ser humano no implica necesariamente que la polución introducida esté relacionada con el cambio climático. Se hace insoportable ver cómo los océanos se llenan de plásticos, cómo los acuíferos se sobre-explotan y se llenan de nitratos, y cómo los suelos están infestados de pesticidas, pero ninguno de esos desastres tiene nada que ver con el aumento de la temperatura del planeta.

Es también indiscutible que no es el hombre quien ha desencadenado el calentamiento global. Los cambios climáticos, incluso con etapas mucho más cálidas que la actual, se vienen sucediendo desde hace millones de años. Dichos cambios han estado y siguen estando dirigidos por ritmos cósmicos cuyo control está fuera de nuestro alcance, no tenemos capacidad para detener o modificar, y mucho menos revertir, los ciclos planetarios. Y, como demuestra el registro geológico de la vida a lo largo de la historia de la Tierra, gracias a los restos fósiles, la situación climática actual y la perspectiva de futuro que afronta la Tierra, no representa ningún riesgo para la salud del planeta.

Como demuestra el registro geológico de la vida a lo largo de la historia de la Tierra, gracias a los restos fósiles, la situación climática actual y la perspectiva de futuro que afronta la Tierra, no representa ningún riesgo para la salud del planeta.

Los múltiples argumentos y los numerosos datos que rebaten esos mantras climáticos, han sido ya detallados en artículos anteriores, accesibles en Entrevisttas.com. Por ello, no tiene mucho sentido repetirlos de nuevo aquí. En cambio, sí parece conveniente aclarar otros términos, nuevos mantras, que, al socaire de los tres puntos básicos anteriormente citados, aparecen con frecuencia en las informaciones sobre cambio climático.


La percepción de la emergencia climática

El más extendido de estos nuevos mantras es el de la emergencia climática, que incluso ha llegado hasta documentos oficiales en algunos gobiernos y organismos internacionales. Esas palabras sugieren que nos encontramos ante unas crisis sin precedentes, algo que no ha ocurrido nunca, cuando en realidad, existen múltiples evidencias de que el planeta ha pasado cientos de veces por situaciones idénticas, e incluso más extremas, que la actual. Sin embargo, esta tendencia catastrofista, en lugar de atenuarse a partir de los conocimientos científicos disponibles, se ha recrudecido durante los últimos años, elevando el tono dramático de los mensaje. Recientemente, en documentos de la ONU, se han utilizado los términos infierno climático y carnicería climática, dando pábulo a otras expresiones del mismo jaez como por ejemplo que el planeta tiene fiebre, o la Tierra se quema.


El imposible clima estable

Recientemente, se ha lanzado desde algunos colectivos ambientalistas el mensaje de que la humanidad necesita para sobrevivir un clima estable, concepto que encierra una enorme e intrínseca contradicción en sí mismo, porque ¿cuándo el clima ha sido estable? La naturaleza de nuestro planeta, por definición, es dinámica, y lo que a nosotros nos parece estable, como por ejemplo la tierra firme y los continentes, en realidad está viajando a la velocidad de unos pocos centímetros por año, como preconiza la teoría de la Tectónica de Placas y como ha demostrado la moderna tecnología de los GPS. Y el clima forma parte de esa dinámica cambiante. Y si no… que se lo pregunten a los antiguos habitantes del Sahara cuando tuvieron que emigrar de allí porque el vergel donde vivían se convirtió en un desierto. O, también, a nuestros antepasados neandertales y cromañones cuando tuvieron que refugiarse en cuevas para sobrevivir al frío de la última glaciación. Pretender que el clima detenga su evolución es tan iluso como intentar detener la órbita de la Tierra alrededor del Sol para que sea siempre verano.


El imposible clima ideal

Otro mantra de uso frecuente es que tenemos la inexcusable obligación de esforzarnos para recuperar el clima ideal. Dejando aparte nuestra ya mencionada incapacidad para revertir la evolución climática, ¿quién, cómo,  cuándo y con qué criterios ha determinado cuáles son las condiciones climáticas ideales para el planeta? Aparentemente, alguien ha tomado la decisión por todos y ha elegido que esas condiciones óptimas son las que existían antes del inicio de la época industrial, hacia mediados del siglo XIX. Pero, ¿en base a que parámetros? ¿Estarían de acuerdo con esa decisión los vikingos cuando colonizaron Groenlandia gracias a que hubo un periodo tan cálido (o incluso más) que el actual? O nuestros antepasados cromañones, después de pelarse de frío durante muchos siglos, ¿no votarían a favor de un clima más templado? ¿A los esquimales y a los lapones, les parece mal que el planeta sea un poco más cálido?

