Las postales del Monzón

Expediente narrativo recopilado a partir de cartas, informes policiales y cuadernos personales.

Delta del Mekong, Indochina francesa.

Postal enviada desde Saigón.
14 de junio de 1928

Querida mamá:
He llegado bien.
El calor es insoportable, pero dicen que una se acostumbra.
El trabajo en la fábrica empezará la próxima semana. No te preocupes por mí.
He conocido a un hombre llamado Bao. Transporta mercancías por los canales. Dice que conoce a todo el mundo y que puede ayudar a las muchachas recién llegadas.
Es amable.
Aquí todos parecen conocerlo.
Tu hija,
Linh


Carta de la señora Tran al administrador colonial.
3 de noviembre de 1929

Señor:
Hace diecisiete meses que no veo a mi hija.
Recibo cartas suyas.
En todas asegura que está bien. Y en todas promete regresar pronto.
Pero siempre encuentro algo extraño.
Mi hija nunca aprendió a escribir correctamente.
Ahora redacta postales largas y sin errores.
No sé por qué eso me asusta.


Diario de Nguyen Phuc, maestro rural.
21 de enero de 1930

Hoy he leído tres cartas de tres mujeres distintas. Pertenecen a familias diferentes.
Sin embargo, todas utilizan la misma expresión:
El río me trata con bondad.
No conozco a nadie que se exprese así. A nadie que se llame Río, ni entiendo la analogía.
Estas son las tres madres que necesitan que les ayude con la lectura de las postales de sus hijas. Estoy preocupado, pero ellas están desesperadas.


Informe del inspector Armand Martin.
7 de marzo de 1930

Los rumores sobre desapariciones continúan.
La mayoría de las afectadas son mujeres jóvenes llegadas desde aldeas pobres.
No hemos hallado sus cadáveres y no existen denuncias formales.
Las familias reciben correspondencia.
A efectos legales, las mujeres siguen vivas, pero me temo lo peor.


Carta encontrada en una embarcación abandonada.
Sin fecha

A veces pienso que Bao vive dentro del río, pero no como los demás. Él forma parte del río en sí. Nunca parece tener prisa, fluye. Nunca parece cansado. Es enérgico y revitaliza a quiénes le conocen.
Estoy completamente enamorada de él, pero siempre aparece donde nadie lo espera y siento que no soy nadie a su lado.


Diario de Nguyen Phuc.
2 de agosto de 1931

He hablado con Bao.
Es imposible odiarlo.
Escucha antes de responder, te atiende. Ayuda a los ancianos. Lleva medicinas entre los pueblos. Los niños corren tras su barca.
Si fuera culpable, sería exactamente el tipo de culpable que nadie imaginaría.


Informe policial.
17 de diciembre de 1931

Durante una inspección en el mercado flotante de Cai Rang, fueron identificados diversos objetos pertenecientes a mujeres desaparecidas: dos pulseras, una peineta de plata y tres fotografías familiares.
Los vendedores afirman haber adquirido dichos objetos de comerciantes ambulantes.
No se pudo determinar el origen exacto.
El cuerpo de la chica de ayer aún no ha sido identificado pero una anciana le vio una de las pulseras a la joven.


Carta de Linh a su madre.
Recibida en febrero de 1932

Mi querida mamá, por favor, no hagáis el esfuerzo de venir a buscarme.
Estoy feliz.
He encontrado un hombre bueno.
Quizá forme una familia con él aquí.
No me escribas más. Vivo de aquí para allá en el río.
Linh.


Anotación en el diario de la señora Tran.
11 de febrero de 1932

Mi hija me llamaba madre, siempre.
Jamás utilizó la palabra mamá y en casa no somos cariñosos, desgraciadamente.
Sus últimas cartas usan esa palabra: mamá. ¡Cuánto me gustaría que estuviera aquí y poderla mimar y cuidar tanto como merecía! Jamás debimos permitir que se fuera…
Creo que no está bien, pues quien me ha escrito, claramente, no la conocía.
Nosotros tenemos posibles. ¿Por qué la dejamos ir? ¿Por qué?


Interrogatorio de Bao Nguyen.
8 de mayo de 1933

Pregunta:
¿Conocía a Linh Tran?
Respuesta:
Sí.
Pregunta:
¿Y a Mai Vu?
Respuesta:
Sí.
Pregunta:
¿Y a Huong Le?
Respuesta:
Sí.
Pregunta:
Fue el último en ser visto con ellas. Díganos, ¿Dónde están?
Respuesta:
No lo sé.
Pregunta:
¿Por qué tantas desaparecidas viajaron con usted?
Respuesta:
Porque confiaban en mí, más que en otras personas, imagino. Pero, eso fue al principio. Nada más llegar, me las remitieron. Ustedes saben que yo me dedico a ayudar en lo que puedo. A ellas, las ayudé a tener contactos y, supongo, a progresar.
Pregunta:
¿Por qué recibieron cartas sus familiares hablando de Usted? ¿Acaso lo sabe?
Respuesta:
Siempre dijeron que querían tranquilizar a sus familias. Les ayudé a escribirlas, eso es todo. Si aparece mi letra en ellas, es por esa razón.


Diario de Nguyen Phuc.
19 de mayo de 1933

No me inquieta lo que Bao dice.
Me inquieta lo que no dice.
Estoy seguro de que sabe mucho más.


Informe forense.
3 de septiembre de 1933

Se han localizado más restos humanos en una isla de juncos situada a cuatro horas de navegación del canal principal. La identificación resulta imposible. Las corrientes han alterado el lugar durante años.
Nota: ¿podemos de disponer de más tiempo y medios? Le ruego me responda, inspector. Podrían ser cualquiera de nuestras hijas y son hijas del río.


Carta sin destinatario hallada entre las pertenencias de Bao.

Mi río borra muchas cosas.
Los pasos. Sus huellas. Los nombres.
Por eso la gente como yo ama los ríos.


Última anotación del inspector Martin.
4 de abril de 1934

He revisado todo el expediente.
Hay pruebas.
Tengo indicios y testimonios.
Pero sigo sin comprender ese hombre.
Creyendo que es él el culpable, no alcanzo a entender sus porqués.
Algunos asesinos matan por dinero.
Otros por odio o por miedo.
Bao parecía disfrutar de algo distinto. Seguramente poder.
Le gustaba ocupar un lugar en la vida de las personas, convertirse en alguien necesario.
Como si la confianza fuera una forma de propiedad.


Documento añadido al archivo en 1952.

Durante unas obras en un antiguo embarcadero apareció un cuaderno perteneciente a Bao Nguyen. La mayoría de las páginas estaban destruidas por la humedad. Solo una frase permanecía legible: Las personas, frente a mí, desaparecen mucho antes de morir. .

Fin del expediente.


La música que has podido escuchar, si has pulsado sobre el reproductor, ha sido creada para este relato por Carmen Nikol. Conoce más, pulsando aquí.


Las postales del Monzón
por Carmen Nikol


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Publicado por viajoleyendo.com

Hay viajes que comienzan al cruzar una frontera y otros que nacen al abrir un libro. Los primeros nos descubren paisajes; los segundos nos transforman. Por viajar leyendo surge precisamente de esa convicción: que la lectura es una de las formas más profundas de conocer el mundo, comprender otras culturas y viajar a través del tiempo sin necesidad de hacer las maletas.

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