Cuidado con las cremas, aceites y productos cosméticos

El INCI de las cremas, aceites y productos cosméticos

Ante todo, vale la pena que todo lo que vayáis a usar, especialmente si tenéis la piel sensible, lo hagáis consultándolo con vuestro dermatólogo. Y, si sois de las que estáis considerando pasaros (o y a formáis parte de ella) a la comunidad de consumidoras responsables frente a las compras que no contengan tóxicos, más aún deberíais remitiros a vuestro dermatólogo y/o tirar de las aplicaciones y páginas web en las que os informan del INCI (composición, ingredientes) de los productos que vayáis a usar.

Esta imagen ha sido escogida por poner información de referencia, pero no colaboro con ella ni he analizado sus componentes.

Yo sufro de una urticaria y, por ello, desde hace cierto tiempo procuro comprar con un máximo cuidado. ¡Ojalá lo hubiese sabido antes o hubiese contado con las informaciones y recursos que ahora os voy a dejar indicados! Pero, no soy profesional del tema: no soy ni alergóloga ni dermatóloga. Por ello, siempre, os remito a la prudencia y a consultar todo lo que podáis necesitar o desear con un profesional. En todo caso, sí os puedo dejar una información muy valiosa al respecto.

Hace unas semanas, vi en HBO una miniserie documental que trata cuestiones muy espeluznantes sobre el uso de los cosméticos comunes. Y cuando digo comunes me refiero a todos: desde los más baratos hasta las marcas más renombradas. El documental en cuestión es Nadie es perfecto (NOT SO PRETTY, en su versión original). El primer episodio trata sobre maquillajes, el segundo sobre uñas, el tercero es sobre tratamientos para la piel y el cuarto sobre el cabello (especialmente, rizado). A medida que comienzas a ver el primer capítulo, comienzas a enfrentarte a ciertos miedos que ya no puedes (o no deberías) obviar. Os lo recomiendo porque es muy bueno para abrir los ojos y conocer qué ocurre en USA, donde las denuncias han sido tan habituales como inesperadas y, gracias a ello, han conseguido sacar del mercado productos que aquí se siguen vendiendo. Por ejemplo, el estudio sobre los polvos de talco (que, por cierto, contienen casi todos los polvos sueltos, compactos, sombras… y muchos maquillajes líquidos, pintalabios, etc.) derivó en la conclusión de que no hay mina de talco (desde donde se extraen) en la que se pueda realizar la extracción sin llevarse con ello fibras de amianto (lo de la uralita, la razón por la que se prohibió). Y el cáncer derivado del talco (a pesar de haberlo usado tanto) es muy grave, no tiene solución y es muy doloroso.

Pero, más allá del documental (aunque ciertamente ligado a él), lo cierto es que se comienzan a usar las múltiples aplicaciones que, bien a través de códigos de barras (Skin Deep, por poner un ejemplo) o bien a través del análisis de los componentes (Clean Beauty, la más práctica en España por no poder analizar todos los códigos de barras, pero que no te indica si lleva talco un producto), así como portales tales como Open Beauty Facts o EWG’s Skin Deep en los que puedes analizar los componentes. Gracias a estas opciones, algunos súpers y mercados, de los que solemos utilizar, comienzan a ver más y más personas analizando la composición de los productos, in situ, y viendo lo que se les avecina: modificarse o morir. Internet nos permite acceder a compras saludables (poniendo el INCI en los páginas de cada producto) y esto, bien lo saben ya (aunque van lentísimos en sus cambios), les va a pasar factura.

Una cosa más a destacar es que aunque una marca tenga varios productos que estén bien, no quiere decir que el resto lo estén. Hay que analizar cada caso. Y, quizá algo más importante: ni los que digan BIO ni los que digan Vegan o ECO o sin ciertos componentes (como los parabenos, etc.) garantizan que su composición global sea fiable. Ni tan siquiera los que digan más del 99% de origen vegetal, pues ese uno porciento restante puede contener lo que menos te esperas. Y, menos aún, fiarse de los sellos de calidad (se les puede pagar): solo nos podemos fiar del análisis de los componentes (es tan fácil de comprobar como realizando tales análisis).

Puntos importantes: el INCI ha de ser en latín siempre (si lo ponen en otros idiomas suele ser para que no puedan ser analizados) y los asteriscos pueden querer referirse a otras cuestiones, por lo que hay que comprobarlos siempre.

Las cremas y aceites en verano

Las marcas comerciales habituales

Las cremas y aceites que solemos utilizar normalmente en verano, si bien deberíamos usarlos siempre, suelen llevar un FPS (factor de protección solar) que garantice que no suframos por los rayos UV ni por los UVA (radiación, al fin y al cabo).

Pero no es menos cierto que no analizamos la composición de estas cremas y aceites solares. Y… ¡cuidado! Son los que más tóxicos llevan. Al menos, todas las marcas comerciales (hasta la más exquisita). Es algo fácil de comprobar a través de las aplicaciones y portales anteriormente mencionados (que tienen sellos de los organismos europeos, ingleses y americanos que se dedican a esto de un modo oficial). Es difícil, incluso, encontrar los adecuados en internet. Y, como no cobro ni de las aplicaciones, ni de los portales, ni de los productos o marcas… no voy a poner más información. Pero, si conocéis alguno o queréis que os diga cuáles uso yo, podéis dejar un comentario al respecto.