Entonces, ¿cuáles han sido los criterios por los cuales se ha elegido el periodo preindustrial como el poseedor de un clima ideal? No parece muy difícil colegir la intencionalidad de dicha elección. Si se pretende reforzar el mantra de que es el hombre y sus actividades industriales quienes están cambiando el clima de la Tierra, es evidente que el paraíso climático debe situarse antes de que se hubiesen iniciado. Pero incluso asumiendo (aunque sea mucho asumir), que realmente las actividades antrópicas fuesen las causas principales del calentamiento actual, lo que no detalla la elección, ignorando el pasado climático de la Tierra, es si el clima preindustrial se refiere al que existía a principios del siglo XIX (un poco, no mucho, más fresco que el actual), el que existía hace 25.000 años (en plena glaciación y varios grados por debajo del que había en el siglo XIX), o el que reinaba durante el Cenozoico, hace 60 millones de años, varios grados por encima del actual. 

Por otra parte, con la clara intención de apremiarnos para aceptar todas las medidas que nos están imponiendo, se nos anima desde todos los lados a luchar contra el cambio climático (como si realmente fuese un objetivo que estuviese a nuestro alcance) y preservar la salud del planeta. Se nos comunica insistentemente que el planeta está enfermo, que tiene fiebre, y para curarle la calentura, se nos ofrecen multitud de alternativas, desde sustituir nuestros vehículos por otros más caros y con menos prestaciones, hasta dejar de comer carne, pasando por la conveniencia de hacer nuestras compras en determinados supermercados, mucho más cuidadosos con la fiebre planetaria que otros de la competencia.


El catastrofismo del punto de no retorno

Además, es imprescindible que esos cambios en nuestras vidas sean realizados con urgencia, porque se nos acaba el tiempo, nos estamos acercando a un punto de no retorno. El mensaje más terrorífico que conozco sobre este mantra, es el incluido en la página web del conocido Rotary Club, donde bajo el título de TIME LEFT FOR THE HUMANKIND (el tiempo que le queda a la humanidad) aparece un reloj que, segundo a segundo, va disminuyendo hasta que dentro de algo más de trece años (a partir del momento en que se redacta este artículo y se ha consultado dicha página web), es decir en noviembre de 2036, el contador llegará a cero y, según sus predicciones, el planeta y nosotros dejaremos de existir.

No deja de ser curioso que la meteorología no pueda predecir con exactitud el tiempo que hará el mes que viene, o tan siquiera la próxima semana, y sin embargo, algunos climatólogos sean capaces de calibrar con tanta finura la maquinaria de la relojería planetaria. Esta precisión tan extrema, recuerda mucho a la del arzobispo irlandés James Ussher, quien a mediados del siglo XVII, analizando minuciosamente los textos bíblicos, estableció que el universo fue creado el 23 de octubre del año 4004 antes de Jesucristo, exactamente al mediodía.

También es curioso, supongo que será casualidad, que la fecha límite establecida para el final del planeta, sea convergente con los objetivos de la Agenda 2030. Es decir, que la fecha final sea posterior y no anterior a los plazos establecidos en dicha agenda, para incentivar su cumplimiento. Si los años que me quedan de vida me permiten llegar hasta 2036, tendré verdadera curiosidad por ver y escuchar las aclaraciones que se darán a la opinión pública cuando el contador llegue a cero y todo siga igual que ahora. Me imagino que la respuesta, como ocurrió con los promotores del fin del mundo de acuerdo con el calendario maya, o como el más reciente vaticinio pronosticado por un científico del CSIC, de que el Ártico se quedaría sin hielo en el verano de 2018, será un clamoroso silencio.


El nivel del mar

Uno de los miedos más eficaces y que más ha calado en la conciencia colectiva, es el temor a la subida del nivel de las aguas, el mensaje que de forma insistente nos llega sobre las ciudades costeras que se tragará el mar. Recientemente, Axel Timmermann (director del Centro de Física del Clima, el IBS) ha informado que, si no cumplimos los objetivo de reducir las emisiones de CO2, las capas de hielo se desintegrarán y se derretirán a un ritmo acelerado, y el nivel del mar crecerá un metro en los próximos 130 años. Otros científicos, entre ellos los del IPCC (International Panel of Climatic Change, el grupo de expertos de la ONU), son más pesimistas y vaticinan velocidades de aumento de 4 milímetros al año.

Sin embargo, los ritmos vaticinados de elevación del nivel del mar no representan ninguna novedad, ni pueden interpretarse como un comportamiento anómalo de la Tierra. Del mismo modo que el clima, el nivel del mar nunca ha sido estable y ha estado variando permanentemente a lo largo de los tiempos, siguiendo una evolución que forma parte de la propia naturaleza del planeta. A lo largo de los últimos 20.000 años, el nivel del mar ha subido 120 metros, así lo demuestran los registros geológicos, con un promedio de 6 milímetros al año. Es decir, que las dramáticas predicciones que se están realizando para el futuro, no representan una peligrosa aceleración. Por el contrario, están sugiriendo que la velocidad de ascenso se está ralentizando, ya que tanto la velocidad actual como la pronosticada para el próximo siglo, son menores que el promedio registrado durante los veinte últimos milenios. 

Del mismo modo que el clima, el nivel del mar nunca ha sido estable y ha estado variando permanentemente a lo largo de los tiempos, siguiendo una evolución que forma parte de la propia naturaleza del planeta.


El no existente consenso científico

Por último, es imprescindible hacer referencia a otro mantra de uso muy frecuente, probablemente el más utilizado de todos, que sirve de apoyo y confirmación para todos los anteriores, el supuesto consenso científico sobre el origen antrópico del calentamiento global, que ha llegado incluso a ser cuantificado en un porcentaje muy próximo al 100% de la comunidad científica. Sin embargo, dicho consenso está muy lejos de ser cierto, como han denunciado muchas voces autorizadas, prestigiosos científicos, entre ellos algún premio Nobel. El último en hacerlo, y de una manera muy contundente, ha sido Steve Koonin, subsecretario de Ciencia durante la administración Obama, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU y profesor en la Universidad de Nueva York. En su reciente libro El clima: no todo es culpa nuestra, afirma taxativamente que, incluso entre los miembros del IPCC no existe el consenso general que predican los medios de comunicación y que, además, los comunicados de prensa y los resúmenes oficiales del Gobierno y de la ONU no son fiel reflejo de los resultados de los informes originales.

Los resúmenes oficiales del Gobierno y de la ONU no son fiel reflejo de los resultados de los informes originales.

Un punto en común entre los mensajes e informaciones que los medios de comunicación suelen transmitir a la opinión pública sobre el cambio climático es la cuidadosa selección del léxico, utilizando palabras dirigidas a generar temor, cargando sobre las conciencias una desagradable sensación de responsabilidad. Así lo ha denunciado públicamente Patrick Moore, uno de los fundadores de Greenpeace, quien ha comentado recientemente que las tesis oficiales sobre el cambio climático se basan en falsas narrativas, y que la teoría del apocalipsis ambiental busca el poder y el control político utilizando el miedo y la culpa de la gente.


Mistificaciones y cuentos sobre el cambio climático

Así pues, existen sólidos fundamentos para afirmar que los razonamientos en que apoyan los mantras con los que sistemáticamente se bombardea la opinión pública, están basados en datos incompletos, restringidos a las insuficientes informaciones climáticas proporcionadas por las últimas décadas o siglos, contradictorios con las evidencias que aporta la historia de nuestro planeta. Por lo tanto, volviendo a los primeros párrafos de este artículo, puede decirse que se trata de mistificaciones, que intentan introducir ideas falsas como si fuesen verdaderas, tratando de deformar la realidad. O, por expresarlo con un castellano más simple y castizo, se puede decir también que son cuentos, ya que según el Diccionario de la Academia de la Lengua, un cuento significa también un suceso falso, un embuste o un engaño.

Esta última acepción, la de los cuentos, me permite traer a colación, de nuevo y una vez más, uno de mis poemas favoritos, al que he recurrido ya en anteriores artículos, escrito por León Felipe con su peculiar estilo y que describe de forma impecable (es imposible hacerlo mejor y con menos palabras), la metodología informativa a la que se refiere este artículo:

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…

Y sé todos los cuentos


Sobre mantras climáticos, mistificaciones y cuentos
Por Enrique Ortega Gironés