Es muy grave que los productos infantiles o para pieles sensibles también usen químicos perjudiciales para la salud. Analizadlos y os quedaréis helados/as. Da miedo la impunidad que tienen, hasta el momento, una excelsa cantidad de marcas a este respecto.

Es muy grave que los productos infantiles o para pieles sensibles también usen químicos perjudiciales para la salud. Analizadlos y os quedaréis helados/as. Da miedo la impunidad que tienen, hasta el momento, una excelsa cantidad de marcas a este respecto.

Los productos que usan las Youtubers

Hay varias Youtubers que ya están analizando (usando las luces y herramientas adecuadas) los efectos que el sol ha dejado en nuestra piel a través de los años. Asimismo, las hay que mediante las mismas técnicas, muestran cómo son de cubrientes los productos solares. Sin embargo, no he encontrado ninguna/o que analice el INCI de los productos solares: si acaso, se fían de que sean veganas, cruelty free (no testadas en animales) o que sean BIO.

Productos en portales no tan conocidos

Pues sí: por ahí es más fácil encontrar algo decente. Afortunadamente, en algunos mercados ya comienzan a haber tiendecitas que traen productos de marcas no tan conocidas y que, normalmente, suelen ser cremas, aceites, cosméticos, de higiene personal (champús, suavizantes, mascarillas, dentífricos, colutorios, pintauñas, tintes de pelo, perfumes, etc.) o protectores solares tanto físicos como químicos. Claro está que no son tan baratos como las marcas habituales (pues no llevan porquería, la cual es más barata siempre), pero merecen su atención y, por supuesto, su uso.

Si los vamos a buscar a través de Internet, es fundamental que nos pongan el INCI completo. En cuanto lo eviten, debemos ir con cuidado. También hay que ir con cuidado cuando el INCI pone asteriscos del estilo la marca se reserva poner todos los componentes. Esto ocurre y, al final, puede suponer pasarse mucho rato con el móvil en la mano analizando la composición o ingredientes, pero vale la pena encontrar estos productos tanto para nosotros/as como para los pequeños de la casa. El punto de este tema es no acumular tóxicos en nuestro organismo por todo (cosméticos, protectores solares, cremas, aceites,…) que son los que nos están llevando a sufrir de enfermedades graves y múltiples tipos de cáncer.

Tipos de tóxicos

Entre todo lo que nos venden, existen una verdadera barbaridad de tóxicos. Aquí os dejo una pequeñísima cantidad de nombres genéricos (los específicos son casi innumerables).

Si entráis en, por ejemplo, Clean Beauty, podréis ver su listado, así como lo que producen en el cuerpo humano o que consejo regulador los ha vetado. A groso modo, os dejo indicado que hay muchísimos alteradores endocrinos (que sustituyen el funcionamiento de nuestras hormonas y pueden dejarnos estériles, entre otros muchos efectos), cancerígenos o alergenos (estos últimos los menos problemáticos si no desarrolláis alergias o urticarias).

Conclusión

Está en nuestro poder responsabilizarnos de lo que consumimos y conseguir que los mercados habituales comiencen a desechar los productos que contienen tóxicos para comercializar productos fiables. Deberíamos comenzar a usar el análisis de todos los productos.

Como curiosidad os diré que, cuando yo lo hago, las responsables de zonas cosméticas, guardias de seguridad o cajeras han comenzado a preguntarme qué llevan los productos que ellas usan y se han asustado, de manera que ya me han ido diciendo que lo comunicarán en los reuniones con sus superiores. Y, por supuesto, cuantos/as más seamos quienes nos paremos con las aplicaciones frente a los ingredientes de los productos, más nos tendrán en cuenta. ¡Ah! Y cuando busquéis el apartado de productos, fijaos en cuántos lleven talco y en cuántos esconden la composición detrás de una pegatina… ¡Os vais a sorprender!

Los perfumes contienen ftalatos. Estos químicos están presentes en casi cada perfume o agua de colonia. Cuanto más perduran, más llevan. Y son altamente perjudiciales.

Mercadona, por poner un ejemplo, ya ha comenzado a retirar productos. Carrefour ha creado una gama que tiene varios que son sanos (no todos dentro de la gama).

Hay que andarse con cuidado y estar al día con temas como éste, así como con los productos que usan para sustituir los que ahora son perjudiciales (en algunos casos o son más que peores o son pueden combinarse con otros dentro de nuestra sangre y provocar productos tóxicos de igual modo).

Parece ser que, cuanto menos nos arreglemos, más sanas/os estaremos. Pero, no: hay maneras… ¡Basta con buscar los productos adecuados y potenciar que existan productos sanos sin que sustituyan los productos tóxicos por otros menos conocidos y aún peores o que sean combinables dentro del cuerpo humano, aunque vengan separados por diferentes productos! ¡Mantengámonos al día y comentemos tanto como podamos en este artículo y en otros, así como en las páginas de productos o supermercados!


Cuidado con las cremas, aceites y productos cosméticos | Por Carmen Nikol


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